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	<title>lectura &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/lectura/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "lectura"</description>
	<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 16:27:14 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[Otra lectura en clase: Libro juego.]]></title>
<link>http://maribelele.wordpress.com/?p=312</link>
<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 15:38:01 +0000</pubDate>
<dc:creator>Maribel González Martínez</dc:creator>
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<description><![CDATA[El otro día andaba rebuscando entre los libros que todavía conservo de mi infancia porque están r]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>El otro día andaba rebuscando entre los libros que todavía conservo de mi infancia porque están resultando un material útil de lectura en clase*. La cuestión es que en mi búsqueda me encontré un libro muy manoseado que me encantaba porque yo era la auténtica protagonista de la historia, yo era la que decidía qué quería hacer. <em>¿Sabéis de qué tipo de libro se trata?</em>... Se trata de un <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Libro_juego" target="_blank">libro juego</a>, es decir, de un pariente de los juegos de rol y de los actuales videojuegos.</p>
<p>Este libro se llama <strong>Kharé, la ciudad de las mil trampas</strong> y pertenece a una serie llamada <strong>Brujos y Guerreros</strong> creada por<strong> <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Steve_Jackson_(RU)" target="_blank">Steve Jackson</a></strong>. A mí se me antojó que podía ser una lectura motivadora para uno de mis alumnos por aquello de aque hay que tomar decisiones, apuntar cosas, hacer sumas y restas, imaginar situaciones y ser el protagonista de la lectura; así que, ni corta ni perezosa le propuse la lectura a mi alumno. (Me encuentro muchas reticencias en lo referente a la lectura, no les gusta mucho y siempre ando buscando algo conque engancharlos a este hábito).</p>
<p><strong>¿Resultado?</strong> <em>Bueno</em>, durante el rato que duró la clase estuvimos entretenidos pasando leyendo las diferentes situaciones en la que nos ponían, tomábamos decisiones y pasábamos ligeramente las páginas del libro de atrás hacia adelante, tirábamos los dados y luchamos con algún monstruo/criatura que se nos presentaba. La pega que le veo es que el vocabulario utilizado en el libro exige algo de esfuerzo, pero con un poquito de ayuda por mi parte fuimos solventando la papeleta.</p>
<p>Esto me ha llevado a una búsqueda por la red sobre los <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Libro_juego" target="_blank">libro juegos </a>y he encontrado cosas interesantes porque este tipo de narrativa tiene mucho que ver con <a href="http://www.ucm.es/info/especulo/numero6/s_pajare.htm" target="_blank">la narrativa hipertextual </a>o <a href="http://maribelele.wordpress.com/2008/08/12/ideas-para-clase-narraciones-digitales/" target="_blank">las narraciones digitales </a>de las que hablaba el otro día.</p>
<p>En fin, ya se van acercando los días de colegio y nos tocará retomar los deberes del nuevo curso que empieza. A ver qué retos nos plantea el 1º de la ESO.</p>
<p>* Tengo pendiente ir anotando las lecturas que les he propuesto.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[¿SERÁ QUE GOOGLE nos está volviendo estoopidos?]]></title>
<link>http://artedfactus.wordpress.com/?p=276</link>
<pubDate>Thu, 21 Aug 2008 09:06:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>infoser</dc:creator>
<guid>http://artedfactus.wordpress.com/?p=276</guid>
<description><![CDATA[Imagínese no tener acceso a internet nunca más. Un perverso virus ataca la red y desaparece. ¿Una]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><em>Imagínese no tener acceso a internet nunca más. Un perverso virus ataca la red y desaparece. ¿Una tragedia? No esté tan seguro. ¿Sabe qué le esá haciendo internet a nuestro cerebro?<br />
</em></p>
<p>Por <strong>Nicholas Carr</strong>*<br />
Nueva York</p>
<p>Traducción: Juan Manuel Pombo</p>
<p>Fuente: <a title="Revista Arcadia" href="http://www.revistaarcadia.com/index.htm" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Revista Arcadia</span></a></p>
<p>Artículo disponible en: <a href="http://www.revistaarcadia.com/ediciones/35/internet.html"><span style="color:#ff6600;">http://www.revistaarcadia.com/ediciones/35/internet.html</span></a><span style="color:#ff6600;"> </span></p>
<p style="text-align:center;"><span style="color:#ff6600;"><img class="size-full wp-image-281   aligncenter" src="http://artedfactus.wordpress.com/files/2008/08/miedo1.jpg" alt="" width="515" height="382" /></span></p>
<p style="text-align:left;"><span style="color:#ff6600;"><a href="http://artedfactus.files.wordpress.com/2008/08/miedo.jpg"></a> </span>¡Dave, no, por favor no, no hagas eso! ¡Para, Dave, por favor, no hagas eso!", son las últimas palabras suplicantes que el supercomputador hal le dirige al implacable astronauta Dave Bowman en aquella famosa, extraña y conmovedora escena hacia el final de la película <em>2001: Odisea del espacio</em>, de Stanley Kubrick. Bowman (que acaba de escapar por un pelo de una muerte casi segura en el espacio profundo por culpa del computador defectuoso) con toda la tranquilidad y frialdad del mundo desconecta los circuitos de la memoria que controlan el cerebro artificial del aparato. "Dave, se me va la mente…, se me va", dice hal. "Siento que la mente se me va...". Yo también. Durante los últimos años he tenido la incómoda sensación de que alguien (o algo) ha estado cacharreando con mi cerebro, rehaciendo la cartografía de mis circuitos neuronales, reprogramando mi memoria. No es que ya no pueda pensar (por lo menos hasta donde me doy cuenta), pero algo está cambiando. Ya no pienso como antes. Lo siento de manera muy acentuada cuando leo. Sumirme en un libro o un artículo largo solía ser una cosa fácil.</p>
<p style="text-align:left;">La mera narrativa o los giros de los acontecimientos cautivaban mi mente y pasaba horas paseando por largos pasajes de prosa. Sin embargo, eso ya no me ocurre. Resulta que ahora, por el contrario, mi concentración se pierde tras leer apenas dos o tres páginas. Me pongo inquieto, pierdo el hilo, comienzo a buscar otra cosa que hacer. Es como si tuviera que forzar mi mente divagadora a volver sobre el texto. En dos palabras, la lectura profunda, que solía ser fácil, se ha vuelto una lucha. Y creo saber qué es lo que está ocurriendo.</p>
<p style="text-align:left;">A estas alturas, llevo ya más de una década pasando mucho tiempo en línea, haciendo búsquedas y navegando, incluso, algunas veces, agregando material a las enormes bases de datos de internet. Como escritor, la red me ha caído del cielo. El trabajo de investigación, que antes me tomaba días inmerso en las secciones de publicaciones periódicas de las bibliotecas, ahora se puede hacer en cuestión de minutos. Un par de búsquedas en Google, un par de clics sobre los enlaces, y ya dispongo del hecho revelador o de la cita exacta que necesitaba. Incluso cuando no estoy trabajando, lo más probable es que esté explorando entre los matorrales de información de la red, leyendo y contestando correos electrónicos, esacaneando titulares y blogs, mirando videos y oyendo podcasts, o simplemente saltando de enlace en enlace. (A diferencia de las notas de pie de página, a las que a veces se les compara, los hiperenlaces no se limitan a sugerir obras pertinentes; nos catapultan sobre ellas.) Para mí, como para muchos otros, la red se está convirtiendo en un medio universal, en el canal a través del cual me llega la mayor parte de la información visual y auditiva que se asienta en mi mente.</p>
<p style="text-align:left;">Las ventajas de un acceso tan instantáneo a esa increíble y rica reserva de información son muchísimas, y ya han sido debidamente descritas y aplaudidas. "Tener una memoria artificial perfecta", señaló Clive Thompson en la revista en línea <a title="Wired" href="http://www.wired.com/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Wired</span></a>, "puede llegar a ser de gran utilidad en el proceso del pensamiento". Pero tal ayuda tiene su precio. Como subrayó en la década del 60 el teórico de los medios de comunicación Marshall McLuhan, los medios no son meros canales pasivos por donde fluye información. Cierto, se encargan de suministrar los insumos del pensamiento, pero también configuran el proceso de pensamiento. Y lo que la red parece estar haciendo, por lo menos en mi caso, es socavar poco a poco mi capacidad de concentración y contemplación.</p>
<p style="text-align:left;">Mi mente ahora espera asimilar información de la misma manera como la red la distribuye: en un vertiginoso flujo de partículas. Alguna vez fui buzo y me sumergía en océanos de palabras. Hoy en día sobrevuelo a ras sus aguas como en una moto acuática. Y no soy el único. Cuando comparto mis problemas con la lectura entre amigos y conocidos, casi todos con inclinaciones literarias, muchos confiesan que les pasa lo mismo.</p>
<p style="text-align:left;">Mientras más usan la red, más trabajo les cuesta permanecer concentrados cuando se trata de textos largos. Algunos de los bloggers que leo con regularidad también han empezado a mencionar el fenómeno. <a title="Scott Karp" href="http://publishing2.com/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Scott Karp</span></a>, quien escribe un blog sobre periodismo en línea confesó hace poco haber abandonado del todo la lectura de libros. "En la universidad me gradué en literatura y solía ser un lector voraz de libros", escribe. "¿Qué ocurrió"?, se pregunta, y aventura una respuesta: "¿Qué tal que hoy en día todas mis lecturas las haga en la red no tanto porque haya cambiado mi manera de leer, es decir, por comodidad y conveniencia, sino porque cambió mi manera de pensar?". Bruce Friedman escribe con regularidad un blog sobre el uso de computadores en medicina y también ha señalado cómo internet ha afectado sus hábitos mentales. "He perdido casi completamente la capacidad de leer y asimilar un texto largo en la red o incluso impreso", escribió hace unos meses. Docente de patología de vieja data en la Escuela de Medicina de la Universidad de Michigan, Friedman se extendió un poco más en una conversación telefónica que sostuvo conmigo.</p>
<p style="text-align:left;">Su manera de pensar, dijo, ha adquirido una cualidad entrecortada, como de staccato, que a su vez es reflejo de la manera como escanea apartes cortos de texto de muchísimas fuentes en línea. "Ya no sería capaz de leer Guerra y paz", admitió. "Perdí la capacidad para hacerlo. Es más, tengo dificultades a la hora de absorber un blog de más de tres o cuatro párrafos. Empiezo a leerlo en diagonal". Sin embargo, un par de anécdotas no prueban nada. Podemos seguir esperando los experimentos neurológicos y psicológicos que nos den un panorama más claro y definitivo sobre cómo el uso de la internet afecta la cognición. Con todo, un trabajo publicado sobre los hábitos investigativos en línea, realizado por académicos de <a title="University College London" href="http://www.ucl.ac.uk/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">University College de Londres</span></a>, sugiere que bien podemos encontrarnos en medio de un mar de cambios en lo que concierne a la manera como leemos y pensamos.</p>
<p style="text-align:left;">Como parte de un programa de investigación de cinco años, los académicos analizaron el comportamiento en línea de los visitantes de dos muy conocidos portales investigativos: uno, operado por la <a title="British Library" href="http://www.bl.uk/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">British Library</span></a>, el otro, por un consorcio pedagógico del Reino Unido, portales que ofrecen acceso a artículos de publicaciones periódicas, libros electrónicos y otras fuentes de información textual. Encontraron que la gente que utilizaba los portales evidenciaba "una actividad similar a la que ocurre cuando se lee por encima…", saltando de una fuente a otra y rara vez volviendo sobre una de las fuentes ya consultadas. Por lo general, los usuarios no leían más de una o dos páginas de un artículo o un libro antes de brincar a otra página. Algunas veces seleccionaban y descargaban un artículo largo, pero no se puede saber si volvieron sobre el texto y en efecto lo leyeron. Los autores de la investigación informan: "Es evidente que los usuarios, cuando leen en línea, no lo están haciendo en el sentido tradicional del término; es más, hay indicios de que nuevas formas de `lectura' están surgiendo en la misma medida que los usuarios examinan horizontalmente, a golpes de vista, títulos, tablas de contenido y resúmenes, en busca de resultados rápidos.</p>
<p style="text-align:left;">Casi pareciera que entran en línea para evitar leer en el sentido convencional de la palabra". Gracias a la omnipresencia del texto en internet, por no hablar de la popularidad de los mensajes escritos en los teléfonos celulares, es probable que hoy estemos leyendo cuantitativamente más de lo que leíamos en las décadas del 70 y 80 del siglo pasado, cuando la televisión era nuestro medio predilecto. Pero, sea lo que sea, se trata de otra forma de leer, y detrás subyace otra forma de pensar… Quizás incluso, una nueva manera de ser. "No sólo somos lo que leemos", dice <a title="Maryanne Wolf" href="http://ase.tufts.edu/faculty-guide/fac/mwolf.childdev.htm" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Maryanne Wolf</span></a>, psicóloga del desarrollo en la Universidad de Tufts y autora de <em>Proust and the Squid: The Story and Science of the Reading Brain</em> [<em>Proust y el calamar: Historia y ciencia del cerebro lector</em>]. A Wolf le preocupa que el tipo de lectura que promueve la red, un modo de leer que da prioridad a la eficacia y la inmediatez sobre cualquier otra cosa, bien puede estar debilitando nuestra capacidad para ese otro tipo de lectura en profundidad que surgió cuando una tecnología remota, la imprenta, logró convertir largas y complejas obras escritas en prosa en objetos comunes.</p>
<p style="text-align:left;">Cuando leemos en línea, dice, tendemos a convertirnos en "meros decodificadores de información". Nuestra capacidad para interpretar un texto, para ejecutar las conexiones mentales que se constituyen cuando leemos en profundidad y sin distracciones, cuando leemos en línea, repito, se desconecta en buena parte. Leer, dice Wolf, no es una habilidad innata en el ser humano. No está grabada en nuestros genes como sí lo está la facultad del habla. Tenemos que enseñarle a nuestra mente a traducir los caracteres simbólicos que ven nuestros ojos a un lenguaje que podemos entender. Y los medios y otras tecnologías que usamos para aprender y practicar el arte de leer juegan un papel importante en la configuración de los circuitos neuronales de nuestros cerebros.</p>
<p style="text-align:left;">Varios experimentos han demostrado que quienes leen ideogramas, como los chinos, desarrollan sistemas de circuitos mentales para leer muy distintos a los que se encuentran entre quienes, como nosotros, tenemos un lenguaje escrito que recurre a un alfabeto. Y tales variantes se extienden a lo largo y ancho de muchas regiones del cerebro, incluyendo aquellas que gobiernan funciones cognitivas tan esenciales como la memoria y la interpretación de estímulos visuales y auditivos. Cabe esperar, por tanto, que los circuitos que se tejen al usar la red serán distintos de aquellos que se entretejen al leer libros y otros trabajos impresos. Cerebros como computadores El cerebro humano es casi infinitamente maleable.</p>
<p style="text-align:left;">La gente solía pensar que nuestro tejido mental, esa compacta red de conexiones conformadas por cerca de 100.000 millones de neuronas dentro de nuestro cráneo, estaba ya en buena medida consolidada y fija para cuando alcanzáramos la edad adulta. Sin embargo, estudiosos del cerebro han encontrado que ese no es el caso. <a title="Janes Olds" href="http://www.linkedin.com/in/jameslolds" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">James Olds</span></a>, profesor de Neurociencia y director del Instituto Krasnow para Ciencias avanzadas en George Mason University, dice que incluso la mente adulta es "muy plástica". "El cerebro —según Olds— tiene la capacidad de reprogramarse por sí mismo al vuelo, y alterar por tanto su manera de funcionar". Cuando recurrimos a lo que el sociólogo Daniel Bell llama nuestras "tecnologías intelectuales", es decir, aquellas herramientas que amplían nuestras habilidades mentales antes que las físicas, de manera ineludible empezamos a adoptar las cualidades de tales tecnologías.</p>
<p style="text-align:left;">El reloj mecánico, que entró a ser de uso común durante el siglo xiv, constituye un ejemplo contundente. En su libro <em>Technics and Civilization</em> [<em>Técnicas y civilización</em>], el historiador y crítico <a title="Lewis Mumford" href="http://www.nd.edu/~ehalton/mumfordbio.html" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Lewis Mumford</span></a> describe cómo el reloj "disoció o desvinculó el tiempo del acaecer humano y contribuyó a generar la creencia en un mundo independiente de secuencias matemáticamente mensurables". Así, el "marco general abstracto de un tiempo divido" se convirtió en "el punto de referencia tanto para la acción como para el pensamiento".</p>
<p style="text-align:left;">El tic-tac metódico del reloj contribuyó al surgimiento de la mente y el hombre científico. Pero también nos despojó de algo. Como observó el fallecido científico en informática del mit, <a title="Joseph Weizenbaum" href="http://www.cs.umd.edu/hcil/muiseum/weizenbaum/joseph_page.htm" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Joseph Weizenbaum</span></a>, en su libro de 1976, <em>Computer Power and Human Reason: From Judgment to Calculation</em> [<em>El poder del computador y la razón humana: del juicio al cálculo</em>], la concepción del mundo que surgió a partir del uso extendido de instrumentos que miden el tiempo, "sigue siendo una versión empobrecida de la concepción más antigua, ya que descansa sobre la negación de todas aquellas experiencias directas que eran la base, la esencia misma de la vieja realidad". Al optar por decidir a qué hora comer, trabajar, dormir y levantarnos, dejamos de escuchar a nuestro cuerpo y empezamos a obedecer al reloj. El proceso de adaptación a las nuevas tecnologías intelectuales se refleja en las cambiantes metáforas a las que recurrimos para explicarnos a nosotros mismos. Con la llegada del reloj mecánico, la gente empezó a pensar que sus cerebros funcionaban "como un reloj". Hoy, en la edad del software, hemos empezado a pensar en el cerebro como un aparato que funciona "como un computador". Pero los cambios, nos advierte la neurociencia, van mucho más allá de la mera metáfora. Gracias precisamente a la plasticidad de nuestro cerebro, la adaptación también ocurre a nivel biológico. Internet promete llegar a tener efectos de largo alcance sobre la cognición.</p>
<p>En un ensayo publicado en 1936, el matemático británico Alan Turing comprobó que un computador digital, que por entonces sólo existía como máquina teórica, podría programarse de manera que cumpliera las funciones de cualquier artefacto capaz de procesar información. Y eso es lo que estamos viendo hoy. Internet, un sistema informático muy poderoso, está subyugando la mayoría de todas nuestras otras tecnologías intelectuales. Se está convirtiendo en nuestro mapa y reloj, nuestra imprenta y máquina de escribir, nuestra calculadora y nuestro teléfono, nuestra radio y televisión. Cuando la red absorbe un medio, dicho medio se recrea a imagen y semejanza de la red. Inyecta el contenido del medio a través de hipervínculos, anuncios parpadeantes y otras baratijas digitales, rodeando así el contenido con el contenido de todos los otros medios que ha absorbido. Un nuevo correo electrónico, por ejemplo, puede anunciar su llegada mientras ojeamos los últimos titulares en el portal de un diario. Y el resultado es que dispersa nuestra atención y disipa nuestra concentración.</p>
<p>Y la influencia de la red no termina en los márgenes de la pantalla, tampoco. Al tiempo que nuestras mentes se ponen en sintonía con la enloquecedora colcha de retazos que es internet, los medios tradicionales se ven obligados a adaptarse a las nuevas expectativas de la audiencia. Los programas de televisión agregan textos y anuncios móviles, y revistas y periódicos reducen la longitud de sus artículos, introducen resúmenes encapsulados y atiborran sus páginas con trocitos fragmentarios de información fáciles de ojear a la ligera. Cuando, en marzo de este año, <a title="The New York Times" href="http://www.nytimes.com/#" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">The New York Times</span></a> optó por dedicar la segunda y tercera páginas de todas sus ediciones diarias a resúmenes de artículos interiores, su director de diseño, Tom Bodkin, explicó que dichos "atajos" le brindaban al lector agobiado por la prisa una "degustación" rápida de las noticias del día, evitándole así el "menos eficaz" método de en efecto pasar unas cuantas páginas y leer los artículos enteros. Los viejos medios no tienen más remedio que jugar siguiendo las reglas de los nuevos medios. Nunca antes un sistema de comunicación ha desempeñado tantos papeles en nuestra vida —o influido tanto en nuestra manera de pensar— como lo hace hoy por hoy internet.</p>
<p>Con todo, y a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre la red, muy poco se ha ponderado el asunto de cómo nos está reprogramando. La ética intelectual de la red es poco clara. (...) ¿Inteligencia artificial? Las oficinas centrales de Google, en Mountain View, California —el Googleplex— es la catedral de internet, y la religión que practican tras sus muros, el taylorismo (Taylor en su célebre tratado de 1911, <em>The Principles of Scientific Management</em> [<em>Los principios de la administración científica</em>], quería identificar y adoptar, para cada tarea, el "mejor y único método" de trabajo para maximizar la eficiencia y velocidad de cada operación manual de un obrero en la fábrica"). Google, dice su presidente ejecutivo, Eric Schmidt, es "una compañía fundada en torno a la ciencia de la medición", y pretende llegar a "sistematizar todo" lo que hace. A partir de los terabits (mil millones de bits) de información conductual que recoge a través de su buscador y otros portales, realiza miles de experimentos diarios, según el Harvard Business Review, y utiliza los resultados para pulir los algoritmos que cada vez controlan más la manera como la gente encuentra información y extrae o le da sentido a la misma. Lo que Taylor hizo para el trabajo manual, Google lo está haciendo para el trabajo de la mente.</p>
<p>La compañía ha declarado que su misión es "organizar toda la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil". Pretende desarrollar "el buscador perfecto", el cual define como una cosa capaz de "entender de manera exacta qué queremos decir y darnos de vuelta exactamente lo que queremos". Para Google, la información es una especie de materia prima, un recurso utilitarista que puede explotarse y procesarse con eficacia industrial. A mayor número de fragmentos de información a los que podamos acceder y a la mayor rapidez con la que podamos extraer su esencia, más productivos seremos en tanto pensadores. ¿Y dónde termina todo esto? Sergey Brin y Larry Page, los talentosos jóvenes que fundaron Google mientras terminaban sus doctorados en ciencias informáticas en Stanford, hablan con frecuencia de su deseo de convertir su buscador en una inteligencia artificial, una especie de máquina a lo hal, que pueda<br />
conectarse a nuestro cerebro. "El buscador último, supremo, el no va más de los buscadores, sería algo como la gente inteligente… o quizá más inteligente", dijo Page en una alocución hace un par de años. "Para nosotros, trabajar en la búsqueda es una manera de trabajar en la inteligencia artificial". En una entrevista en 2004 para <a title="Newsweek" href="http://www.newsweek.com/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Newsweek</span></a>, Brin dijo: "Con seguridad que si tuviéramos toda la información del mundo directamente conectada a nuestro cerebro o a un cerebro artificial más inteligente que el nuestro, estaríamos mejor". El año pasado, Page dijo en un congreso de científicos que Google "está intentando construir una inteligencia artificial y hacerlo a gran escala".</p>
<p>Tal ambición es natural, incluso admirable, para un par de matemáticos prodigio con mucho dinero a su disposición y un pequeño ejército de informáticos como empleados. Google, un empeño esencialmente científico, está sobre todo motivado por el deseo de utilizar la tecnología, en palabras de Eric Schmidt, "para resolver problemas que nunca antes han sido resueltos" y la inteligencia artificial es ciertamente el más difícil de los problemas que quedan por resolver en ese campo. ¿Por qué demonios no querrían Brin y Page ser quienes lo descifren? Con todo, su suposición más bien facilista de que "todos estaríamos mejor" si nuestro cerebro tuviera un complemento, o incluso si fuera reemplazado del todo por una inteligencia artificial, resulta inquietante. Sugiere (o propone), algo como creer que la inteligencia es el producto de un proceso mecánico, una serie de pasos discretos que pueden ser aislados, medidos y optimizados. En el mundo de Google, el mundo al que accedemos cuando entramos en línea, hay poco espacio para la opacidad de la contemplación. Allí, la ambigüedad no constituye un umbral para el conocimiento y la intuición sino que se convierte en un virus que debe ser remediado. El cerebro humano no es más que un computador obsoleto que necesita un procesador más rápido y un disco duro más grande. La idea de que nuestra mente debiera operar como una máquina-procesadora-de-datos-de-alta-velocidad no solo está incorporada al funcionamiento de internet, sino que al mismo tiempo se trata del modelo empresarial imperante de la red. A mayor velocidad con la que navegamos en la red, a mayor número de enlaces sobre los que hacemos clic y el número de páginas que visitamos, mayores las oportunidades que Google y otras compañías tienen para recoger información sobre nosotros y nutrirnos con anuncios publicitarios. La mayoría de los propietarios de internet comercial tienen suficientes intereses económicos en juego como para tomarse la molestia de recoger las migas de datos que vamos dejando como un rastro al tiempo que saltamos de enlace en enlace: mientras más migas, mejor.</p>
<p>Lo último que estas empresas quisieran es alentarnos a leer a gusto y a nuestras anchas o invitarnos a lenta y concienzuda reflexión. Para bien de sus intereses económicos, les conviene distraernos a como dé lugar. Quizá soy un exagerado: después de todo, así como se da la tendencia a glorificar a ultranza el progreso tecnológico, también se da la contra-tendencia a esperar lo peor de cada nueva herramienta o máquina. En el <em>Fedro</em>, de Platón, Sócrates lamenta el desarrollo de la escritura. Temía que, a medida que la gente empezara a confiar y depender de la palabra escrita como sustituto del conocimiento que solía tener en su cabeza, así mismo, en palabras de uno de los personajes del diálogo, "dejarían de ejercitar la memoria y pronto se tornarían olvidadizos". Y debido a que, por lo tanto, estarían en capacidad de "recibir una buena cantidad de información sin la debida instrucción", los susodichos "se considerarían muy entendidos siendo en el fondo ignorantes". Es decir, "serían seres llenos de presunción de sabiduría en vez de seres poseedores de sabiduría auténtica". Sócrates no estaba equivocado: la nueva tecnología sí tuvo a menudo los efectos que él temía. Pero fue un poco miope: no pudo anticipar las muchas maneras en las que la escritura y la lectura contribuirían a la divulgación de información, a propagar nuevas ideas y a extender el conocimiento humano (si bien no necesariamente la sabiduría).</p>
<p>La llegada de la imprenta de Gutenberg en el siglo xv, desató otra ronda de pánico. Al humanista italiano Hieronimo Squarciafico le preocupaba que el fácil acceso a los libros condujese a la pereza intelectual e hiciese que los hombres "estudiasen menos" debilitando así sus facultades mentales. Otros alegaban que los libros y pasquines impresos y baratos minarían la autoridad religiosa, mancillarían el trabajo de estudiosos y escribas, y propagarían la sedición y el libertinaje. Una vez más, como señala el profesor <a title="Clay Shirky" href="http://itp.tisch.nyu.edu/object/ShirkyC.html" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Clay Shirky</span></a> de la Universidad de Nueva York, "la mayoría de los argumentos en contra de la imprenta fueron acertados, incluso clarividentes". Pero, una vez más, también, los profetas del juicio final no fueron capaces de ver ni imaginar la miríada de bendiciones que la palabra impresa iba a repartir y suministrar. De manera que sí, más vale mostrarse escéptico con mi escepticismo. Quizá quienes hoy desestiman a los críticos de internet como nostálgicos, terminen por tener la razón y así, a partir de nuestras hiperactivas mentes saturadas de datos, tal vez surja una nueva edad dorada de descubrimiento intelectual y sabiduría universal.</p>
<p>Con todo, repito una vez más, la red no es el alfabeto y, aunque quizá reemplace a la imprenta, igual produce algo completamente distinto. El tipo de lectura en profundidad que se promueve mediante una secuencia de páginas impresas es valiosa no solo por el conocimiento que adquirimos de las palabras del autor sino por las vibraciones y resonancias intelectuales que tales palabras desencadenan dentro de nuestra mente. En los silenciosos espacios que la sostenida y concentrada lectura de un libro (o cualquier otra forma de contemplación, para el caso) abre, posibilita, allí hacemos nuestras personales asociaciones, sacamos nuestras propias conclusiones, hacemos nuestras propias analogías, promovemos nuestras propias ideas. La lectura profunda, como alega Maryanne Wolf, no se puede distinguir del pensmiento profundo. Si perdemos esos espacios de silencio y sosiego o si los llenamos de "contenido", estaremos sacrificando algo muy importante no solo para nosotros mismos sino para nuestra cultura. En un ensayo reciente, el dramaturgo <a title="Richard Foreman" href="http://www.ontological.com/" target="_blank"><span style="color:#ff6600;">Richard Foreman</span></a> señala con elocuencia lo que está en juego: "Vengo de una tradición de la cultura occidental en la que el ideal (mi ideal) era la compleja, compacta y catedralicia estructura de una personalidad muy culta y bien articulada: un hombre o una mujer que cargaba dentro de sí una versión única y personalmente elaborada de todo el patrimonio cultural de Occidente. Pero ahora veo dentro de todos nosotros (yo incluido) la sustitución de dicha compleja densidad interior por una nueva forma de ser uno mismo, que evoluciona bajo la presión de una sobrecarga de información y de la tecnología de lo "instantáneamente asequible".</p>
<p>A medida que nos vaciamos de nuestro "compacto repertorio interior de herencia cultural", concluye Foreman, corremos el riesgo de convertirnos en "`gente plana y achatada como <em>pancakes</em> gracias a nuestro esfuerzo por conectar más y más con aquella vasta red de información a la que accedemos apenas tocando un botón". Aquella escena de 2001 no me abandona, me ronda. Y lo que la hace tan conmovedora y tan extraña es la emotiva reacción del computador ante el desmantelamiento de su mente, su entendimiento: su desesperación a medida que circuito tras circuito va cayendo en la oscuridad, su desconsolada súplica infantil al astronauta: "Lo estoy sintiendo. Tengo miedo" y su final regresión a lo que no podemos menos que llamar un estado de inocencia.</p>
<p>La profusa e intensa emanación de emociones de hal contrasta con la fría insensibilidad que caracteriza a los personajes humanos de la película, quienes cumplen con sus asuntos casi se diría que con robótica eficiencia. Sus pensamientos y actos parecen preparados de antemano, como si siguieran los pasos de un algoritmo. En el universo de 2001, la gente se ha hecho tan parecida a las máquinas, que el personaje más humano termina siendo una máquina. He ahí la esencia de la oscura profecía de Kubrick: en tanto empezamos a depender de los computadores para entender el mundo, es nuestra propia inteligencia la que se achata convirtiéndose en inteligencia artificial.</p>
<p>Copyright 2008 The Atlantic Monthly Group. Distribuido por Tribune Media Services.</p>
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<title><![CDATA[El Dulce sabor de una mujer exquisita]]></title>
<link>http://missmyriam.wordpress.com/?p=46</link>
<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 17:54:53 +0000</pubDate>
<dc:creator>missmyriam</dc:creator>
<guid>http://missmyriam.wordpress.com/?p=46</guid>
<description><![CDATA[     Este es un escrito que me envió una querida amiga y la verdad me pareció muy interesante]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;"><span>     </span>Este es un escrito que me envió una querida amiga y la verdad me pareció muy interesante el contenido y quiero compartirlo con ustedes, tal vez algunos seguidores de este escritor como lo es Gabriel García Márquez ya lo han leído, pero hay versiones de que él no lo escribió... así que mientras averiguo cual es la verdad.... los dejo con esta lectura. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"> </p>
<div></div>
<p><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;"></p>
<p class="post" style="line-height:19pt;text-align:center;margin:auto 0;" align="center"><span style="color:#000000;font-family:&#34;">EL DULCE SABOR DE UNA MUJER EXQUISITA</span></p>
<p> </p>
<p></span></p>
<p class="post" style="line-height:19pt;text-align:center;margin:auto 0;"><span style="color:#000000;font-family:&#34;"><a href="http://missmyriam.files.wordpress.com/2008/08/amosermujer1.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-47" src="http://missmyriam.wordpress.com/files/2008/08/amosermujer1.jpg?w=200" alt="" width="200" height="300" /></a></span></p>
<div></div>
<p><span style="color:#000000;font-family:&#34;"></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0 0 10pt;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Una MUJER EXQUISITA...no es aquella que más hombres tiene a sus pies, si no aquella que tiene uno solo que la hace realmente feliz. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Una mujer hermosa no es la más joven, ni la más flaca, ni la que tiene el cutis más terso o el cabello más llamativo, es aquella que con tan sólo una franca y abierta sonrisa y un buen consejo puede alegrarte la vida.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Una mujer valiosa no es aquella que tiene más títulos, ni más cargos académicos, es aquella que sacrifica su sueño temporalmente por hacer felices a los demás.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Una mujer exquisita no es la más ardiente sino la que vibra al hacer el amor solamente con el hombre que ama.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0;"> </p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0 0 10pt;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Una mujer interesante no es aquella que se siente halagada al ser admirada por su belleza y elegancia, es aquella mujer firme de carácter que puede decir NO.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="line-height:19pt;margin:0 0 10pt;"><span style="font-size:12pt;color:#000000;font-family:&#34;">Y un HOMBRE........UN HOMBRE EXQUISITO es aquel que valora a una mujer así......</span></p>
<p class="post" style="line-height:19pt;text-align:center;margin:auto 0;" align="center"> </p>
<p> </p>
<p></span></p>
<p class="post" style="line-height:19pt;text-align:center;margin:auto 0;" align="center"> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA['Pe urmele aurarului din Sopron']]></title>
<link>http://prolibro.wordpress.com/?p=1096</link>
<pubDate>Wed, 20 Aug 2008 10:56:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>mangoo65</dc:creator>
<guid>http://prolibro.wordpress.com/?p=1096</guid>
<description><![CDATA[Impresii dintr-o tabara de lectura
In perioada 11-16 august un grup de 5 copii si tineri din Gheorgh]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Impresii dintr-o tabara de lectura</p>
<p>In perioada 11-16 august un grup de 5 copii si tineri din Gheorgheni, insotiti de o bibliotecara (subsemnata) am avut ocazia sa participam la o tabara de lectura organizata de catre Biblioteca Oraseneasca din Balatonfured (Ungaria). Participarea noastra a fost posibila datorita colaborarii Asociatiei Pro Libris (asociatie ce functioneaza pe langa biblioteca) si Fundatia Furedi Jatekszin din Balatonfured, aceasta din urma suportand cheltuielile sederii noastre la Sopron.</p>
<p>Tabara ne-a oferit atat posibilitatea de a ne deplasa in spatiu, si a descoperi frumusetile arhitecturale si naturale ale unei regiuni necunoscute de catre noi pana acum, dar si o excursie in timp, cautand urme de veghe ale trecutului, imbinand cunostintele acumulate prin lectura cu impresii vizuale fixate in amintiri - adevarat, ajutat putin si prin tehnica moderna. Am avut ocazia sa admiram cladiri si monumente istorice, vestigii ale trecutului, dar am cunoscut si vraja lacului Ferto, iar foisorul Karoly ne-a deschis orizontul pana la indepartatul Schneeberg. Nu lipsea din program nici cartea, seara fiind dedicata lecturii. Bibliografia pentru tabara a fost data dinainte, si cuprindea atat volumul de povestiri 'A soproni otvos nyomaban' (Pe urmele aurarului din Sopron - de altfel si titlul taberei) de Liptak Gabor, dar si enciclopedii, dictionare si carti de copii in care erau prezentate mestesuguri de odinioara. Programul oferea si indeletniciri practice: copiii au confectionat articole din piele, au tesut covorase, au insirat margele. In penultima zi de tabara isi puteau verifica cunostintele acumulate printr-un concurs, iar seara prin diploma de participare fiecarui participant i s-a acordat cate un titlu de 'Cel mai...' sau 'Cea mai', atribuit prin vot secret de catre ceilalti participanti. Dintre multitudinea de titluri acordate amintesc doar cateva: Cavalerul taberei, Domnisoara de onoare a taberei, Fata/Baiatul cu ochii cei mai frumosi, Cel mai tanar participant, etc. Subsemnatei fiind atribuit titlul de Cel mai informat participant, m-am gandit sa informez si colegii mei de acasa despre ce se mai organizeaza prin alte tari pe teme bibliotecaresti.</p>
<p>Bakai Magdalena</p>
<p>Biblioteca Municipala Gheorgheni</p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-044.jpg"><img class="size-medium wp-image-1099 alignright" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-044.jpg?w=225" alt="" width="195" height="272" /></a><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-0571.jpg"><img class="size-medium wp-image-1101 alignleft" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-0571.jpg?w=225" alt="" width="208" height="271" /></a></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-038.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-038.jpg"><img class="size-medium wp-image-1104   alignright" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-038.jpg?w=225" alt="" width="195" height="288" /></a><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-070.jpg"><img class="size-medium wp-image-1102 alignleft" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-070.jpg?w=225" alt="" width="211" height="288" /></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-0821.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-1109" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-0821.jpg?w=300" alt="" width="246" height="167" /></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-0731.jpg"><img class="size-medium wp-image-1106   alignnone" src="http://prolibro.wordpress.com/files/2008/08/sopron-0731.jpg?w=300" alt="" width="253" height="168" /></a></p>
<p> </p>
<p> </p>
<p> </p>
<p><a href="http://prolibro.files.wordpress.com/2008/08/sopron-045.jpg"></a></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[El Profesor del Deseo/ Philip ROTH]]></title>
<link>http://guillegg.wordpress.com/?p=1939</link>
<pubDate>Tue, 19 Aug 2008 17:03:35 +0000</pubDate>
<dc:creator>GRAZNIDO</dc:creator>
<guid>http://guillegg.wordpress.com/?p=1939</guid>
<description><![CDATA[
 
El Profesor del Deseo / Philip Roth/ Modadori /2007
Escrito en 1977 sucede en un mundo donde no a]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:center;"><a href="http://guillegg.wordpress.com/files/2008/08/profesor-del-deseo.jpg"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1940" src="http://guillegg.wordpress.com/files/2008/08/profesor-del-deseo.jpg?w=225" alt="" width="225" height="300" /></a></p>
<p style="text-align:justify;"><!--[if gte mso 9]&#62; Normal   0         21         false   false   false      ES-TRAD   X-NONE   X-NONE                                                     MicrosoftInternetExplorer4 &#60;![endif]--><!--[if gte mso 9]&#62; &#60;![endif]--><!--  --><!--[if gte mso 10]&#62; &#60;!   /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin-top:0cm; 	mso-para-margin-right:0cm; 	mso-para-margin-bottom:10.0pt; 	mso-para-margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin;} --> <!--[endif]--></p>
<p style="text-align:center;"><span style="text-decoration:underline;"><strong>El Profesor del Deseo / Philip Roth/ Modadori /2007</strong></span></p>
<p style="text-align:justify;">Escrito en 1977 sucede en un mundo donde no aparen ni el celular ni los e-mails en la vida de los personajes. Sucede con personajes escribiendo con lápiz,  recibiendo  fotos  por correo, preparando cátedras de literatura y conferencia s con lápiz y papel  Hoy en día es mucho menos meritorio enviar una foto, unas letras  a un amigo, un amor o un familiar, todo se puede hacer en un instante, escribir en plantillas ppt,  Excel , Word u otras es rutinario, hay citas citables por toda la web y se puede hacer también en un café o en la pieza de un hotel o en un banco de la plaza.</p>
<p style="text-align:justify;">Es una sensación de admiración entonces la que queda por David por Helen y por Claire que parecen tener un conocimiento infinito del mundo de la literatura y de Chejov, Kakfka, Flaubert  en particular, que desean con toda la pasión de los que tienen un don y son felices nadando en él, transmitirlo a las generaciones jóvenes y la mismo tiempo aprender buscar refugio en  ella.</p>
<p style="text-align:justify;">Son  personajes de elite intelectual y buen pasar  en que las variables cotidianas que debe manejar el ciudadano de a pie de cualquier parte del mundo sencillamente no existen, y claro eso deja un campo libre para la más amplia manifestación de las preguntas de siempre en torno al deseo, la lujuria, las circunstancias, las decisiones que van marcando  la forma de vida de cada cual hacia la incertidumbre con la certeza que ninguna pasión o felicidad son eternas.</p>
<p style="text-align:justify;">El placer, la lujuria desatada,  la vida sin norte, la búsqueda de la felicidad,  la insatisfacción, la incapacidad de ser feliz  eternamente con el cuerpo y como eso va impidiendo la felicidad espiritual.</p>
<p style="text-align:justify;">Pero no es un libro amargo tiene grandes momentos de humor e ironía, la risa del lector surge naturalmente estentórea y una certera conocimiento del alma humana con personajes secundarios  tan diversos como mágicos y enternecedores. Es un libro de realidades sino de todas  las realidades, ya que eso es prácticamente imposible,  al menos la realidad de ese mundo en que se sitúa.</p>
<p style="text-align:justify;">He aquí tres párrafos entre muchos otros.</p>
<p style="text-align:justify;">* Dirigiéndose  a un escritor Checoeslovaco, país  en aquel tiempo sometido a una dictadura comunista:</p>
<p style="text-align:justify;">"Por supuesto tú sabes mucho más que yo de totalitarismo, pero, si me lo permites, la determinación invariable del cuerpo, su fría indiferencia y su absoluto desprecio por el bienestar del espíritu son algo a lo que solo puede hallarse parangón en un régimen autoritario e implacable."</p>
<p style="text-align:justify;">* Hablando de su primer libro:</p>
<p style="text-align:justify;">"los anhelos incumplidos, los placeres negados, y el dolor que ambos ocasionan, en el fondo un estudio sobre los métodos- escrupulosos, odiosos, nobles,  dudosos- seguidos por los hombres  de tiempos de Chejov para intentar, en vano, alcanzar esa " <strong>sensación de libertad personal </strong>" del que el propio Chejov tan devoto es"</p>
<p style="text-align:justify;">* Pensando en una mujer que le trajo un amor lleno de paz,  ajeno totalmente a la búsqueda de esa <strong>sensación de libertad personal</strong>:</p>
<p style="text-align:justify;">"Es tremendo, de veras, el modo en que se ocupa del día según va desarrollándose, la atención que presta a todos los minutos, uno por uno. No hay ensoñación alguna en ello: lo que hace es vivir, con dedicación y estabilidad."</p>
<p style="text-align:justify;">Otro excelente, para mí, libro de Philip ROTH.</p>
<p><span style="text-decoration:underline;"> </span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Obras de Juan José Millas, Laura Esquivel o Pablos Motos en formato 'acuático']]></title>
<link>http://elblogdepuentegenil.wordpress.com/?p=680</link>
<pubDate>Tue, 19 Aug 2008 16:58:43 +0000</pubDate>
<dc:creator>F.J. Soria</dc:creator>
<guid>http://elblogdepuentegenil.wordpress.com/?p=680</guid>
<description><![CDATA[
Cultura
Libros
Obras de Juan José Millas, Laura Esquivel o Pablos Motos en formato &#8216;acuátic]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter" src="http://img.europapress.es/imagenes/estaticos/epcabecera.gif" alt="" width="418" height="53" /></p>
<h1><span style="color:#800000;"><strong><a href="http://www.europapress.es/ocio/">Cultura</a></strong></span></h1>
<div><strong>Libros</strong></div>
<h3><span style="color:#ff0000;">Obras de Juan José Millas, Laura Esquivel o Pablos Motos en formato 'acuático'</span></h3>
[caption id="" align="alignleft" width="250" caption="Juan José Millas"]<img src="http://img.europapress.es/fotoweb/fotonoticia_20080814143337.jpg" alt="Juan José Millas" width="250" height="250" />[/caption]
<p>'Libros acuáticos' para llevarte a la playa o a la piscina es la propuesta de la editorial Punto de Lectura para este verano. 'Malinche', de Laura Esquivel, 'Frases célebres de niños', de Pablo Motos o 'El desorden de tu nombre' de Juan José Millás son algunos de los títulos publicados en este formato especial para el tiempo de estío.</p>
<p>Estos colección de 'Libros acuáticos' son ejemplares cosidos con hilo vegetal y encuadernados en una materia que permite que no se deterioren aunque se caigan al agua. Su composición evita páginas mojadas o rebozadas de arena y cubiertas arrugadas.</p>
<p>Con 'Malinche' de Laura Esquivel, conoceremos a la admirada y denostada amante de Hernán Cortés, que ofició de intérprete entre españoles y aztecas durante la conquista para luego ser acusada durante siglos de haber traicionado a su pueblo.</p>
<p>Pablo Motos nos provocará la sonrisa con su 'Frases célebres de niños', repleto de esas frases ingeniosas se suelen quedar normalmente en el ámbito familiar y algunas de las reflexiones que podían ser de Sócrates o de Confucio, pero sólo son ocurrencias de niños...</p>
<p>AMOR EN EL PARQUE</p>
<p>Mientras que en el 'El desorden de tu nombre', Juan José Millas nos cuenta cómo Julio Orgaz, ejecutivo de una empresa editorial, sale cada martes y viernes de la consulta del psicoanalista, y encuentra en el parque a Laura, una mujer casada que le atrae inexplicablemente y de la que en poco tiempo se enamora. Pero la mirada de Julio descubre a veces, en el rostro de Laura, los rasgos de otra a la que amó.</p>
<p>Y para los más serios que quieran una lectura reflexiva para este verano, pueden adquirir 'Nuestra incierta vida normal', de Luis Rojas Marcos, un híbrido de ensayo y memorias en el que este psiquiatra presenta las claves para neutralizar los sentimientos de inseguridad y desasosiego.</p>
<p>También se han editado ya en formato acuático '¿Cada cuánto hay que echar a lavar un pijama?' de Luis Piedrahíta y 'Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos' de Rodrigo Muñoz Avia.</p>
<div class="patrocinio"><a href="http://www.europapress.es/cultura/libros-00132/noticia-obras-juan-jose-millas-laura-esquivel-pablos-motos-formato-acuatico-20080814143337.html">EUROPA PRESS</a></div>
<div class="patrocinio"></div>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[No tan complicado (8)]]></title>
<link>http://josesala.wordpress.com/?p=259</link>
<pubDate>Tue, 19 Aug 2008 11:39:13 +0000</pubDate>
<dc:creator>josesala</dc:creator>
<guid>http://josesala.wordpress.com/?p=259</guid>
<description><![CDATA[&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;- El contrato que firmamos es pura basura – dijo Roff -. Montones de oblig]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>&#160;&#160;&#160;&#160;- El contrato que firmamos es pura basura – dijo Roff -. Montones de obligaciones a cambio de un beneficio ridículo.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Al menos en eso – dije - os parecéis a los Beatles.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;Era julio. Layna y yo habíamos olvidado esa noche parar en la gasolinera a comprar bebidas, pero seguro que había una forma de que nos trajeran algo refrescante. Allí dentro no se estaba mal gracias a un cacharro de aire acondicionado bastante viejo, que desconectaban para grabar porque decían que el ruido de la máquina se colaba en la grabación. En ese momento estaba desconectado. Roff continuó:<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Así que en cuanto termine el contrato exigiremos una parte del pastel mucho mayor. Y si no tragan, cambiaremos de aires.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- ¿Tenéis ofertas de otras compañías o productoras? – dije.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Te sorprenderías – dijo Lex.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Ya es suficiente  – dijo Roff -. Recuerda que tenemos que llevar esto con discreción.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Parece que os cotizáis – dije -. Mi enhorabuena, Extreep, brindo por vosotros.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Eso me recuerda – dijo Lex - que no os hemos ofrecido nada de beber.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Pero no creáis que me he tragado todo ese farol. En realidad no me ha pasado de aquí – dije tocándome la nuez.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Explícate – dijo Lex.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Primero las bebidas.<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;Se marchó pasillo adentro en su busca. Nada de alcohol para mí, pero sí un refresco atiborrado de hielo. Cayeron unas gotas en el sofá azul marino gastado. ¿Desteñiría?<br />
&#160;&#160;&#160;&#160;- Toda esa historieta de vuestro éxito – dije - ha estado bien. Bueno, no tan bien. En realidad huele tan mal como vuestro contrato con WGH. No tengo quince años. Y concretamente a ti, Lex, te conozco desde esa edad. Pájaros en la cabeza, nada más. Sois como todos los músicos, como todos los artistas. Tenéis un par de éxitos y ya os creéis que eso es el éxito con mayúsculas, pero no sabéis por dónde vienen los tiros. Cuestión de suerte. De otra forma no me lo explico, con ese rap tan pasado de moda que os empeñáis en practicar, que no va con vosotros aunque hayáis tenido suerte. ¿Os suena eso de que lo difícil no es tanto llegar como mantenerse? Pues si queréis durar, tendréis que hacer algunos cambios. De lo contrario, el año que viene seguiré viniendo aquí a visitaros, pero ya no será un escondite bohemio para grabar. Será vuestra vivienda, porque no tendréis dónde caeros muertos. Corregir o morir. Es hora de cambiar.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Erótica de la lectura.]]></title>
<link>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/?p=1279</link>
<pubDate>Tue, 19 Aug 2008 06:57:20 +0000</pubDate>
<dc:creator>Alguien</dc:creator>
<guid>http://algundiaenalgunaparte.wordpress.com/?p=1279</guid>
<description><![CDATA[“Existe una erótica de la lectura: todo -bueno, casi todo- entra por los ojos. Hay que abrirse co]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"><img class="alignleft" src="http://1.bp.blogspot.com/_BTj4JVfn6rw/SJ9GU4FIiiI/AAAAAAAAASQ/GRlsZ_dIGmo/s200/melisa-p.jpg" alt="" width="200" height="196" />“</span><span style="font-size:16pt;font-family:Georgia;">E</span><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">xiste una erótica de la lectura: todo -bueno, casi todo- entra por los ojos. Hay que abrirse como un libro, humedecerse un dedo, pasar lentamente las páginas, leer entre líneas, no saltarse el prólogo, no empezar por el final. Ya sabemos que un alto porcentaje de la población se va a la cama con un libro. O con más de uno. La pose habitual es la del misionero: el libro encima y tú debajo, recibiendo pasivamente sus acometidas, por eso a veces tienes que fingir un orgasmo o te duermes en plena faena. Sólo algunos libros te dejan encaramarte y montar sobre su lomo. Entonces te haces su amante. Una relación puramente sexual, sin descartar el sexo con amor, algún día. Eso sí, el tamaño no importa. En muchos casos, hasta es preferible que sea talla <em>small</em> y edición de bolsillo.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Ésta no es sólo una preciosa metáfora que usaré cuando escriba un cuento. Del objeto libro se puede decir que es, pragmáticamente, un consolador. Puedo dar fe que todavía existe gente que se masturba leyendo, que prefiere páginas llenas de letras que DVD llenos de gente follando. </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Aunque hay personas que sólo se masturban con <em>Sade</em> o <em>Miller</em>, en realidad todavía no se ha podido probar que sean mejores los orgasmos provocados por la lectura del <em>Lolita</em> de <em>Nabokov </em>o <em>Elogio de la madrastra</em> de <em>Vargas Llosa</em>, que la incursión en la novela erótica del subcomandante <em>Marcos</em>. Cualquier opúsculo con un par de buenos polvos ya les vale a algunos poco remilgados. Aunque más excitante aún que leer la autobiografía sexual de una crítica de arte francesa con una vida muy sórdida o de una menor de edad nacida en Italia o China a la que le va la humillación o una periodista gonzo que se acuesta con sus personajes (mi caso), es escribirla. Y vender mucho.</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:10pt;font-family:Arial;">Esto me recuerda que el año pasado alguien propuso crear una línea erótica literaria. En lugar de gemir y decir guarradas, pero siempre con una voz muy cachonda, la operadora leería a solicitud del cliente fragmentos de clásicos del erotismo. No entiendo cómo no fructificó esta iniciativa. Menos arriesgada pero siempre en la misma línea de promover los magullados índices de lectoría, una editorial ha lanzando este verano el libro acuático. Está diseñado para leerse bajo la máquina del aire acondicionado, en bañeras, playas y piscinas, y contener todo tipo de flujos, desde babas hasta lágrimas de cocodrilo. Su material impermeable lo hace perfecto para sesiones de sexo al aire libre y bajo riesgo de tormenta. El libro que te llevarías a una isla desierta, el libro-flotador. Y, sobre todo, un desafío para la crítica literaria que tendrá que buscar fórmulas alternativas a "la novela náufraga" o "el argumento hace aguas".</span></p>
<p class="MsoNormal" style="margin:0;"><span style="font-size:small;font-family:Times New Roman;"> </span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;"><span style="color:#333333;">© </span><a href="http://www.elpais.com/articulo/Revista/Verano/EROTICA/LECTURA/elpepucul/20080808elprdv_17/Tes#%3Fctn%3DvotosC%26aP%3Dmodulo%253DEVN%2526params%253Did%25253D20080808elprdv_17.Tes%252526fp%25253D20080808%252526to%25253Dnoticia%252526te%25253D%252526a%25253D5%252526ov%25253D7" target="_blank"><span style="color:#333333;">Columna Sexografías</span></a><span style="color:#333333;"><em> de</em><em><span style="font-style:normal;font-family:Arial;"> Gabriela Wiener publicado en </span></em><strong><span style="font-weight:normal;font-family:Arial;">ELPAÍS<em>.</em>com</span></strong><em><span> </span></em><em><span style="font-style:normal;font-family:Arial;"><span> </span>(</span></em><em><span>09/07/2008</span>)</em></span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"><span style="font-size:9pt;font-family:Arial;"><span style="color:#333333;">Gabriela Wiener es autora de "</span><a href="http://www.melusina.com/libro.php?idg=22583" target="_blank"><span style="color:#333333;">Sexografías</span></a><span style="color:#333333;">" (Editorial Melusina).</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;margin:0;"> </p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Siútico.]]></title>
<link>http://danielatoledo.wordpress.com/?p=104</link>
<pubDate>Mon, 18 Aug 2008 20:13:29 +0000</pubDate>
<dc:creator>daniela</dc:creator>
<guid>http://danielatoledo.wordpress.com/?p=104</guid>
<description><![CDATA[
Gentileza de Barros inc.
Lo bueno de tener amigos escritores que reseñen libros.
]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://farm4.static.flickr.com/3012/2775021581_0b8c0f7af9.jpg?v=0"><img alt="" src="http://farm4.static.flickr.com/3012/2775021581_0b8c0f7af9.jpg?v=0" class="alignnone" width="500" height="375"></a></p>
<p>Gentileza de Barros inc.</p>
<p>Lo bueno de tener amigos escritores que reseñen libros.<br></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[La Tempestad Calmada (28-01-2004, adaptación)]]></title>
<link>http://effetah.wordpress.com/?p=51</link>
<pubDate>Sun, 17 Aug 2008 18:44:42 +0000</pubDate>
<dc:creator>effetah</dc:creator>
<guid>http://effetah.wordpress.com/?p=51</guid>
<description><![CDATA[
Marcos 4, 35 – 40.



Aquel mismo día, al atardecer, díjoles: Pasemos a la otra orilla. Dejando]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align:justify;">
<div><strong><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Marcos 4, 35 – 40.</span></span></strong></div>
<div><strong></strong></div>
<div><strong></strong></div>
<div><strong></strong></div>
<div style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><em><span style="font-size:small;">Aquel mismo día, al atardecer, díjoles: Pasemos a la otra orilla. Dejando la turba, se lo llevaron cual se hallaba en la barca. Y otras barcas le acompañaban. De pronto sobrevino tan brava tempestad de viento, que las olas batían la barca, hasta el punto que ésta comenzaba a inundarse. Mientras, él estaba en la popa, durmiendo sobre el cabezal. Y le despiertan y le dicen: Maestro, ¿no te interesa que perezcamos? Él se levantó, increpó al viento y dijo al lago: ¡Calla! ¡Enmudece! Y amainó el viento, y sobrevino una gran bonanza. Y les dijo ¿A qué tanta pusilanimidad? ¿Cómo no tenéis confianza? Y sobrecogidos de temor, se decían unos a otros: ¿Quién es, pues, éste a quien el viento y la mar obedecen?.</span></em></span></div>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><strong><em><span style="font-size:small;">Nuestra vida de cristianos es como la barca de San Pedro, navegamos en un mar que a veces es suave y otras bravo, pero es una barca en la que Cristo está presente porque así nos lo prometió: "Estaré con todos vosotros, todos los días, hasta el fin de los tiempos”.</span></em></strong></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Desde el mismo momento en que aceptamos a Cristo en nuestras vidas, aceptamos que Él está subido en nuestra barca y eso debería ser un gran motivo de alegría. Jesús está con nosotros, Él llena nuestra barca con su presencia y la completa con otras gratificaciones, ya que cuando Él nos indica dónde y cuándo echar las redes sacamos una gran cantidad de peces, sin embargo cuando nos dejamos llevar por nuestra soberbia y rebeldía, no obtenemos más que decepciones.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Como dice la palabra, aquel día Jesús se echó a dormir en la popa de la barca cuando apareció una tempestad. Entonces los apóstoles, atemorizados, se sintieron solos y desamparados. Sí, Jesús estaba con ellos, pero estaba dormido, ajeno a lo que pasaba mientras una tormenta atroz se les venía encima. En este punto se produce el principal contraste de la palabra, mientras los apóstoles veían en Jesús inoperancia y negligencia, no eran capaces de ver la confianza, la que Jesús tenía en que nada malo iba a suceder. En efecto, el miedo de los apóstoles a naufragar en medio del temporal, el temor al fracaso, fue mayor que la confianza que tenían en Jesús, a quién ya le habían visto hacer varios milagros.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Nuestra vida se parece mucho a la barca de los apóstoles, en ella hay momentos de dificultades, de dudas y miedos. En esos momentos de tribulación nos angustiamos sobremanera, aún más si la presencia del Señor está como oculta, y no es que Dios nos haya abandonado o nos ignore, sin embargo nosotros sí sentimos que es como si estuviera "dormido". Entonces desesperamos y pensamos que estamos pérdidos: ¡Dios está dormido!, ¡No le preocupa que perezcamos!, ¡No le importamos!, ... podemos llegar a pensar que Dios se olvida de nosotros, y no vemos que quizá es al revés, nos ofuscamos tanto con nuestros problemas y dificultades que somos incapaces de ver a Dios y no somos capaces de entender lo que Él nos trata de comunicar, de ver que Él está a nuestro lado y que debemos seguir teniendo confianza en Él, que es quien mejor sabe guiar la barca. Por eso es importante la oración constante, una oración sincera y personal, que mantenga el corazón en vela y atento a lo que en cada momento el Señor está tratando de decirnos.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">En resumen:</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Primero. - Como barcas en medio del mar, nuestras vidas van a la deriva y pueden verse fácilmente envueltas en momentos de dificultad. Esto es inherente a la condición humana pues nadie está exento de pasar penurias.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Segundo. – Afortunadamente, Dios está con nosotros y nos acompaña en nuestra barca, no sólo está presente en ella, sino que nos ayuda a mantenerla en buen estado: la limpia cuando el pecado la ensucia, la repara cuando está dañada y herida, nos echa una mano cuando lanzamos las redes y nos indica dónde lanzarlas para obtener la mejor pesca (esto es, nos da fuerzas para la vida diaria, y nos mantiene alerta para llenar nuestra vida de lo verdaderamente importante).</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Tercero. – No hay que descuidar la relación con Dios, la oración ha de ser constante. Si Dios está con nosotros, ¡aprovechémosle!, no vaya a ser que vengan las dificultades y nos encuentren con la fe dormida, y entonces perezcamos sin remedio, "despertemos" la fe, mantengámosla fuerte y activa con una oración perseverante.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Cuarto .- Hay grandes tormentas y dificultades pero no nos olvidemos que Dios lo puede todo, “hasta el viento y el mar le obedecen”. Dios tiene autoridad sobre todas las cosas, si Dios está con nosotros, ¿quién nos podrá parar?. Por muy grande que sea el problema, Dios nos ayuda a seguir adelante y por eso ...</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Quinto .- ... hay que confiar en Su manera de hacer las cosas. A veces no lo entendemos pero Dios tiene una manera de resolver los conflictos que puede ser muy diferente a la que nosotros podemos pensar, por eso debemos estar atentos y confiar, confiar plenamente en que al final, si las cosas las hacemos a Su manera, será la mejor forma en que se puedan resolver. En esto consiste gran parte de la Fe: en confiar en que la voluntad del Señor es siempre lo mejor para nosotros.</span></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;"><span style="font-family:&#34;"><span style="font-size:small;">Recibid un abrazo en Jesús y en María y QDOB.</span></span></p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Poema de JR Jiménez]]></title>
<link>http://noray2007.wordpress.com/2008/08/17/poema-de-jr-jimenez/</link>
<pubDate>Sun, 17 Aug 2008 13:24:46 +0000</pubDate>
<dc:creator>noray2007</dc:creator>
<guid>http://noray2007.wordpress.com/2008/08/17/poema-de-jr-jimenez/</guid>
<description><![CDATA[
Texto: La otra tarde- Juan Ramón Jiménez-
Voz: Álvaro Marín
Música: Sunken Waltz -Calexico-
]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>[mixwit_mixtape wid="11c06bd7a350c67c23f35371edc5511c" pid="f97c133ac1e68766e40c63e1204b4d97" un="minguijon2000" width="326" height="247" center="true"]<img style="visibility:hidden;width:0;height:0;" src="http://counters.gigya.com/wildfire/IMP/CXNID=2000002.0NXC/bHQ9MTIxODk4NjYyMTAzMSZwdD*xMjE4OTg2NjgyNzE4JnA9MTg*MzMxJmQ9Jm49d29yZHByZXNzJmc9MQ==.gif" border="0" alt="" width="0" height="0" /></p>
<h4><span style="color:#800000;">Texto: La otra tarde- Juan Ramón Jiménez-</span></h4>
<h4><span style="color:#800000;">Voz: Álvaro Marín</span></h4>
<h4><span style="color:#800000;">Música: Sunken Waltz -Calexico-</span></h4>
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