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	<title>papeles-de-torre &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/papeles-de-torre/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "papeles-de-torre"</description>
	<pubDate>Thu, 07 Aug 2008 23:50:46 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Los papeles de Torre – El policía]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=78</link>
<pubDate>Sun, 01 Jun 2008 12:19:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
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<description><![CDATA[
No se si recordáis del juicio de Barrionuevo y Vera, el policía que descubrió los etarras enterr]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span><span style="font-size:small;"><br />
<img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2186/2541407960_abf6a74e70_m.jpg" alt="" width="123" height="200" />No se si recordáis del juicio de Barrionuevo y Vera, el policía que descubrió los etarras enterrados en Alicante, no pudo declarar en el juicio porque murió antes del juicio. No puedo asegurar que este caso se refiera a ese asunto.</span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span><span style="font-size:small;"> </span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span><span style="font-size:small;">No he leído en los papeles que encontré, ningún caso en que nuestro amigo haya fallado en un encargo. Si los ha tenido, no los escribió, pero en este caso parece que no solo el, sino todo el equipo, consiguieron ganar en el tiempo de descuento y de penalty injusto. Pero como pasa en el fútbol, la historia solo recuerda el resultado final y no sus circunstancias.</span></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span><!--more--></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El Policía</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em> </em></p>
<p> </p>
<p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><strong><span><span style="font-family:Times New Roman;">Uno de los riesgos de este oficio está en lo engañosa que resulta ser la naturaleza. La vida parece tan delicada, que no dudamos en dar la razón a los ecologistas cuando predicen, que si seguimos así, en poco años acabaremos con la vida en el planeta. Sin embargo a veces pienso que están totalmente equivocados. Por ejemplo, si tenemos un jardín, a veces no nos atrevemos a pisar el césped para evitar que se estropeé, pero para mantenerlo en condiciones precisamente hemos de segarlo al rape todas las semanas, pasar un rodillo pesado de vez en cuando, y enterrarlo en basura una vez al año, y por otra parte hay que ver<span>  </span>el trabajo que da<span>  </span>exterminar las plantas que se empeñan en salir en medio del sendero. Y es que la vida se agarra a cualquier cosa antes de dejarse morir.</span></span></strong></span></span></p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm4.static.flickr.com/3137/2541408176_10c8662fde.jpg" alt="" /><br />
 <strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Igual pasa con los hombres, parecemos blandos, pero los periódicos están llenos de noticias de gente que sobrevive en las circunstancias mas adversas, no hay terremoto en que no recuperen a alguien que ha estado enterrado quince días, o naufragio de patera que no tenga un sobreviviente agarrado a una tabla durante una semana.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Viene a cuento todo este preámbulo para explicar lo que nos ocurrió en le caso que voy a contar a continuación. Era el típico encargo de eliminar discretamente a un fulano, de forma que no pareciera un asesinato. Cuando entra este tipo de encargo y hay tiempo, siempre elegimos aparentar una muerte natural. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Simular una enfermedad que acabe rápidamente en la muerte del individuo, un cáncer, trombosis, degeneración del páncreas, etc. es relativamente sencillo. Se pueden imitar a la perfección más de una docena de enfermedades que acaban con una persona en un plazo corto de tiempo. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En líneas generales el procedimiento es siempre el mismo. Consiste en ir envenenando poco a poco a un individuo con substancias que simulan los síntomas de la enfermedad, molestias, fiebres, etc. La parte más convincente del asunto es conseguir modificar los resultados de los análisis clínicos, de modo que su propio médico sea el que diagnostique y comunique a la familia la gravedad de la enfermedad. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Es la parte más delicada y compleja del asunto, pues la solución mas práctica de conseguirlo consiste es cambiar su análisis por los de un enfermo real. Esto puede parecer difícil a primera vista, pero no lo es tanto si se está preparado para ellos. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span> </span></span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se necesita entrar dos veces en el laboratorio y efectuar el cambio. La primera vez consiguen los resultados de un auténtico enfermo que se haya analizado en la misma clínica unos días antes. Es fácil por que en el laboratorio es costumbre guardar copia de los análisis. Con ellos en nuestro poder se falsifican usando el papel de la misma clínica cambiando el nombre del enfermo y la fecha. A veces se retocan aun más los resultados para dar idea de mayor gravedad. Se vuelve al laboratorio la noche anterior a la fecha de recogida del análisis y se cambian los resultados reales por la falsificación.<span>  </span>Si el paciente ha ido a la Seguridad Social es aún más sencillo pues los resultados los envían directamente por estafeta interna se da el cambiazo en la estafeta y ya esta.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En el fondo<span>  </span>no es tan complicado, si se piense que los laboratorios clínicos no son precisamente joyerías, los ladrones no va a entra para llevarse las muestras de orina y sangre que pueda encontrar en semejante sitio, por eso las medidas de seguridad que tienen suelen ser mínimas..</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando hemos conseguido que el médico lo sentencie, de eso nos enteramos teniendo pinchado el teléfono, pues las malas noticias corren rápido. Ha llegado el momento de preparar la muerte del sujeto, se mantienen los síntomas un tiempo prudencial, y conque muera de forma parecida a como se espera, nadie sospechan nada, y si por asomo alguien entra en sospecha, por miedo a dar un patinazo, y por respeto a la familia del muerto, ni se le ocurre solicitar una autopsia que retrase el entierro de la víctima.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Hacerlo así, es casi perfecto. Solo suele resultar sospechoso el que la muerte se haya presentado justamente en un momento "tan oportuno" para alguien , pero al ser los parientes de la víctima y su propio médico quien aseguran que ha sido de muerte natural, nunca hay investigaciones posteriores.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El problema es que se necesita bastante tiempo para preparar el caso, pues para que sea creíble la "enfermedad", necesitamos tener entre tres meses a seis meses de tiempo, para simular la evolución de una persona sana a cadáver<span>  </span>por muy rápida que sea la enfermedad que simulemos que le lleve a la tumba. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm4.static.flickr.com/3191/2541400310_5746854ac3_o.jpg" alt="" /></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En nuestro caso el tiempo que teníamos andaba un poco justo, y había que elegir entre este método o el más rápido, pero mucho más sospechoso, de la muerte accidental. Estudiamos el caso y decidimos aplicar la primera solución. Se pensó que un enfermo también puede sufrir una "accidente" lo mismo que un sano, por tanto, si al final nos faltaba tiempo para simular una muerte por enfermedad, siempre le podría atropellar un coche o sufrir un accidente doméstico. A parte, teníamos otra razón de peso, lo habían prejubilado por problemas cardiacos, por lo que en este caso bastaba por simular un agravamiento de su enfermedad para hacerlo creíble, lo que resultaba bastante más sencillo.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Controlamos al sujeto, estudiamos sus costumbres, y pronto encontramos un punto por donde atacar. Como persona enferma, cuidaba bastante de su salud. Diariamente salía a dar un largo paseo que invariablemente acababa en el mismo bar donde terminaba tragando unas medicinas con un café con leche. La medicina era un producto para controlar la tensión que venía en esas cápsulas para tragar formadas por dos tubito encajados uno en otro que guardan dentro el medicamento,<span>  </span>y las llevaba en su bote en el bolsillo de su chaqueta.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Compramos el medicamento en una farmacia,. Abrimos las cápsulas y cambiamos su contenido por otro producto de efectos justamente el contrario, de los que disparan la tensión hasta el techo. La medicina se absorbía lentamente y no se apreciaba su actividad hasta varias horas después de tomadas por lo que resultaba difícil relacionar los efectos con el hecho de tomar las píldoras.<span>  </span></span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Al día siguiente mientras yo le entretenía en el bar hablando de fútbol, un compañero hábil con los dedos, y especializado en esas lides,<span>  </span>le dio el cambiazo al bote de los medicamentos. A partir de ahí solo teníamos que esperar.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Hubo que esperar poco, a simple vista se le vio enfermar. Día tras día, continuaba saliendo por la mañana a pasear, pero de ser una persona, algo gruesa pero fuerte y erguida, pasó a ser un abotargado y encorvado<span>  </span>anciano. Lo que más me impresionó fue como cambiaron sus pasos, de un caminar tranquilo y seguro del jubilata al<span>  </span>tembloroso y corto paso del anciano decrépito. Oímos como llamaba a su médico para concertar una visita. Ibamos por el buen camino, y el médico jugó a nuestro favor, le subió la dosis.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Esto que en principio puede parecer bueno no lo es tanto si se piensa que si nos pasamos y lo encuentran en muy mal estado lo internen en un hospital donde es más difícil controlar el medicamento que toma y puede ser que en poco tiempo sane milagrosamente. Por tanto volvimos a preparar otras pastillas con algo menos dosis y le dimos otro cambiazo.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Así le tuvimos a medio gas un par de meses, vigilando atentamente su aspecto con mas cuidado que el que pudiera haber tenido en la UVI, hasta que consideramos llegado el momento de acabar con el. Otro cambiazo, pero esta vez con las pastillas rellenas a tope.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Aquí es cuando se demuestra lo que decía al principio, que nos agarramos a la vida como garrapatas, según todos los pronósticos aquello debería haber acabado con su vida o al menos haberlo mandado in extremis al hospital. Bueno pues pasaban los días y, ¡qué si quieres arroz!.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Todas las mañanas, cada vez peor, pero inmutable, salía a dar su paso.<span>  </span>Todas las mañanas le veíamos tomar nuestras pastillas, y nos decíamos, hoy es la última. Día tras día esperamos su muerte pero esta no llegaba. Volvimos a cambiarle las pastillas por otras que mezclaban puro veneno junto con los polvos para la tensión. Pues ni con esas.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se acercaba el día límite y seguía sin morirse el tío. La verdad es que ya estábamos empezando a poner nerviosos que es lo peor que te puede pasar en este oficio. Me dieron la orden que le rematara y decidí hacerlo en el único sitio que podía en el portal o el ascensor de su casa cuando volviera del paseo. Si conseguía asfixiarlo, la muerte sería semejante a la que padece un hipotenso.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se ve que su ángel de la guarda trabajaba a destajo. Fue decidir matarlo y todos los días por un motivo u otro se salvo de milagro. Se debía encontrar muy mal<span>  </span>y algún día no salió de paseo, otro día coincidió en el portal con un vecino, otro había alguien fregando la escalera. En fin que por uno u otro motivo no pude estar a solas con el, y claro, podía haberlo matado, era fácil, pero que además pareciera muerte natural no lo era tanto.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Así que impotentes vimos amanecer el último día, y a la puerta de su casa fuimos todos a ver a quien se le ocurría algo. A eso de las nueve, mas trajeado que de costumbre le vimos pedir un taxi, Todos pensamos lo mismo, ahí le podíamos haber cazado. Pero ya era tarde, si lo hubiéramos sabido, podíamos haber tenido un taxi a la espera que saliera de casa, pero ya era tarde para lamentarse.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Seguimos al taxi vimos impotentes como el tío entraba en los Tribunales. Ya todo era inútil el tío<span>  </span>declararía en el juicio. </span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Dimos el caso por perdido, se fue el grueso de los compañeros que nada podía hacer allí y tan solo quedamos un par de compañeros y yo mezclados entre el público que deambulaba por los pasillos de los Tribunales por si sonaba la flauta. Pero la flauta no sonó, así que cuando uno de los abogados de la acusación le invitó a entrar en la sala nos largamos, pues nada más podíamos hacer.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Del resto me enteré como los demás por la televisión, parece ser que la emoción de declarar fue la gota que rebosó el vaso y su cascado corazón no lo resistió. Murió en la mismo sala del Tribunal y no llegó a declarar. Con testigos como Magistrados del Supremo, abogados y periodistas, nadie se le ocurrió dudar que el infarto que le llevaba a la tumba era natural.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span>Al menos el pobre hombre tuvo el consuelo que le concedieran la medalla al Mérito Policial después de muerto. </span><span lang="PT">Descanse en paz de una vez por todas.</span></span></span></strong></p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los papeles de Torre – El anticuario]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=65</link>
<pubDate>Tue, 27 May 2008 15:47:34 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
<guid>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=65</guid>
<description><![CDATA[En otros documentos ya se ha comentado que no es fácil la vida del sicario. En estos papeles explic]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;"><strong><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2106/2527607323_53e42bdb76.jpg" alt="" width="338" height="371" />En otros documentos ya se ha comentado que no es fácil la vida del sicario. En estos papeles explica como se quiera o no, el hábito termina haciendo al monje. Es decir que el disfraz con que se cubre el sicario termina siendo una forma de vida que le arrastra.<span>  </span></strong></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;"><strong> </strong></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;"><strong>Un saludo</strong></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;"><strong> </strong></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"> <!--more--></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"> </span></em></strong></p>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:14pt;text-decoration:none;"><span style="text-decoration:underline;"><span style="font-family:Times New Roman;">El Anticuario</span></span></span></h1>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Los que nos dedicamos a este oficio por fuerza tenemos que tener otro que nos sirva de coartada. El mío es el de anticuario. Lo elegí hace ya un montón de años. Unía en él una afición personal con la necesidad de tener una ocupación adecuada al principal objetivo, el proporcionar una buena tapadera. </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Ser anticuario ha demostrado ser un magnífico disfraz. Con un buen empleado que cuide de la tienda, andas libre de horarios y siempre tienes una buena excusa para justificar una ausencia o un viaje, como una salidas para la<span>  </span>exploración y búsqueda de objetos. </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">En un anticuario la discreción es fundamental, los clientes son personas conocidas ponen en tus manos piezas de arte y muebles con los que cubrir una deuda o un bache económico. Esperan que no reveles nunca sus dificultades económicas ni la procedencia de la obra. Por tanto, una pregunta sobre tu actividad, debe ser contestada siempre con evasivas y generalidades, y entre tanto sigilo profesional resulta sencillo intercalar tus propias evasivas y mentiras sin llamar la atención</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Otra ventaja es que en un momento puedes adquirir a cualquier chamarilero o anticuario de segunda fila, unas cuantas piezas que justifique plenamente un viaje de varios días. Como en este oficio todo es dinero negro, nadie puede saber si se hizo una buena o mala operación. A mi tienda en Madrid llegan cargamentos de artículos de variados orígenes, que mi encargada cataloga y pone a la venta a precios, que según su entender, son los adecuados para conseguir el equilibrio entre un buen precio y una venta rápida, con independencia de lo que me haya costado su adquisición. Supone que yo por mi parte ya me he preocupado de pelearme bravamente por obtenerlos al mejor precio.</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">También resulta útil tener la variedad de cachivaches que se van acumulando el almacén de un anticuario, desde un amplia caja fuerte donde guardar las piezas de valor, a todo tipo de herramientas de carpintería y metales, pasando por productos químicos como disolventes, pinturas, barnices, necesarios para la restauración, aparte de aparatos de todas las procedencias, luz ultravioleta, máquinas fotográficas, embalajes de todos los tipos y formas y todo un mundo de libros, papeles, tablas, bronces y otros chismes de difícil clasificación. Si uno tiene algo que ocultar, el desordenado almacén de un anticuario es el sitio ideal donde dejar cualquier cosa sin llamar la atención. </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Otra ventaja adicional es que a través de esta profesión entras en contacto con personas que bordean el mundo de la delincuencia. Aunque por una elemental prudencia yo nunca me he implicado en operaciones con mercancía de dudosa procedencia, en el trabajo de anticuario siempre te encuentras con personas que son o están en contacto con falsificadores, estafadores, peristas y ladrones, que pueden proporcionarte discreta ayuda en algún trabajo donde necesites expertos en las mas variadas artes capaces de hacer su trabajo a la perfección con discreción y sin preguntas.</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Lo malo es que elijas el trabajo que elijas, acaba liándote y lo que debía ser solo un disfraz hace que termines llevándote los libros de contabilidad y las facturas a casa y te pases el domingo calculando lo que te va tocar pagar de IVA.</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span> </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;">El anterior capítulo de los Papeles de Torre le encontrará <a title="Los Papeles de Torre -  El esquiador" href="http://" target="_self">aqui </a></span></em><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:12pt;"> </span></em></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los papeles de Torre - El esquiador .]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=55</link>
<pubDate>Tue, 20 May 2008 10:34:54 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
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<description><![CDATA[
 

Rebuscando entre los papeles de mi asesino, he encontrado estos que transcribo a continuación,]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"><br />
<img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2381/2507642769_ba51921453_o.jpg" alt="" width="126" height="411" /> <br />
</span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;">Rebuscando entre los papeles de mi asesino, he encontrado estos que transcribo a continuación, que se refieren claramente a la muerte de <a title="Alfonso de Borbón" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alfonso_de_Borb%C3%B3n_y_Dampierre" target="_blank">Alfonso de Borbón</a>. Recuerdo que fue pretendiente a la corona de Francia, y, les guste o no a los monárquicos, era el primogénito del primogénito de Alfonso XIII. Si realmente es verdad lo que cuenta este tío, en verdad tiene en su cuenta una testa doblemente coronada, lo que aun en este tiempo de republicanismo y democracia no deja de tener su mérito. </span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"> </span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;">He mirado en Internet y hay quien tiene dudas sobre la c<a title="muerte de Alfonso de Borbón " href="http://www.nevasport.com/noticias/d/11321/la-extrana-muerte-de-alfonso-de-borbon-en-beaver-creek/" target="_blank">ausa de la muerte de Don Alfonso de Borbón</a>, </span></em><em><span style="font-size:14pt;">yo por mi parte no me pronuncio en ningún sentido.Como siempre os pido sigilo en la difusión de este escrito. </span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"><br><br>Un abrazo.<br><br></span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><em><!--more--> </em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El esquiador </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">No creo que haya en todo el mundo otro de mi profesión que tenga en su haber un pretendiente a dos tronos. Digo esto a modo de curiosidad,<span>  </span>porque a mí personalmente me da lo mismo que mi objetivo sea alguien importante o un pelagatos. Lo que yo valoro no es el sujeto, sino la dificultad en cobrar la pieza y en qué medida consigo acercar mi obra a lo pedido por mis jefes; si ha de parecer un suicidio o una muerte natural, o por el contrario si debe quedar claro que es una venganza o el pago de una deuda pendiente.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">A mí igual me da que el sujeto sea un ferroviario o un marqués. Lo que valoro es, si tiene escolta, si está avisado… en fin, la complicación que presenta el caso. Como buen cazador, valoro más abatir de un tiro cruzado certero una perdiz que el perro levantó de improviso, que matar con un fusil de mira telescópica, cuando lo autoriza el guarda forestal, un rebeco parado en lo alto de un risco.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Viene todo este preámbulo a cuento<span>  </span>para explicar que<span>  </span>haber acabado con un pretendiente de dos coronas es una curiosidad histórica de la que me encuentro hasta cierto punto orgulloso, porque supongo que no se habrán dado muchos casos en la historia y seguro que ninguno en este siglo, pero desde el punto de vista técnico no planteó excesivas dificultades.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Recibí la orden de acabar con él, como siempre sin la menor explicación al respecto, y realmente no puedo imaginarme por qué lo decidieron en las alturas. Si bien es verdad que teóricamente era el pretendiente a las coronas de dos países, no lo es menos que nunca intentó seriamente conseguir ninguna de las dos, y solamente pretendió vivir su vida de parásito social, sin la más mínima intención de pasar a la acción para conseguir sus tronos.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2045/2508474994_f364f2b3b2_m.jpg" alt="" /></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El caso es que se encontraba en Estados Unidos en un gigantesco centro de esquí de las Montañas Rocosas haciendo lo único que realmente sabía hacer bien en esta vida, esquiar. Pensaba romperle el cuello simulando un golpe y que simplemente los forenses inventaran la historia que mejor cuadrara con la teoría del accidente Yo no tengo ni idea de esquiar por lo que no sabía bien como conseguiría acercarme a él en un sitio discreto para llevar a cabo mi trabajo. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Tenemos muchas veces comprobado que la muerte por asesinato no es el mejor reclamo en los sitios de postín. Si matas a alguien en el Metro o en un barrio pobre, casi con toda seguridad los forenses seguirán con ahínco cualquier indicio que señale un posible asesinato;<span>  </span>pero si lo matas en el Rich, en la Opera, o durante un crucero de lujo, por el contrario, los forenses buscarán cualquier indicio para achacar la muerte a una causa natural, un accidente, o un suicidio y sólo cuando no puedan seriamente echar la culpa al destino, admitirán que quizá haya sido un asesinato.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Formábamos el equipo cuatro personas. Una vez en Estados Unidos comenzamos por equiparnos adecuadamente para la ocasión. Compramos en Nueva York un equipo completo de ropa de nieve en un local que vendían material de segunda mano. Queríamos ropa americana en buen estado pero no totalmente nueva. No quería llegar a la nieve llamando la atención por tener aún las etiquetas con el precio colgando en<span>  </span>todo lo que lleváramos<span>  </span>puesto. Yo lo único que no compré fueron los esquís, pues no entraba dentro de mi plan comenzar a esquiar a mi edad. Uno del equipo si sabía esquiar bastante bien, y los otros compraron el equipo para hacer bulto, pues tampoco habían esquiado en la vida.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Como alguna justificación teníamos que tener para estar un grupo de no esquiadores en una magnífica estación de esquí, traíamos con nosotros un equipo completo de fotógrafo profesional. Seríamos unos<span>  </span>fotógrafos realizando un reportaje para una revista. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">También desde Nueva York alquilamos un apartamento en la estación de esquí y emprendimos<span>  </span>el viaje atravesando medio país para llegar a la maldita estación invernal. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando llegamos, realmente comprendí su fama, nada que ver con la sierra de Madrid. En todas las direcciones inmensos valles cubiertos de nieve atravesados por todo tipo de arrastres que se perdían en la lejanía, y en la estación, los hoteles más increíbles, las instalaciones más grandes de todo tipo, desde piscinas de agua caliente a boleras y salas de fiestas, todo en ese estilo tan americano que mezcla lo apabullante con lo hortera. Y en medio de esa inmensa estación, nuestro hombre.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">La información que teníamos era correcta y no tuvimos problema para localizarle. Le controlamos un par de días y observé sus costumbres. A eso de las 10 de la mañana salía del hotel hacia el teleférico y no volvía hasta un poco antes de anochecer. Mi compañero intentó seguirle por las pistas, pero era imposible, esquiaba mucho mejor que él, y se tiraba por unas pistas que él a duras penas se atrevía a bajar, por lo que los dos días le perdió de vista a las primera de cambio. Lo que sí era un dato seguro es que no volvía a la estación hasta que estaba a punto de anochecer, lo que indicaba que también comía en algún lugar a pié de pista, vamos que actuaba como un completo deportista.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En el vestíbulo de un hotel conseguí planos de las pistas y toda la información que necesitaba y una cosa más, dos motos de nieve para desplazarnos a nuestro aire por donde quisiéramos. Con las motos llamábamos bastante la atención, aunque no éramos los únicos como hubiera ocurrido en España, pero nuestro papel de fotógrafos justificaba este sonoro y llamativo medio de transporte. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">A la mañana siguiente subimos con las motos, nada mas amanecer, hasta donde llegaba el primer funicular. Era un monte pelado desde el que te podías deslizar por tres vertientes, para enlazar con otros arrastres hacia otras laderas que te llevarían por toda la estación. También tenían la posibilidad de volver a subir al monte. No se podía saber hacia donde esquiaría nuestra presa, así que habíamos decidido esperarle en la cumbre. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Desde la estación, como estaba convenido, nos avisaron por radio del momento en que tomo el teleférico a la cumbre. Al poco tiempo le vimos llegar.<span>  </span>Se puso los esquís y se tiró hacia el este. Inmediatamente tomamos las motos y nos tiramos tras él. Esquiando se baja sin duda<span>  </span>más rápido que lo que era posible con la moto y pronto nos sacó un buen trecho. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando llegó abajo tomó un arrastre hacia la siguiente ladera. Eso era lo que yo deseaba, pues,<span>  </span>cuanto más se alejara del punto de partida, menos gente encontraríamos. Mi compañero se quedó en ese valle. El arrastre subía a los esquiadores hasta lo alto de la cordillera pudiendo bajar esa ladera o la contraria, para volver, si quería a remontar el otro lado del valle con un arrastre, alejándose aún más. Pero ése era el final del trayecto y por fuerza tendría que volver en dirección contraria por el mismo camino. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Si decidía no llegar hasta el fin del trayecto, mi compañero le estaría esperando en el primer valle. Si decidía llegar hasta el final, yo le esperaría en el segundo valle. Nos encontraríamos con él en un lugar algo solitario, y con un poco de suerte uno u otro podría llevar a cabo el trabajo sin mirones.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Como me temía, utilizando yo esa moto tan ruidosa y llamativa, él pronto se dio cuenta de que le seguía. No puedo saber que penso sobre el tema. ¿Quizá me tomó por un paparazzi?. ¿Acaso dedujo que era un escolta que le proporcionaba el gobierno?. No lo sé,<span>  </span>lo que sí es cierto es que sabía que le seguía y que no tenía ningún miedo. Ni por asomo se le ocurrió sospechar que quisiera matarlo. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se dedicó a jugar conmigo. Cuesta arriba acorté con mi moto el trecho que me había sacado bajando, pero no llegué a darle alcance. El, como disimulando, estuvo haciendo algo de tiempo hasta que yo llegué a lo alto y en ese mismo instante partió raudo cuesta abajo mientras yo trataba de darle nuevamente alcance. Le vi mirarme un par de veces para cerciorarse que le seguía,<span>  </span>aunque no hacía falta mirarme, en el silencio de las montañas la moto hacía un ruido infernal. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Nuevamente cuando llegué al valle, él había tomado el último telesquí que llevaba a lo alto de la siguiente ladera. Apagué la moto y me preparé a esperarle, sabía que por fuerza tendría que subir por el telesquí de vuelta<span>  </span>cuando quisiera iniciar el regreso, así que me quedé esperándolo ahí<span>  </span>hasta que volviera. Le vi volver la cabeza mientras subía hacia el otro lado, como desilusionado de que no le siguiera más. Continuó remontando<span>  </span>hasta que le perdí de vista.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Lo que más me desgasta en este trabajo son las largas esperas, por un lado tienes que estar atento por lo que pueda pasar, por otro necesitas llenar el cerebro con algo para no obsesionarte con lo que vas a hacer.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Yo suelo repasar en esos momentos todo el plan: como actuaré, por donde me alejaré etc. Saqué mis notas y volví a repasar el plano de las pistas. Estudié de nuevo<span>  </span>las pistas, como podía volver a la estación,<span>  </span>los distintos circuitos que se podían seguir combinando descensos y remontes. Y sobre todo los caminos forestales que podría tomar con mi moto en el caso de tener que retirarme precipitadamente.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El tiempo pasaba despacio, de vez en cuando llegaba un esquiador<span>  </span>o un grupito hasta donde yo estaba, para inmediatamente tomar el arrastre que les alejaba de mí. En general al pie del arrastre no había nunca nadie. Aunque estábamos en plena temporada de esquí, no siendo época de vacaciones y en medio de la semana, el número de personas que había esquiando con<span>  </span>relación a la capacidad de la estación era pequeño y los arrastres podían evacuar mucha mas gente de la que los utilizaba. Comparaba con envidia esta situación con las colas que se montan en Madrid<span>  </span>para tomar cualquiera de los arrastres existentes.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Estaba apoyado en un poste de madera mirando hacia la cuesta por donde tenía que llegar. Cuando le vi<span>  </span>no era mas que un punto en el horizonte, le reconocí por el color del anorak, pero de lejos y con media cara cubierta con las gafas no podía asegurar aún que fuera el . </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Miré alrededor y vi que estaba solo, los últimos esquiadores que habían llegado se encontraban ya lejos arrastrados por el telesquí y él bajaba solo. Me preparé para lo que hiciera falta, fui quitándome los<span>  </span>guantes, note el frío en<span>  </span>mis manos. A medida que se acercaba pude confirmar que era él, podía<span>  </span>distinguir sin duda detalles de su ropa que recordaba de cuando estuve siguiéndole.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">También supe que él me había reconocido por la moto. Me di cuenta que se dirigía hacia mí, así que me preparé. Sobre la marcha cambié el plan. Como en un flash vi una solución que no se me había ocurrido antes. El poste en que me apoyaba formaba parte de una especie de portón<span>  </span>que indicaba la entrada al telesilla para que los esquiadores la distinguieran desde lejos. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span> </span>Todo el tenderete estaba sujeto con unos tirantes de acero que<span>  </span>mantenía los maderos fijos en su posición vertical. Aquellos cables me dieron una idea. Deslicé mi mano en el bolsillo y cogí una navajilla que siempre llevo conmigo, no es más grande que un cortaplumas, pero está magníficamente afilada y una puñalada en el corazón<span>  </span>o en los riñones no necesita de un cuchillo de monte.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;"><span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Continuaba acercándose, venía a buena velocidad, esquiaba bien. Con<span>  </span>un derrape de costado frenó casi en seco a menos de dos metros. Le vi acercarse sonriente, deslizándose suavemente hacia mí. Casi estoy por asegurar que quería preguntarme quien era y por qué motivo le seguía. No le di tiempo, también sonriendo avancé un par de pasos hacia él y súbitamente, de un mandoble con la navaja, le di un profundo tajo en el cuello.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Vi llenarse su cara de una infinita sorpresa, trató de gritar pero el aire se escapaba por el profundo corte<span>  </span>y solo salió un grito mortecino de sus labios. Cogiéndole por el pelo para no mancharme, le acerqué rápidamente la cabeza al cable más próximo a donde estábamos. La sangre que salía a borbotones manchó el cable. Ya tenía bastante, le dejé caer al suelo con los últimos estertores.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Miré por los alrededores, había alguna pequeña mancha por el suelo donde le había dado la puñalada, si alguien se fijaba un poco vería que todo era un montaje, pero no tenía tiempo para borrar huellas, que pensaran<span>  </span>lo que quisieran. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2356/2508469382_94329aa817_o.jpg" alt="" /></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Puse la moto en marcha y me alejé del lugar por un camino que llevaba fuera de las pistas.<span>  </span>Cuando había recorrido unos doscientos metros y ya estaba a cubierto de miradas saque el walkytalky y di la señal de aviso a mis compañeros para que se fueran. Continúe deslizándome un buen rato por los caminos entre el bosque, en todo el recorrido solo me encontré con un grupo que practicaba esquí de fondo y cuyos miembros me saludaron alegremente con la mano. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando llegué a la estación devolví mi moto en el sitio del alquiler. Vi que también estaba la de mi compañero. Ni me molesté en volver al apartamento, sabía que ya se habrían ido y que habrían dejado el apartamento limpio de cualquier huella.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En el parking estaba el coche, habían tenido el detalle de cargar mi maleta. Salí al instante y empecé a recorrer carreteras principales y secundarias siempre hacia el<span>  </span>sur. Cuando llegó la noche había completado unas 600 millas. No sé exactamente cuanto es eso, pero estaba realmente agotado.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Paré en el típico motel americano y directamente me metí en la cama. Tumbado en la cama fui repasando<span>  </span>con el mando de la televisión los distintos canales, hasta que encontré un telediario en el que hablaban del tema. La noticia la daban sin prestarle excesiva importancia, en América era un absoluto desconocido al que llamaban príncipe de España. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Como yo había previsto, periodistas, policías y forenses se empeñaron en demostrar que había sido un accidente. Mejor es que el seguro pague una indemnización a los herederos de la víctima como responsabilidad civil de la Estación, que se difunda que en la mejor estación de esquí americana no hay la suficiente seguridad y que cualquiera te puede matar mientras esquías.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Al día siguiente me acerqué a Silverston. Dejé el coche de alquiler y fui dando tumbos de avión en avión, de un lado a otro de los Estados Unidos hasta que por fin termine en Méjico, y de allí vuelta a casa.<span>  </span>Nunca más he vuelto a acercarme a una pista de nieve ni creo que nunca más lo haga. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los papeles de Torre - El seguimiento ]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=44</link>
<pubDate>Wed, 14 May 2008 10:47:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
<guid>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=44</guid>
<description><![CDATA[

Hoy no va de asesinatos, que estos tíos también hacen otro tipo de faenas. Aunque no seáis asid]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="font-size:14pt;"><br />
<img class="alignleft" src="http://farm4.static.flickr.com/3269/2492169964_4960d36b12_o.jpg" alt="" width="131" height="344" /><br />
Hoy no va de asesinatos, que estos tíos también hacen otro tipo de faenas. Aunque no seáis asiduos a la prensa del corazón, supongo que los nombres de <a title="Marta Chávarri" href="http://www.famosas.biz/martachavarri/chav02.jpg" target="_blank">Marta Chávarri</a>, <span> </span> el <a title="Marqués de Cubas" href="http://www.elpais.com/articulo/gente/Fernando/Falco/Esther/Koplowitz/contraen/matrimonio/elpporgen/20030618elpepuage_1/Tes" target="_blank">Marques de Cubas </a>y <a title="Alberto Cortina" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alberto_Cortina" target="_blank">Alberto Cortina</a> son lo suficientemente conocidos por todos para que no tenga que daros más explicaciones. </span></em></p>
<p><em><span style="font-size:14pt;">Amores y negocios, intereses y sexo, mezclan una y otra vez los mismos protagonistas de un de las mas negras historias de las finanzas en España, la lucha por el Banco Central.</span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;">Solo una observación más, se puede ser a la vez un frío asesino y un perfecto caballero, como lo demuestra nuestro amigo Torre. Se nota que Torre pertenece a una generación en proceso de extinción.</span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;"> </span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em><span style="font-size:14pt;">Un saludo</span></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><em></em></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"><!--more--> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">El seguimiento.</span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Lo mejor de nuestro trabajo es sin duda el momento de culminar la acción encomendada. Entrar en una vivienda para robar, raptar o eliminar a una persona, provoca un enorme estrés, pero a la vez se siente a tope la descarga de la adrenalina en la sangre. Solo los toreros o los corredores de coche pueden sentir lo que sentimos nosotros. Controlar tu cuerpo, exigirle la perfección, cuando, una por una, todas tus células te piden la huida, es un placer reservado a unos pocos que solo los que lo han sentido pueden entender. Años en este oficio y sigo temiendo y amando, como el primer día, ese momento glorioso que supera con mucho el mayor orgasmo que uno pueda sentir.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">A cambio de ese fogonazo de luz, cuanta monotonía y aburrimiento acumula este oficio. La preparación de una misión es cualquier cosa menos interesante. Recolectar y leer todo tipo de documentos, movimientos bancarios, recortes de prensa, declaraciones de la renta, informes médicos, extractar todo tipo de documentos … Grabar y escuchar pesadas llamadas telefónicas. Interceptar el correo. Rebuscar en la basura cualquier resto revelador, colillas de tabaco, embalajes y etiquetas de productos. Seguir entre atascos de tráfico y problemas de aparcamiento las idas y venidas del sujeto por toda la ciudad. agüantando entre viaje y viaje largos plantones sin nada que hacer ni que pensar, esperando aburrido, pero alerta la salida del sujeto en cualquier momento y cualquier otro dato que pueda llegar a de interés. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Y con todos los datos e indicios, construir un retrato de tu víctima que te permite llegar a conocerla mejor que ella misma, llegar a conocer lo que piensa y como actúa, cuales son sus costumbres, sus debilidades,<span>  </span>sus gustos, sus vicios, conocer a sus amigos, sus negocios, sus puntos débiles y fuertes, y con todo ello<span>  </span>decidir por fin de que forma y en que momento vamos a dar el golpe. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">En una de estos trabajos preparatorios a mí me tocó seguir a un curioso personajes. Se trataba de mujer joven de la alta sociedad que aparecía con frecuencia en las revistas del corazón. Tonta y superficial, pero de familia conocida aunque muy venida a menos, había conseguido casarse con un aristócrata con cierta fortuna, que resultó insuficiente para calmar sus ansias de lujo, así que para redondear sus ingresos comenzó vendiendo exclusivas a revistas del corazón y terminó vendiéndose ella misma a ricos y maduros empresarios que se prestaran a financiaran sus caprichos y extravagancias. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando iniciamos su control ya practicaba esta doble vida. Al principio nos llego a sorprender con sus artimañas un par de veces. Salía de su casa y se dirigía a un parking del centro de Madrid. Dentro del<span>  </span>parking, con una peluca, un pañuelo o unas gafas, cambiaba rápidamente su aspecto y abandonaba el garaje en otro coche, que previamente alguien había dejado abierto y con las llaves puestas. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Al principio esta sencilla maniobra fue suficiente para despistarnos, pero solo tuvimos que esperar que volviera al parking a recoger su coche, para descubrir, con solo averiguar de quien era el coche de repuesto, quien era su amante. Más adelante, interceptando sus llamadas, sabíamos por anticipado, en donde cambiaría de coche y a donde iría después. Así que directamente nos íbamos al lugar de la cita y esperábamos su llegada. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Pronto esa faceta de su vida dejó tener secreto para nosotros, y dejamos de interesarnos por el tema. Pero sus correrías no ocupaban mas que una parte de su tiempo, así que también investigamos los demás aspectos de su vida. Apostamos cámaras discretas que a distancia enfocaban todos y cada uno de los balcones y ventanas de su casa. Cuando detectan movimiento en el área de donde apuntan, estas cámaras se ponen a graban automáticamente. De modo que cada día recibía los videos de cada una de las cámaras instaladas, y con paciencia iba reconstruyendo desde la mañana a la noche el deambular de la protagonista por la casa. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Equipos dotados de potentes sistemas mejoran las imágenes, eliminan reflejos de los cristales, gradúan la iluminación y amplían la imagen filmada, haciendo que quede a la vista lo ocurrido detrás de las ventanas con bastante claridad, incluso permiten ver con bastante precisión lo que ocurre detrás de los visillos. Así día a día se iban siguiendo los movimientos de la mujer por su casa desde que se levantaba por la mañana<span>   </span>hasta que se acostaba por la noche. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2376/2491350015_a14482909b_o.gif" alt="" width="222" height="267" /></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Durante días interminables continué revisando videos y mas videos y escribiendo datos u mas datos<span>  </span>en el<span>  </span>dossier, su vida quedó registrada hasta en los más mínimos detalles, hasta que un día, igual que recibimos la orden de vigilarla, sin más explicaciones, recibimos la orden finalizar la vigilancia. Recogimos el material desplegado, dimos por acabado el trabajo y como tantas otras veces olvidamos del asunto. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Normalmente rara vez llegamos a enterarnos del porqué de nuestro trabajo, y así hubiera sido una vez más si los acontecimientos posteriores no hubieran afectado a<span>  </span>protagonistas de la prensa del corazón. Primero fue un incidente en una discoteca, un fotógrafo había obtenido, aparentemente por casualidad, una fotografía que probaba que la chica no acostumbraba usar bragas. Aquel escándalo fue la comidilla de toda la gente durante algunos días, lo suficiente para quedar desacreditada totalmente ante el público. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Para todos fue una mala fortuna, o una casualidad, pero<span>  </span>para mí no, yo mismo había escrito en el dossier esa rareza. Desconozco como se hizo llegar la noticia al paparacci, pero sabiéndolo solo tuvo que hacer fotos con flash en el ángulo y altura adecuada para fotografiar lo que sabía que se iba a encontrar.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Cuando pocos meses después apareció esa misma chica acompañando de un conocido financiero en Suiza, la jugada quedó al descubierto por completo. Se trataba un trabajo realizado en dos fases, primero se trataba de crucificar a mujer ante la sociedad, para después sacar a relucir su relación sentimental con el financiero con el fin de dejarlo en la posición más desairada posible. </span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p><img class="alignleft" src="http://farm4.static.flickr.com/3213/2492169930_34b8057f16_o.jpg" alt="" width="222" height="267" /></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">E</span></span></span><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">El final último era romper el matrimonio del financiero, y con él, todo el entramado de alianzas economico-familiares que eran su fuerza y se consiguió de pleno, la mujer, me refiero a la legítima, que muy posiblemente en otras circunstancias posiblemente hubiera mirado hacia otra parte, no pudo menos, por vergüenza torera, que romper tanto las relaciones matrimoniales como las financieras, aún que para ella tampoco supusiera un buen negocio.<span>  </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">He dicho en otro lugar que no somos quien para juzgar si lo que hemos hecho está bien o no, que sólo somos piezas de un engranaje que empujado por otro engranaje no pueden más que girar a la velocidad y en el sentido que nos marquen, por otra parte he superado muchas veces cualquier sentimiento de culpabilidad. No entiendo pues, por qué, si no me siento culpable de asesinatos cometidos a sangre fría, me remuerde la conciencia por haber escrito en un dossier algo que no pasa de una ser una manía de una mujer.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Quieras o no, después de seguir largo tiempo a tu víctima, se despierta un sentimiento, que no llamaría afecto, pues no lo es pero se parece. Es una mezcla de curiosidad, interés y ternura que no sé expresar con palabras. Solo sé, que la notas, tan desprotegida, tan vulnerable, que te corroe una extraña sensación de desasosiego. Sabes que algo malo la va a ocurrir y que tu<span>  </span>no solo no haces nada para evitarlo sino todo lo contrario.<span>   </span></span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;"><span style="font-family:Times New Roman;">Este sentimiento es algo sabido y por ello siempre se elige para dar el golpe a otro distinto de quien hizo el seguimiento. De modo que siendo como soy, normal, ni insensible ni morboso, he de reconocer que no me siento especialmente orgulloso de haber intervenido en este caso.</span></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;">El Capítulo anterior de los Papeles de Torre lo encontrará <a title="Los Papeles de Torre - El seguimiento" href="http://felixmaocho.wordpress.com/2008/05/08/los-papeles-de-torre-aparatos/" target="_self">aqui </a></span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los Papeles de Torre - Aparatos]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=36</link>
<pubDate>Thu, 08 May 2008 10:31:05 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
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<description><![CDATA[Os transcribo hoy un documento de mi hombre que me ha parecido curioso. Espero que os guste pero a l]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"><img class="alignleft" src="http://farm4.static.flickr.com/3286/2475082157_6059c65614_o.jpg" alt="" />Os transcribo hoy un documento de mi hombre que me ha parecido curioso. Espero que os guste pero a la vez creo que os asustará un poco. A mí por lo menos me ha hecho reflexionar. La intimidad es cosa de otros tiempos. Solo pasando desapercibido en la masa podemos asegurar nuestra intimidad. Si por lo que sea somos el blanco de los cotíllas electrónicos, no tenemos escapatoria.</span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"> </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;">Un saludo</span></em></strong><strong><em><span><span style="font-size:x-small;">. </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span><span style="font-size:x-small;"> </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span><span style="font-size:x-small;"><!--more--> </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><span style="text-decoration:underline;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Aparatos.</span></span></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">La gente se cree segura en su casa. No tiene ni idea de lo que se puede hacer con los medios tecnológicos actuales. Puede que tengan una magnífica cerradura en su puerta de la calle y que ni los más expertos consigan abrirla, pero también es muy probable que se conformen con echar el resbalón y cualquier aprendiz de cerrajero sea capaz de abrir una puerta en esas condiciones. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">No saben tampoco que existen montones de formas de entrar en una casa, sin permiso del dueño, mucho más sencillas que forzando una cerradura. El método más utilizado puede parecer complicado cuando se explica, pero es de facilísima realización cuando se es un profesional. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Hay montones de sistemas para llegar a la escalera de una casa. Por ejemplo, hay un sencillo dispositivo electrónico que genera todas las combinaciones posibles de un abrepuertas automático. Entrar a una casa por el garaje consiste en esperar menos de cinco minutos a que el dispositivo genere, una detrás de otra, cada una de las 84.000 combinaciones posibles, hasta que de improviso se abre la puerta. Desde el garaje no suele ser complicado alcanzar la escalera y por ella el tejado. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Desde el tejado, un especialista en escalada no tiene la menor dificultad para deslizarse hasta una<span>  </span>terraza o una ventana, elegida previamente por corresponder a un<span>  </span>cuarto distinto de un dormitorio, por ejemplo la cocina. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Se entra en la casa por la ventana en medio de la noche. Si hace falta se rompe un cristal, y se repone, una vez terminada la visita, por otro que se lleva ya preparado. A distancia se puede medir con suficiente precisión el tamaño del cristal necesario. Se buscan en la mesilla de los durmientes<span>  </span>las llaves del piso, generalmente se busca el dormitorio de los jóvenes que tienen el sueño mas pesado. Se saca un molde de las<span>  </span>llaves…, y al día siguiente ya se tiene un juego de llaves exactas a las del propietario que te permitirá entrar en su casa cuando quieras y todas las veces que quieras con toda comodidad.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Por otra parte, tampoco se necesita entrar en una casa para saber lo que pasa. Hoy en día hay una batería de dispositivos increíbles, teleobjetivos que te permiten vigilar una ventana desde 200 metros de distancia con todo detalle. Pequeñas cámaras de vídeo que se pueden instalar en cualquier lado sin que llamen excesivamente la atención, que permiten desde un lugar relativamente apartado controlarlas y ver todo lo que se pone al alcance de su óptica. Hay visores nocturnos capaces de aprovechar la luz de la luna y otros térmicos que detectan el calor de un ser humano. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Hay otros dispositivos basados en rayos láser que, apuntados a una ventana, traducen las pequeñas vibraciones de los cristales debidas al sonido, de forma que desde grandes distancias se controla un despacho como si estuvieras dentro.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Aparatos GSM que, pegados con imanes en los bajos de un coche, retransmiten<span>  </span>la situación y velocidad del vehículo en cada momento. Para controlar los teléfonos, no cuento. Igual da que sea fijo o móvil, aparatos situados en el mismo teléfono, en la línea<span>  </span>o en las centrales telefónicas controlan totalmente cualquier llamada que se haga. En los móviles, incluso queda marcado sistemáticamente en los ficheros del operador que antena recogió el mensaje y por tanto desde que zona del país se hizo la conexión. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Dentro de las casas se pueden ocultar en cualquier sitio pequeños transmisores con micrófono que captan cualquier sonido que se produzca hasta a unos 10 metros de distancia. Incluso hay uno que parece una bombilla normal que luce y todo. La mayoría de las veces, cuando por fin se funde, los habitantes de la casa la sustituyen, sin darse ni cuenta que lo que están <span> </span>removiendo es algo mucho más complicado que una bombilla.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">En los ordenadores,<span>  </span>lo más sencillo : introducir<span>  </span>un programa que guarda cualquier cosa que se teclee,<span>  </span>y, lo mejor de todo, si el aparato está conectado a Internet, el sólo en medio de la noche se conecta y te descarga en tu buzón lo que ha pasado en el día.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Los viejos sistemas, las guardias interminables, el seguir discreto a tu víctima, el uso del ingenio, el espionaje clásico en general, va siendo desplazado día a día por técnicas cada vez más sofisticadas y complejas. </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;">Yo no soy contrario a los avances científicos, pero si<span>  </span>veo en ello un inconveniente: cada día los equipos tienen que ser más amplios. Para llevar a cabo una acción se necesita cada vez el concurso de más personas. Antes era raro el trabajo que necesitaba más de cuatro o seis personas. Hoy seguimos siendo los mismos para actuar en el último momento, pero durante la preparación de la operación estamos acompañados por una tropa de especialistas en los más diversos oficios, y esto, en un negocio que necesita de la máxima discreción, supone un riesgo elevadísimo.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"> </span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los Papeles de Torre - Personalidades]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=28</link>
<pubDate>Sun, 04 May 2008 10:19:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
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<description><![CDATA[Hoy he elegido unos papeles de nuestro hombre que no van de asesinatos. Es de algo más íntimo, sob]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2332/2464147420_417898c4fa_o.jpg" alt="" />Hoy he elegido unos papeles de nuestro hombre que no van de asesinatos. Es de algo más íntimo, sobre lo difícil que debe es la vida de un sicario. Uno ve en el cine a James Bond, y piensa que esa vida de aventuras debe ser divertida. Pero cuando de verdad te encuentras las confesiones de un 007 auténtico, te das cuenta de lo duro que debe ser vivir esa vida. </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"> </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;">Y lo más triste, que no ligan nada. Un abrazo.<br />
<span>  </span></span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:12pt;"> <!--more--></span></em></strong></p>
<p> </p>
<div></div>
<p><span style="font-size:12pt;"></p>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:14pt;"><span style="font-family:Times New Roman;"><em></p>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-family:Comic Sans MS;"><em><span style="font-size:14pt;color:black;">Personalidades</span></em></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-family:Comic Sans MS;"><em></em></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-family:Comic Sans MS;"><em></em></span><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Ya he escrito muchas veces  que lo peor de esta profesión  es la mentira  que rodea toda tu vida. Mientes a tu familia, mientes a tu entorno, mientes y mientes por todos los lados hasta que la mentira se transforma en algo automático en tu forma de ser.</span></strong></em></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Claro está que tal como es la sociedad no puedes ir contando que eres un asesino a sueldo, pero no sé por qué, si somos imprescindibles. ¿Por qué tenemos que ir ocultando nuestra profesión hasta después de muertos? También las putas tienen una profesión mal vista socialmente y tiene que ser discretas, pero nadie las obliga al secreto absoluto. El caso que eso es así, y no podemos cambiarlo.</span></strong></em></span></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Y luego está lo de las dobles personalidades, tanta mentira y disimulos te llevan a la locura. Yo por ejemplo, ya no sé realmente quién soy.  Mi auténtico nombre ha quedado olvidado.  Podrían vengarse en mi madre o en mi familia. Para ellos he desaparecido, he muerto y habré sido olvidado hace ya muchos años.</span></strong></em></span></span></h1>
<h1 style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">  </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></h1>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Mi segunda personalidad, la que actualmente tengo, la conseguí hace unos treinta años. Suplanté a un muerto. ¿Desagradable, no?. Es el método tradicional. </span></strong></em><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Cuando un fulano muere, por muerte natural o por accidente,  buscan a sus familiares. Si no se encuentran  o, como ahora se dice,  “pasan” del muerto, su  cuerpo se manda a la universidad de medicina para que lo desguacen los estudiantes de medicina. Esto es conocido, pero lo que no suele saber la gente es que  normalmente algún servicio de seguridad se apropia de su personalidad.</span></strong></em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Del cerdo se dice se aprovecha todo excepto las pezuñas,  pues de los desgraciados sin familia se aprovecha desde el cadáver hasta su pasado.  Se amañan los registros para que no aparezca como muerto oficialmente y empieza a “resucitarse” la persona.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Mezclando datos reales con ficticios,  se crea una persona con un sólido pasado. Hay, por ejemplo, una cartilla de la mili que afirma que la hiciste en tal fecha y en tal regimiento, y si bien la cartilla es una falsificación, porque entre otras cosas tiene tus propias huellas, si buscan a alguien que hizo la mili en el mismo lugar y fecha, es muy probable que recuerden tu nombre.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">También se amañan los registros de la seguridad social, y los antecedentes penales si los tiene, y el pasaporte, los contratos de agua, gas y electricidad, lo que haga falta. De forma que se mezclen datos reales del muerto con otros que expliquen mejor tu trayectoria profesional conocida por el público.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Porque, claro, uno que se dedique a lo nuestro no puede tener un trabajo ficticio y andar haciendo el vago, por que eso llamaría la atención. Tiene que tener un trabajo real y verdadero, que le permita viajar y desaparecer de vez en cuando sin llamar excesivamente la atención. Y de pronto apareces con un nombre y una profesión en un vecindario que nada sospecha y comienzas una nueva vida.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Yo por ejemplo para mi familia, mis vecinos y el mundo en general, soy anticuario, y lo soy realmente, tengo una tiendecita en Madrid y me encanta este oficio. Con frecuencia hago viajes para conseguir objetos tanto por España como en el extranjero.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Cuando tengo necesidad de desaparecer, otro compañero recorre el país por mí, visitando con mi nombre a gente que no me conoce y dejando rastros de mi fingido viaje, al igual que yo hago de vez en cuando, aprovechando un viaje como anticuario, para dejar rastros en nombre de otras personas.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">En estos viajes también recogemos y hacemos llegar y enviar los mensajes entre los compañeros y sus familias de forma que ni siquiera los más allegados se enteren que determinado viaje es diferente a otros hechos antes.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Pero claro está, esta personalidad es necesaria, pero no es suficiente. Todos como mínimo tenemos otra para casos de emergencia, en la que poder refugiarse si todo de repente se pone mal. Mi tercera personalidad es la de un argentino soltero, vendedor de maquinaria pesada en Africa y Asia, que tiene en París un apartamento para cuando va a la central o está de vacaciones. Esta personalidad sólo me obliga a ir de vez en cuando a París, saludar a madame portera, pagarle (generosamente) lo convenido por mantenerte limpio el apartamento, comentar lo pesado que es viajar por todo el mundo, y poco más. </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">En caso de necesidad, encontraré refugio razonablemente seguro, al menos por un tiempo en el apartamento de París, sin llamar la atención.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Y tengo una cuarta personalidad, también un argentino. Los de Videla se portaron muy generosamente con los Servicios Secretos de Franco. En este caso soy una persona de buen pasar, un rico, que en una apacible isla del Índico, apartada del mundanal ruido y especializada en ser refugio de millonarios retirados, tiene una agradable villa. Para los nativos, como otros muchos propietarios de la isla, vivo suspirando por retirarme a mi mansión, pero mis múltiples negocios no me lo permiten.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;"> </span></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Mientras llega el día del añorado retiro, una familia de la isla hace de guardeses, cuida que todo esté en orden, la casa limpia, la piscina en estado de revista, el jardín con un césped perfecto y unas plantas tropicales maravillosas, a cambio de un (generoso) cheque que llega todos los meses de una cuenta en Suiza.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Cuanto todo esto acabe, cogeré lo más imprescindible, los cuatro chismes que me unen a la vida y a mi compañera. Si es que para entonces tango compañera.  Quizá me haya abandonado, como las anteriores, por insípido, aburrido y burgués anticuario, que dijo una. ¡Hay, madre mía, si ellas supieran!.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Así que gran parte de lo que gano, se me va en gastos imprescindibles para garantizar mi vida y asegurar mi vejez. Una familia en Madrid, mantener abierto un negocio, que si bien me da muchas satisfacciones, no es lo que se dice una mina, un apartamento en París de bastante gasto y una bonita finca en una isla lejana. Aparte de los necesarios frecuentes viajes a París  y de tarde en tarde a la isla, para dar una razonable credibilidad al invento. O sea un pastón.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Suerte que si de algo no nos podemos quejar es de la paga, que sin ser tanto como la gente puede llegar a pensar, no está del todo mal y sin impuestos ni retenciones. En dólares, ingresados directamente en una cuenta numerada en Suiza.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong><span style="font-size:12pt;color:black;">Otro  día contaré el lío que es mantener a la vez tantas personalidades y los trucos que tememos que utilizar para recordar lo que contamos en cada papel y para evitar, cuando estamos haciendo un papel, contar cosas que teóricamente no podríamos conocer.</span></strong></em></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:12pt;"><em><strong></strong></em><strong><em><span style="font-size:12pt;color:black;"></span></em></strong></span></p>
<p></em>El anterior capítulo de los Papeles de Torre lo encontrará <a title="Los apeles de Torre  La a buela" href="http://felixmaocho.wordpress.com/2008/04/29/la-abuela/" target="_self">aquí</a></p>
<p></span></span></h1>
<p></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Los Papeles de Torre - La abuela]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=23</link>
<pubDate>Tue, 29 Apr 2008 22:34:57 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
<guid>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=23</guid>
<description><![CDATA[Nuevos papeles del dossier de Torre  y tratan de un tema que recuerdo con bastante precisión. Creo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;"><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2151/2453257104_22fe832d6f_o.jpg" alt="" />Nuevos papeles del dossier de Torre <span> </span>y tratan de un tema que recuerdo con bastante precisión. Creo que lo que os transcribo a continuación trata de la muerta de Doña María la madre del Rey.</span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;"> </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;">La verdad es que estoy un algo asustado, porque eso muestra que nuestro amigo Torre, seguía vivo y en ejercicio hasta hace relativamente poco tiempo.</span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;">Creo, aunque no puedo afirmarlo con seguridad, porque los papels están desordenados y carecen de fecha, que este asunto es el menos antiguo de todos los que se tratan enlos papeles. Estoy asustado pero una curiosidad malsana, (nunca mejor dicho), me empuja a ello. </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;"> </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;">Como siempre no puedo asegurar la realidad del escrito, muy posiblemente sea solo elucubraciones de una mente enferma o un ejercicio literario. Yo no tengo una clara opinión sobre el asunto.. </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;"> </span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><strong><em><span style="font-size:11pt;">Un saludo</span></em></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:x-small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><!--more--></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:11pt;"><strong>La abuela</strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:11pt;"><strong></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Siempre me gustaron las Islas Canarias, y de ellas la más impresionante, Lanzarote. Su terreno volcánico, los Jameos del Agua, o las Cuevas de los Verdes mucho menos conocidas pero más impresionantes, el Timanfaya, y lo que llaman el malpais, las inmensas zonas basalticas de lava de todos los colores … De siempre me ha parecido atractiva y misteriosa, pero esta vez no venía de vacaciones, sino a un trabajo, y no se presentaba nada fácil. Había que entrar en un recinto fuertemente custodiado y acabar con la abuela de la familia. Como en las novelas de Ágatha Christie, todos los herederos se reunían en una isla lejana para celebrar una fiesta familiar alrededor de la abuela…, y en medio de la celebración moría la abuela.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Con bastante antelación me informaron del plan de la familia; se reunirían a celebrar las Navidades en Lanzarote toda la parentela. La abuela, el hijo con toda su familia, hijas casadas, yernos y nietos incluídos, las hermanas y sus maridos, los sobrinos, en fin la familia al completo.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">No supe entonces la razón de mi encargo y nunca la sabré. Como siempre sabía perfectamente lo que tenía que hacer, pero desconocía por completo el porqué de lo que hacía. ¿Había llegado la hora de heredarla? ¿Se había transformado en un obstáculo político? ¿Se la pretendía librar de su decadencia física? ¿Era un aviso para su hijo?. Por otra parte no es nuestra misión saber cosas. Somos la mano, no el cerebro. Ni nos conviene, ni tiene el menor interés que sepamos el por qué de nuestras misiones.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Cuando recibí la orden me suministraron perfecta información del campo de operaciones. Fotografías y planos del edificio, incluso de los espacios donde se pudiera ocultar algo bajo el tejado o en las alcantarillas, aunque no fueran practicables. Puntual información sobre la abundante escolta, puestos de guardia, horas de cambio de guardia, medidas adoptadas para prevenir francotiradores y sabotajes, cámaras de televisión, alarmas de infrarrojo,…En fin todas las medidas que se habían tomado para conseguir la más alta seguridad durante el evento.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Quedaba claro que era suicida el intentar un atentado con fusil o en plan comando desde el exterior. Por otra parte las instrucciones recibidas, eran poca sangre y discreción y a ser posible sin heridas externas; no preocuparme mucho en fingir una muerte natural, pues ya se encargaría la familia de ocultar este extremo, pero hacer lo posible por ponerles fácil el declarar la muerte como natural.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Estuve buscando una solución al problema y después de mucho pensar y sopesar los pros y los contras, sólo se me ocurrió una posible: hacerlo desde dentro.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">El plan consistía en estar dentro de la casa y aprovechar cualquier momento para llevar a cabo la acción. Se basaba sobre todo en dos hipótesis: que la numerosa escolta estuviera realmente preocupada por posibles ataques procedentes del exterior, que produjeran como consecuencia un relajamiento de la seguridad interna, y que hubiese mucho interés en  considerar la muerte como natural, es decir, que aunque tuvieran fundadas dudas sobre el origen de la muerte, no tuviesen excesivo deseo de afirmarlo ni de encontrar al asesino.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Si estos supuestos no eran ciertos, tendría mala escapatoria, pues tan difícil sería entrar por las bravas en aquel edificio, como salir, si la numerosa escolta y guardia que arrastraba la familia bloqueaba tanto las salidas de la casa como la isla al completo.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Tratándose de una acción tan peligrosa, evaluamos los riesgos con los jefes. Ellos opinaban que habría bastantes posibilidades de éxito, estaban seguros que se trataría de evitar el escándalo por todos los medios, por lo que tendría muchas oportunidades de escapar. Pero yo, que era el que arriesgaba el cuello, no estaba tan convencido y buscaba un plan alternativo que no supusiera tanto riesgo.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Pensamos y pensamos en otra solución, pero no conseguimos encontrarla. Se evaluó contar con la complicidad de los escoltas, pero se desestimó la posibilidad. Parecían  fieles e incorruptibles en su mayoría, y de nada me valdría, arriesgarnos a revelar la operación, para conseguir la complicidad de un par de escoltas. Poca ayuda me podrían prestar, sin tener ni siquiera la seguridad que a la hora de la verdad no me dejaran en la estacada y por no delatarse fueran los primeros en freírme a tiros.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Así pues con harto dolor hube de reconocer que, con todos sus riesgos, el plan inicial era el único viable y con posibilidades de éxito.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Puestas así las cosas, pasamos a estudiar la forma de introducirse en la casa sin levantar sospechas. Pronto encontramos el punto débil, el más afamado repostero de la isla pasaba por una racha de problemas económicos. Le contamos una milonga acerca de los reporteros del corazón y le pusimos cinco millones en la mesa, y no fue difícil convencerle para que me tomara por ayudante para los próximos meses.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Así pues durante un par de meses estuve adentrándome en los secretos de los milhojas y el marrón glaçé, asistiendo a fiestas, bodas y bautizos, por toda la isla, y hartándome a hacer fotografías de ocultis a todos los famosos y famosillos que aterrizaban en las islas.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Para dar más veracidad a la historia a veces vendíamos esta “exclusivas” a las revistas del corazón. Nunca pude imaginar que se pudiera ganar la pasta gansa por un procedimiento tan estúpido. Si me retiro de lo mío, a lo mejor decido dedicarme a esto.<br />
 <br />
Por fin se acercaron las Fiestas de Navidad. Como estaba previsto, toda la familia fue llegando a la isla. Para entonces teníamos bien cogido al pastelero por donde más duele. Si se resistía a trasladarme a donde fuera, publicaríamos su traición con los clientes y su vida como repostero de bodas y bautizos en la isla se habría acabado, así que bastó una insinuación de este tipo para que quedara sumiso como un esclavo.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Por enésima vez repasé los planos y los datos del edificio. Con la luz apagada habría sabido atravesar la casa. Aun lo recuerdo; diez y seis pasos desde la puerta del jardín para atravesar el salón. Cruzando la puerta, hacia la derecha, entre veintiséis y veintiocho pasos hasta llegar al pie de la escalera, siete escalones, vuelta a la derecha, cuatro escalones más, vuelta a la derecha, y otros siete escalones; ya estás en el piso principal donde se encuentran los dormitorios…</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Y llegó el día de Navidad, el gran día. No cabe duda que me estoy haciendo viejo y que pronto tendré que dejar este oficio. Por primera vez en mi vida tuve malos presagios, me sudaron las manos y se me revolvió el estómago, pero a medida que se acercaba el momento fui poco a poco superándolo. A las doce de la mañana cargamos la furgoneta de la pastelería y nos largamos hacia el palacio.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Estaba bastante lejos y las carreteras en Lanzarote no son grandes autopistas, así que tardamos un buen rato en llegar. Fui observando el paisaje atormentado de la isla, tratando de no pensar y poco a poco volvió a mi espíritu la tranquilidad de siempre.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Cuando llegamos, nos identificamos en la verja. Estaban avisados de nuestra llegada y entramos sin problemas. Rodeamos el edificio principal y entramos por la puerta de servicio, allí habían establecido otro control. Pasamos por un arco detector de metales y nos pidieron el carnét de identidad, lo fotocopiaron y nos dieron el distintivo de identificación.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Nunca he sabido de qué vale este ceremonial, no detectaron mi falsa identidad y después de pitar mucho el aparato, pasamos, enseñándoselo a todos, un cuchillo de repostería con el que podíamos haber hecho una carnicería si nos lo hubiéramos  propuesto.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Sin embargo tan sofisticado aparato no detectó una pistola de fibra de vidrio para autodefensa bajo el peto del delantal de pastelero que llevaba puesto, ni la fina cuerda de nylon, con la que se puede estrangular sin problema a una persona, que llevaba en el bolsillo, ni el veneno que llevaba oculto por si acaso era necesario, ni mis manos, que de todas, son el arma mas peligrosa que había introduciendo en la casa.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Entramos hasta la cocina y fuimos depositando nuestros dulces. Entramos y salimos una y otra vez con los postres y el acompañamiento para el café, los turrones, el guirlache, las frutas escarchadas, y un postre de helado de papaya. En cuanto se descuidaron me desvié de la cocina hacia un cuartito auxiliar que se usaba como despensa. Desde allí, al poco rato, como había convenido con el pastelero, oí como arrancaba la furgoneta dejándome en tierra. Nadie comprobó que un pasajeros se había quedado en la casa.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Me quité la ropa de pastelero y la dejé pendiente de una percha como si toda la vida hubiera estado allí. Debajo llevaba un uniforme de sirviente o camarero, chaquetilla blanca y pantalón negro. Salí del cuarto de las escobas y me dirigí con paso firme hacia la escalera de servicio, no miraba ni a derecha ni a izquierda, pasando desapercibido para la gente que andaba trajinando por las dependencias del servicio. Me crucé con alguno, pero mi aspecto, mi uniforme y la identificación en la solapa, hicieron que nadie se fijara especialmente en mí, había demasiados sirvientes y escoltas de diferentes casas como para que una cara desconocida llamara la atención a nadie.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Subí la escalera de servicio, abrí la puerta del piso principal y salí al pasillo. Aquella parte de la casa y a esa hora estaba vacía, habían acabado la limpieza de los dormitorios y toda la familia se encontraba reunida en la terraza del jardín tomando el agradable sol de Lanzarote en Diciembre.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Entré en el dormitorio de la abuela y me escondí debajo de la cama. Comenzaba lo que yo más temía, la larga espera.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Inmóvil, debajo de la cama, dejé ir pasando poco a poco el tiempo. En el silencio de la habitación, aguzando el oído, se podía oír el sordo rumor de la casa. Después de un buen rato oí como entraban al comedor. El murmullo de las conversaciones de la familia, el inevitable ruido del cambio de platos, llegó con la suficiente claridad para indicarme como iban las cosas allá abajo. En la cocina había observado el menú previsto para la comida: un consomé, colas de langostinos con salsa romescu y mayonesa, y cordero asado con guarnición. Luego nuestros postres y el champagne.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Oí poner los cuencos de consomé, hasta mí llegaron  claramente los golpes de las cucharas en los cuencos de porcelana fina. Retirada de cuencos y cucharas, debían comenzar ahora el marisco. Un suave olor a cordero llegó desde las cocinas, debieron abrir todos los hornos a la vez, oí un nuevo cambio de platos, después el último cambio de platos y los taponazos del champagne, la comida estaba llegando a su fin.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Podían pasar dos cosas: que la abuela quisiera tomar la siesta como hacía todos los días o que quisiera aprovechar que estaba con la familia y no se la echara. No suelo rezar pero en este caso desee fervientemente que decidiera echarse la siesta, pues otras seis horas más inmóvil debajo de la cama era una perspectiva aterradora. Así pues cuando oí que abrían la puerta del ascensor mi corazón se puso a latir como una cafetera.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Normalmente, un piso la gente sana lo suele subir andando, pues tardan más en abrir las puertas que en subirlo, pero no podía estar seguro de saber quien subía. Oí parar el ascensor y los trajines que se traían para sacar la silla de ruedas, ya no me cabía la menor duda, era la abuela.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">De golpe se abrió la puerta del cuarto, desde mi posición solo veía una rendija del suelo por debajo de la colcha. Vi acercarse la silla de ruedas y los pies de la dama de compañía. Los pies de la vieja enfundados en unas suaves zapatillas bajaron del estribo de la silla de ruedas al suelo ayudada por la señora de compañía, la cama su hundió levemente cuando se sentó en el borde. Con ayuda de su cuidadora, se tumbó en la cama vestida como estaba, trajinaron un poco con la ropa de la cama, luego la acompañante cerró las contraventanas de la habitación hasta dejarla es semipenumbra  y salió del cuarto.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Esperé hasta que dejé de oír los pasos de la dama de compañía. Sigiloso me deslicé de debajo de la cama,  en penumbras me puse en pié, y de un golpe me apoderé de la almohada y se la puse en la cara apretando fuertemente contra el colchón. Pateó un poquito, pero su vida ya estaba en las últimas. Al cabo de cinco minutos dejé de apretar.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Coloqué nuevamente la almohada en su sitio, estiré un poco las ropas de la cama, y miré el resultado. Parecía un pajarito abandonado en medio de la gran cama de matrimonio.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Me miré en el espejo, la limpieza no debía ser muy esmerada pues la chaquetilla del uniforme se veía sucia del roce con el suelo. Me sacudí lo que pude y salí silencioso del cuarto. Cuando llegué a la zona de servicio me quité la chaquetilla y con ella doblada debajo del brazo llegué a la cocina.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Como quien no le da importancia pregunté a uno como podía bajar al pueblo. Me dijo que un coche iba a ir a un recado. Le pregunté al chófer si podía bajar con él. Así, en el asiento del copiloto de un coche de escolta atravesé la puerta y bajé hasta el pueblo.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">A medio camino tuvimos, que pegarnos a la derecha hasta casi salirnos de la estrecha carretera. En la otra dirección y  a toda velocidad subían otra alta autoridad rodeado de escoltas a felicitar las Pascuas a la familia. Mal día habían escogido para visitar a la familia.   </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Cuando llegamos al pueblo, bajé del coche y tranquilamente busqué un taxi que me llevara Arrecife. En el puerto monté en el pesquero que me estaba esperando y bajé a la bodega a descansar, mientras el barco salía tranquilamente del puerto rumbo a Marruecos.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Los nervios pasados, el olor del gasoil y el balanceo del barco, se aliaron para hacerme poner enfermo. Definitivamente tenía que buscar la jubilación anticipada, ya el cuerpo no respondía para este tipo de vida. Subí a cubierta para echar hasta la primera papilla. Ya, a lo lejos se recortaba la isla, en la cabina del piloto sonaba la radio, aun no habían dado la noticia.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;">Cuando hacia las seis y media la radio dio la noticia, ya estábamos en aguas internacionales. Como los jefes aseguraron, la muerte de la abuela fue achacada a muerte natural.</p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"> </p>
]]></content:encoded>
</item>
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<title><![CDATA[Los Papeles de Torre - La COPE]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=18</link>
<pubDate>Sun, 27 Apr 2008 13:26:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>felixmaocho</dc:creator>
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<description><![CDATA[Os envío otro nuevo caso de mi sicario. Como de costumbre no tiene nombres, creo que se refiere al ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><em><img class="alignleft" src="http://farm3.static.flickr.com/2172/2445849616_547d0565c3_o.jpg" alt="" />Os envío otro nuevo caso de mi sicario. Como de costumbre no tiene nombres, creo que se refiere al acoso que sufrió la COPE y a las muertes que ocurrieron casi seguidas de <a title="COPE Encarna Sanchez" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Encarna_S%C3%A1nchez">Encarna Sánchez </a>y <a title="COPE Antonio Herrero" href="http://www.elmundo.es/1998/05/03/sociedad/3N0111.html" target="_blank">Antonio Herrero</a>, el tercero puede ser <a title="COPE Luis Herrero" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_Herrero">Luís Herrero </a>pero quizá se refiera a <a title="COPE José Mar�a Garc�a" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Mar%C3%ADa_Garc%C3%ADa">José María García</a>. Admito vuestras sugerencias al respecto.<br />
 <br />
Por lo que contáis en vuestros E-milios, hay quien cree que estas historias son verídicas y quien cree que son un cuento.  </em></p>
<p><em>Yo no voy a aclararlo, por dos motivos:</em></p>
<p><em>1.- Realmente, no sé si lo que cuentan las historias es real o imaginario. A mí personalmente, unas me parecen un rollo macabéo de un tío que está como una chota, pero otras tienen ciertos visos de realidad, De todas formas yo selecciono las que me parecen más interesantes, hay algunas que son un pestiño y otras que son claramente las elucubraciones de un loco. </em></p>
<p><em>2.- Después de lo de Amedo, creo que nuestros gobernantes son capaces de hacer cualquier cosa, por que si aquello lo hizo un partido, que venia de fardar de 100 años de honradez a los cuatro días de conseguir el poder, es decir cuando aún eran vírgenes, qué no serán capaces de hacer los que no nunca se proclamaron tan honrados y tiene ya el colmillo retorcido, cuando noten que sus días en el poder están contados si no toman decisiones drásticas.</em></p>
<p><em>3.- Todo lo que cuenten estos panfletos puede ser falso, de acuerdo. Pero, ¿si me pongo a investigar mas a fondo y resulta que es verdadero?, ¡Qué me puede pasar!</em></p>
<p><em>Así pues, si como espero no tenéis interés en ver flotando mi cadáver en el Manzanares, dar todos por sentado que esto que transcribo es falso, producto de los delirios de una mente calenturienta, pero por si acaso ser prudentes y no lo divulguéis más que entre gente de confianza.</em></p>
<p><em>Un saludo</em> </p>
<p><!--more--><br />
<strong> La COPE.</strong></p>
<p>Con frecuencia nuestros jefes no se conforman con acabar selectivamente con este o con aquel, sino que de repente les domina la soberbia del poder y enloquecen tratando de acabar con cualquiera que se interponga en sus planes. En la última de estas epidemias, nos llegó la orden de acabar discretamente con los cabecillas de un medio de comunicación, primero acabamos con una lesbiana, que de hacer programas sensibleros para marujas, pasó a investigar y criticar en exceso las andanzas de otros, luego acabamos con un periodista de los que buscan en el sensacionalismo y la denuncia la forma de darse a conocer, y cuando ya teníamos todo ultimado para simular un accidente de tráfico para otro del grupo, llego la contraorden y paralizamos la operación.</p>
<p>De la lesbiana se hizo cargo una compañera,  en este caso a mi solo me correspondió el papel de escolta y apoyo. Es una pena que no tenga una mejor pluma para explicar la labor de mi compañera. Fue toda una lección de bien hacer, casi  fue una  obra de arte. ¡Cómo se las arregló para encontrarse con ella!. ¡En que poco tiempo la cameló!. ¡Cómo consiguió que la otra fuera la que diera los pasos para acercarse a ligar!. Y por último. ¡Cómo la convenció para que se inyectara droga que ocultaba los virus que la provocaría el cáncer fulminante e irreversible que acabó con su vida en pocos meses!.</p>
<p>Yo puedo hablar de primera mano, por que fui testigo de todo. Esta chica debería dedicarse al teatro, que naturalidad, con qué sencillez representó su papel de lesbiana. Si yo no la conociera de mucho tiempo, no hubiera dudado tampoco en considerarla de la cofradía, y todo ello sin ninguna afectación ni en el vestido ni en los gestos, elegante y contenida, pero a la vez no dejando duda de sus apetencias.<br />
Uno nunca podrá utilizar métodos parecidos, lo mío es el ataque rápido y fulminante, no valgo para hacer el paripé ni para convencer a nadie de nada, Pero me descubro ante ella, a pesar de mi experiencia no creo de encargarme yo del caso, hubiera encontrado un medio de llevar cabo la acción de forma más discreta y efectiva.</p>
<p>Yo fui en cambio el protagonista del otro caso. Habíamos seguido al sujeto y era difícil encontrar un punto flojo por donde atacarle de forma discreta, se desplazaba siempre con escolta, se veía que seguía al pie de la letra las instrucciones dadas por algún profesional de la seguridad, y en estas condiciones es fácil acabar con alguien a tiros, o con una bomba lapa en su coche, o de cualquier otra forma violenta, pero no lo es tanto encontrar la forma de acabar con un sujeto de forma discreta que se nos había encomendado.</p>
<p>Por fin la vigilancia dio sus frutos y encontramos una grieta en su coraza. En sus vacaciones iba siempre a su casa en un pueblo de la costa de Andalucía, se dedicaba al submarinismo,  y  con frecuencia lo practicaba solo en contra de todas las normas de seguridad que existen sobre la materia, posiblemente por no encontrar compañero con la misma afición en el pueblo. Este fue el único punto flojo que encontramos.</p>
<p>Yo me conservo en buena forma y hago todos los días algo de gimnasia y yoga, pero no he sido un atleta, ni mucho menos, a mi edad, lo soy ahora. Así pues, pensar en llevar a cabo un trabajo bajo el agua no era lo que más me podía apetecer. Mas o menos igual les pasaba al resto de los compañeros. Tratamos de buscar otro medio de llevar a cabo el trabajo, pero como no encontramos otro método, tuvimos que terminar aceptando que la única forma de cumplir el encargo era mediante un ataque bajo el agua.</p>
<p>Decidido el tema, nos desplazamos un equipo de ocho personas al pueblo, alquilamos un chalet desde donde se dominaba la casa del periodista y en él se aposentó un equipo con misión la vigilancia y apoyo, en otra vivienda nos metimos un alegre grupo de pescadores en vacaciones que todas las mañanas salía a pescar en una barca lo bastante amplia para guardar todos los aparatos que íbamos a necesitar. Desde el primer día, mientras unos se quedaban haciendo guardias y organizando toda la infraestructura complementaria, el grueso del equipo nos dedicamos a salir de pescar para acostumbrar a la gente del puerto a vernos salir y entrar con el barco como unos aficionados mas. Y todos los días volvíamos con pescado,  comprado previamente en algún pueblo cercano, porque había que volver al puerto con alguna pieza para justificar el tiempo que estabamos en el agua.</p>
<p>Pero no perdimos el tiempo en turismo, todos los días practicamos la inmersión, el manejo de los scooter submarinos, y la lucha bajo el agua.</p>
<p>Al primer puente que hubo nuestro hombre llegó a su casa. Desde Madrid nos avisaron que se había puesto en marcha, pero no hubiera hecho falta por que la vigilancia detectó desde el primer momento que se encendían las luces de la casa y que entraban y salían sus familiares. Por otra parte teníamos su teléfono intervenido y nada mas llegar se dedicó a llamar a todas partes.</p>
<p>Al día siguiente salimos de pesca temprano, pero no nos alejamos mucho del puerto, porque el pez que teníamos previsto pescar estaba todavía en la cama.</p>
<p>Pero madrugó y a eso de las 10, con otras personas salió en su barquito, y nosotros discretamente le seguimos a distancia.<br />
Cuando vimos que fondeaban la barca nos alejamos un poco más para no llamar la atención y al poco rato yo otros tres compañeros nos deslizamos con los scooters submarinos hacia el barco del periodista. Ibamos en línea uno a la vista de los otros, cubriendo un frente de unos 150 metros, camuflados el traje de buceo con tiras de plástico marrón verdosas, nos confundíamos con las algas del fondo en el momento que quedábamos inmóviles. Ibamos pegados al fondo en dirección del barco del submarinista.</p>
<p>Quiso la suerte que yo fuera el primero en avistarle. Cuando le vi, hice una seña a mis compañeros y fui directamente hacia él, estaba ensimismado observando la entrada de una cueva entre las rocas. A unos veinte metros paré el scooter y me acerqué silencioso buceando. Tan distraído estaba explorando la cueva, que llegue hasta él sin que me detectara, le cogí por la espalda pasándole los brazos por sus sobacos y enlazándolos en su nuca a la vez que le quitaba la máscara de buceo. Así, pegado a su botella de oxigeno, mantuve la llave mientras pateaba y trataba de zafarse. Cuando llegaron los compañeros ya<br />
estaba medio ahogado. Viendo que yo solo podía solucionar el problema sin dificultad, se limitaron a esperar. Uno se acercó y cerro la espita del aire para evitar que llegaran muchas burbujas a la superficie.<br />
Así pasamos los siguientes minutos, dejo de patear pero seguimos un rato mas, cuando nos aseguramos que estaba muerto, le volvimos a poner la máscara, abrimos otra vez el aire que ya no iba a necesitar y nos alejamos. En su cuerpo no quedo, el menor rastro de violencia, ni un rasguño. Era imposible encontrar una señal que indicara algo diferente a un accidente.<br />
Volvimos a nuestras scooter y nos alejamos hacia el punto convenido de recogida de la barca.</p>
<p>Seguimos haciendo la vida normal durante varios días, y poco a poco fuimos desapareciendo del pueblo cuando ya los comentarios sobre la muerte del periodista perdieron actualidad y a nadie se le ocurrió relacionar nuestra presencia con el accidente.<br />
 <br />
Aquí se acaba esta historia, por que la siguiente víctima tuvo la suerte de cara, teníamos previsto provocar un accidente de tráfico, ya teníamos elegido el mecanismo que agarrotaría la dirección de su coche a una señal de radio que emitiéramos, incluso teníamos seleccionada una curva en una carretera que utilizaba frecuentemente. Curiosamente este trozo de carretera, que iba a ser el escenario de su muerte, era el único tramo que quedaba por transformar en autovía, y de ello se había quejado por los micrófonos innumerables veces. La curva daba a un talud a de suficiente altura para asegurar un buen porrazo. Además  habíamos provocado un pequeño accidente que se llevó por delante el quitamiedos que la protegía, de forma que aseguramos que nada retuviera al coche cuando se despeñara por el talud.</p>
<p>Todo estaba preparado, dos de nosotros en un coche seguiría de cerca el coche de la víctima, otro coche con dos parejas nos daría escolta un kilómetro mas o menos detrás. Cuando llegara a esa curva emitiríamos una señal de radio que nos daría el control de la servodirección, enfilaríamos la curva para precipitarle al vacío. Nosotros que íbamos detrás de ellos, parábamos como a auxiliar a los heridos. Según las circunstancias, si aun estaba con vida, preferentemente le desnucábamos o si no se podía hacerlo con discreción, le inyectábamos un veneno de acción instantánea. Era seguro que se le hacía la autopsia, pero, a que forense se le va a ocurrir pensar que un automovilista accidentado ha muerto en realidad envenenado, o que la rotura de cervicales es debido a que le han retorcido el cuello. Entre el barullo que hiciéramos nosotros, los conductores que pararan, la policía y por último la cruz roja. Se borraría cualquier prueba que quedara de nuestra actuación y en el peor de los caso si se fijaba en nuestro pinchazo se confundiría con los dados por los socorristas en su afán de recuperar los cuerpos sin vida. Por último mas tarde cuando se pudiera, retiraríamos el aparato de bloqueo de la dirección de los restos del coche y asunto acabado.</p>
<p>Pero en el último momento cuando ya todo estaba preparado y era inminente la acción, llegó la contraorden. Desmontamos el  mecanismo de la dirección de su coche, y la única señal que quedó del intento fue la curva sin su guardarail. Cuando de vez en cuando le oigo hablar por la radio pienso para mí, muchacho nunca sabrás la suerte que tuviste, deberías cambiar tu nombre al de Lázaro por que realmente eres un resucitado.</p>
<p> </p>
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<item>
<title><![CDATA[Los Papeles de Torre - Deshacerse de un cadaver]]></title>
<link>http://felixmaocho.wordpress.com/?p=13</link>
<pubDate>Fri, 25 Apr 2008 12:37: