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	<title>maltratar &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/maltratar/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "maltratar"</description>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 16:44:23 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Eso]]></title>
<link>http://superfectocaballerobritanico.wordpress.com/?p=23</link>
<pubDate>Wed, 21 May 2008 20:42:59 +0000</pubDate>
<dc:creator>Sir</dc:creator>
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<description><![CDATA[Subes. Intentas no quemarte en la subida. Regulas. Pero el cuerpo se te calienta, notas cómo los ge]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Subes</strong>. Intentas no quemarte en la subida. Regulas. Pero el cuerpo se te calienta, notas cómo los gemelos se hinchan y buscan palancas y otros juegos físicos en las piernas. Te pesa el culo. Da igual cómo estés, el culo siempre está ahí para pesar y para recordarte que la carretera pica hacia arriba.</p>
<p>Llegas al llano y los pulmones se estiran lo más que pueden y ayudan a los ojos a ver todo más claro. Puedes dar zancadas más largas, relajar gemelos y tendones y seguir marcando ritmo. Llevas ya doce kilómetros, los tobillos se resienten. Si pudieran crujirían y recuerdas miles de anuncios de productos antioxidantes que siempre consideraste una estafa para amas de casa gordas, y que ahora te habría gustado probar, en lugar de tanto ron y tantos <em>porros</em>.</p>
<p>Te duele la rodilla y los dos tobillos. Cada paso espolvorea la tierra alrededor de la zapatilla. Da igual la marca, ninguna corre por tí. A pesar de lo que digan. <em>Plof, plof, plof</em>, como si cayera eternamente el <strong>coyote</strong>desde lo alto del acantilado, en su lucha por perseguir al <strong>correcaminos</strong>. <em>Plof</em>. Nos enseñaron a que nos cayera bien el coyote. El perdedor. Menudos hijos de puta. Dejad a los ganadores, no queráis serlo, tranquilos. Bien, mientras te cagas en la filosofía barata, no piensas en lo cansado que estás. Fundamental: distraerte.</p>
<p>Aparece tu amigo el flato. Por si fuera poco. ¿Qué cojones es el flato? Pues algo que te jode la carrera, te acuchilla desde el centro-derecha de tu estómago y se alza, poco a poco, hasta el hombro derecho. y se queda un buen rato. Te hace retorcerte, pero debes mantener el ritmo: <em>pum-pum, pum-pum</em>.</p>
<p>De repente, con la mente en blanco, con las distracciones agotadas, intentando pensar en algo que te haga olvidar cómo maltratas tu cuerpo durante hora y pico, cada día, aparece ella. Es un recta. Pero no una recta cualquiera, mide casi mil metros, se ve interminable y es lo único que te faltaba para destrozar tu, ya maltrecha, moral. ¿Qué coño haces corriendo? ¿Es por salud, por las chicas, por sentirte jóven? ¿Por qué no estás tomando un cerveza a las ocho de la tarde, como todo el mundo? ¿Qué te impide parar? Nada. Absolutamente nada. Si al llegar a esa recta no te paras para tomar aliento, es porque quieres, porque nada ni nadie te lo impide. ¿Por qué lo haces, entonces?</p>
<p>Probablemente porque la única persona a la que no engañarías es a tí. El axioma implica que a todos los demás sí. Lógico. Y por otra cosa. una especie de puntito blanco que te hace tirar hacia adelante, cuando tu cuerpo y tu mente te piden que pares. Ese puntito aparece en China, tras el terremoto, en ese campesino que le levanta para recoger los restos de su familia, medio podridos en el fango. Ese puntito es el que hace que también la caguemos. Es el puntito que vió Caín cuando echó mano a la quijada. Eso.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Nostalgia]]></title>
<link>http://kanguro19.wordpress.com/?p=224</link>
<pubDate>Fri, 16 May 2008 22:41:12 +0000</pubDate>
<dc:creator>kanguro19</dc:creator>
<guid>http://kanguro19.wordpress.com/?p=224</guid>
<description><![CDATA[Largas noches de llanto
Mar de lágrimas sin consuelo
Pueden con fuerza de canto
Destrozar a gritos ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal"><span>Largas noches de llanto</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Mar de lágrimas sin consuelo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pueden con fuerza de canto</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Destrozar a gritos el cielo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Como las olas mi corazón</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Se deshace en un golpe</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Fuerte ruido que rompe</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Todo tipo de ilusión</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>La noche le gana al día</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Como la muerte a mi vida</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>El sol solo se marcha</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Sin dejar ninguna marca</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Mi mente se marchita </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Como en otoño la florcita</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Mi corazón angustiado</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Silencioso grita</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>El pánico solo siento</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Anuncia ya mi muerte</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Me escaparé con el viento</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pero antes iré a verte</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>La brisa ya con fuerza </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Se ha convertido en viento</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>La muerte ya en mi puerta</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Golpea sin sentimiento</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Se ha acabado la noche</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pero no veré el día</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Me marcho sin reproches</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Ha terminado mi vida</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>El llanto gana de nuevo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Ha triunfado la tristeza</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Como ave ahora vuelo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Con recuerdos de grandeza</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Fuiste siempre mi guía</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Pero me abandonaste este día</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>A vos corazón te hablo</span></p>
<p class="MsoNormal"><span>Que me has maltratado tanto.</span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
<p class="MsoNormal"><span> </span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Carta a un maltratador.]]></title>
<link>http://yolytesoro.wordpress.com/?p=726</link>
<pubDate>Tue, 29 Apr 2008 15:34:33 +0000</pubDate>
<dc:creator>Yoli</dc:creator>
<guid>http://yolytesoro.wordpress.com/?p=726</guid>
<description><![CDATA[Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><strong><span style="font-family:Verdana;"><span style="font-family:Georgia;">Fernando Orden Rueda 2º de Bachillerato, de Ciencias de la Salud. IES Bioclimático, de Badajoz. II Premio del II Concurso Nacional 'Carta a un maltratador', convocado por la Asociación 'Juntos contra la violencia doméstica'</span></span></strong></p>
<h2 style="text-align:justify;"><span><strong><span style="font-size:xx-small;"><span style="font-family:Verdana;"><span style="font-size:x-small;"><span style="font-family:Verdana;"> </span></span></span></span></strong></span></h2>
<p style="text-align:center;">
<p style="text-align:center;"><span><a href="http://yolytesoro.files.wordpress.com/2008/04/21-1relatos.jpg"><img class="alignnone size-full wp-image-727 aligncenter" src="http://yolytesoro.wordpress.com/files/2008/04/21-1relatos.jpg" alt="" width="200" height="195" /></a></span></p>
<p style="text-align:justify;"><span><strong></strong></span></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Para ti, cabrón: Porque lo eres, porque la has humillado, porque la has menospreciado, porque la has golpeado, abofeteado, escupido, insultado... porque la has maltratado. ¿Por qué la maltratas? Dices que es su culpa, ¿verdad? Que es ella la que te saca de tus casillas, siempre contradiciendo y exigiendo dinero para cosas innecesarias o que detestas: detergente, bayetas, verduras... Es entonces, en medio de una discusión cuando tú, con tu ‘método de disciplina’ intentas educarla, para que aprenda. Encima lloriquea, si además vive de tu sueldo y tiene tanta suerte contigo, un hombre de ideas claras, respetable. ¿De qué se queja?</strong></p>
<p><strong> Te lo diré: Se queja porque no vive, porque vive, pero muerta. Haces que se sienta fea, bruta, inferior, torpe... La acobardas, la empujas, le das patadas…, patadas que yo también sufría.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><!--more--></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Hasta aquel último día. Eran las once de la mañana y mamá  estaba sentada en el sofá, la mirada dispersa, la cara pálida, con ojeras. No había dormido en toda la noche, como otras muchas, por miedo a que llegaras, por pánico a que aparecieses y te apeteciera follarla (hacer el amor dirías) o darle una paliza con la que solías  esconder la impotencia de tu borrachera. Ella seguía guapa a pesar de todo y yo me había quedado tranquilo y confortable con mis piernecitas dobladas. Ya había hecho la casa, fregado el suelo y  planchado tu ropa. De repente, suena la cerradura, su mirada se dirige hacia la puerta y apareces tú: la camisa por fuera, sin corbata y ebrio. Como tantas veces. Mamá temblaba. Yo también. Ocurría casi cada día, pero no nos acostumbrábamos. En ocasiones ella se había preguntado: ¿y si hoy se le va la mano y me mata? La pobre creía que tenía que aguantar, en el fondo pensaba en parte era culpa suya, que tú eras bueno, le dabas un hogar y una vida y en cambio ella no conseguía hacer siempre bien lo que tú querías. Yo intentaba que ella viera cómo eres en realidad. Se lo explicaba porque quería huir de allí, irnos los dos…Mas, desafortunadamente, no conseguí hacerme entender. </strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong> Te acercaste y sudabas, todavía tenías ganas de fiesta. Mamá dijo que no era el momento ni la situación, suplicó que te acostases, estarías cansado. Pero tu realidad era otra. Crees que siempre puedes hacer lo que quieres. La forzaste, le agarraste las muñecas, la empujaste y la empotraste contra la pared. Como siempre, al final ella terminaba cediendo. Yo, a mi manera gritaba, decía: mamá no, no lo permitas. De repente me oyó. ¡Esta vez sí que no!–dijo para adentro-, sujetó tus manos, te propinó un buen codazo y  logró escapar. Recuerdo cómo cambió tu cara en ese momento. Sorprendido, confuso, claro, porque ella jamás se había negado a nada.</strong></p>
<p><strong>Me puse contento antes de tiempo.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Porque tú no lo ibas a consentir. Era necesario el castigo para educarla. Cuando una mujer hace algo mal hay que enseñarla. Y lo que funciona  mejor es la fuerza: puñetazo por la boca y patada por la barriga una y otra vez…</strong></p>
<p><strong> Y sucedió.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Mamá empezó a sangrar. Con cada golpe, yo tropezaba contra sus paredes. Agarraba su útero con mis manitas tan pequeñas todavía porque quería vivir. Salía la sangre y yo me debilitaba. Me dolía todo y me dolía también el cuerpo de mamá. Creo que sufrí alguna rotura mientras ella caía desmayada en un charco de sangre.</strong></p>
<p><strong>Por ti nunca llegué a nacer. Nunca pude pronunciar la palabra mamá. Maltrataste a mi madre y me asesinaste a mí.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Y ahora me dirijo a tí. Esta carta es  para tí, cabrón: por ella, por la que debió ser mi madre y nunca tuvo un hijo. También por mí que sólo fui un feto a quien negaste el derecho a la vida.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><strong>Pero en el fondo, ¿sabes?, algo me alegra. Mamá se fue. Muy triste, pero serenamente, sin violencia, te denunció y dejó que la justicia decidiera tu destino. Y otra cosa: nunca tuve que llevar tu nombre ni llamarte papá. Ni saber que otros hijos felices de padres humanos señalaban al mío porque en el barrio todos sabían que tú eres un maltratador. Y como todos ellos, un hombre débil. Una alimaña. Un cabrón.</strong></p>
<p style="text-align:justify;"><span><strong><a title="carta a un maltratador" href="http://www.educarex.es/lagaceta/?p=192" target="_blank"><span style="font-family:Verdana;"><span style="font-family:Arial;">Fuente: LA GACETA EXTREMEÑA DE LA EDUCACIÓN.</span></span></a></strong></span></p>
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