Tags » Cien Años De Soledad

YO CONFIESO

…no haber leído ni Rayuela, ni Cien años de soledad, ni El tiempo perdido ni tantos otros clásicos… ¡cuánto “canon” me queda, pues! Pero, al mismo tiempo, ¡cuánta obra “menor” maravillosa de la que he disfrutado! 17 more words

Literatura

Requiem for a nun, William Faulkner

What strikes the reader first when approaching Requiem for a nun is its curious combination of drama (in the sense of theatre form) and narrative. One could think of it as a random decision, that, for whatever reason, Faulkner thought that some parts of the book worked better as a novel and some others as a play, that is, with a predominance of dynamism and dialogues above description. 711 more words

Fiction

Ola

Sí, me sentía sola. Pero no por eso hice lo que hice.

Si hubiese alguien más alrededor lo hubiese hecho igual. Que no hubiera nadie lo hizo todo más fácil. 578 more words

Sin Categoría

Ice For Aureliano Buendia

Last monday was a very special night for me. One of the best nights I’ve lived before 2014 ends.

If you know me or read my blog you may know that my all time favorite book is… 222 more words

Music

A Good Beginning

What’s the first sentence of your favorite book? Mine is from One Hundred Years of Solitude:

“Many years later, as he faced the firing squad, Colonel Aureliano Buendia was to remember that distant afternoon when his father took him to discover ice.” 106 more words

Writing

My week in Spanish 2

It’s been a slow week – as I think I mentioned before, I’m finding it hard to get back into the rhythm. Or should that be ritmo. 647 more words

Cositas

EL EJERCICIO DE LA FANTASÍA EN CIEN AÑOS DE SOLEDAD

…”Eran gitanos nuevos. Hombres y mujeres jóvenes que sólo conocían su propia lengua, ejemplares hermosos de piel aceitada y manos inteligentes, cuyos bailes y músicas sembraron en las calles un pánico de alborotada alegría, con sus loros pintados de todos los colores que recitaban romanzas italianas, y la gallina que ponía un centenar de huevos de oro al son de la pandereta, y el mono amaestrado que adivinaba el pensamiento, y la máquina múltiple que servía al mismo tiempo para pegar botones y bajar la fiebre, y el aparato para olvidar los malos recuerdos, y el emplasto para perder el tiempo, y un millar de invenciones más, tan ingeniosas e insólitas, que José Arcadio Buendía hubiera querido inventar la máquina de la memoria para poder acordarse de todas. 221 more words

Gigantes