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	<title>akenaton &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/akenaton/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "akenaton"</description>
	<pubDate>Mon, 06 Oct 2008 22:21:22 +0000</pubDate>

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	<language>en</language>

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<title><![CDATA[Del cercare un libro in Italia]]></title>
<link>http://danzasullacqua.wordpress.com/?p=1489</link>
<pubDate>Wed, 30 Jul 2008 17:16:44 +0000</pubDate>
<dc:creator>Annarella</dc:creator>
<guid>http://danzasullacqua.wordpress.com/2008/07/30/del-cercare-un-libro-in-italia/</guid>
<description><![CDATA[Ogni tanto vengo presa da insani attacchi di &#8220;voglia di approfondire&#8221; e, dopo avere vist]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Ogni tanto vengo presa da insani attacchi di "voglia di approfondire" e, dopo avere visto tutta quella roba sul periodo di Amarna a Berlino, sono stata presa dall'insano desiderio di leggere qualcosa su quel periodo.</p>
<p>La prima scoperta che ho fatto, e di cui avrei dovuto avere sentore, è che cercare roba su Akenaton e consorte e come cercare documentazione sui templari. Ti escono 13 milioni di pagine di 12,999,800 sono purissima fuffa o contorcimenti mentali di qualcuno (*) per non parlare di Stargate e dei <a href="http://www.roccafrutta.it/english/akenaton.htm" target="_blank">funghicidi</a> (***), di automobili e band di metal. Pochissimo che abbia una possibile attinenza con personaggi storici.</p>
<p>Dopo varie ricerche sono approdata ad una scoperta sensazionale:<strong><em> in Italia non è tradotta o pubblicata un sola opera seria sul tema</em></strong>. Cazzate sul tema ne troverete a bizzeffe ma di storico, documentato e con un minimo di autorevolezza nulla.</p>
<p>Sono così finita su Amazon dove ho trovato due libri ritenuti degni d'interesse e di lettura.  In Italia nada de nada.</p>
<p>La seconda odissea affrontata ha riguardato un autore: Nagib Mahfuz, un premio Nobel non Moccia. Peccato che Moccia l'avrei trovato molto facilmente, per il Nobel ho dovuto sudare sul sito di Feltrinelli, su siti di librerie varie salvo scoprire che è pubblicato da due editori diversi e tutto ciò per una botta d fortuna su Fnac.</p>
<p>Tutto ciò mentre in Italia si pubblica annualmente qualche milione di libri che non saranno letti ecc. Ettecredo quando hai voglia di leggerne uno o cogli l'attimo fuggente o ti tirano scema/o</p>
<p>A tal proposito si vorrebbe ricordare una scena di 4/5 anni fa:</p>
<p>Moi [al libraio] "Sto cercando Straniero in Terra Straniera"<br />
Libraio "E' fuori catalogo"<br />
Moi [con faccia da cocker perplesso] "E' un classico. Com'e' che è fuori catalogo ?"<br />
Libraio "La casa editrice ha deciso cosi' "<br />
Moi [sempre più incredula] "Mah è un classico della SF, come se mettessero fuori catalogo Asimov"<br />
Libraio "Lo so, è bellissimo ma non c'è più"</p>
<p>Fortunatamente di lì a poco Fanelli avrebbe avuto pietà ed un attacco di intelligenza e ristampato il libro. </p>
<p>(*) La più spettacolore scoperta è stata un pezzo di Stargate fan novel dove la mummia del suddetto si risveglia a San Francisco. Tutto ciò è spettacolare visto che non hanno la più pallida idea di dove sia e se sia l'uomo della KV55(**)<br />
(**) Mentre c'ero mi son fatta una bella cultura anche sui nomi delle tombe della Valle dei Re. Akenaton sta ai templari come la <a href="http://it.wikipedia.org/wiki/KV55" target="_blank">KV55</a> sta a Rennes le Chateau.<br />
(***) I legami tra un personaggio storico discusso, controverso ecc e un funghicida mi sono ignoti. Tanto valeva chiamarlo Carlo V per quel che ne capisco</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR AKENATON]]></title>
<link>http://helelbensahar.wordpress.com/?p=143</link>
<pubDate>Fri, 27 Jun 2008 01:00:23 +0000</pubDate>
<dc:creator>akenaton</dc:creator>
<guid>http://helelbensahar.wordpress.com/2008/06/27/evangelio-de-nuestro-senor-akenatonevangelio-de-nuestro-senor-akenaton/</guid>
<description><![CDATA[Quien hace poco, por dárselas de Jesucristo, casi sale crucificado

Siempre supe que además de dos]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom:0;"><strong><em>Quien hace poco, por dárselas de Jesucristo, casi sale crucificado</em></strong></p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Siempre supe que además de dos prominentes orejas que brotaban vitales a lado y lado de mi cara, yo tenía algo que los demás no. un tonito profético al hablar, y una habilidad sorprendente para predecir hechos futuros.  Mi abuela decía, cuando estaba yo muy niño, que yo me parecía a la imagen del niño Jesús a la que ella le prendía velas todas las mañanas.</p>
<p style="margin-bottom:0;">En misa cantaba a todo pulmón con los ojos aguados y la mano en el pecho, canciones tan bellas y tan</p>
<p style="margin-bottom:0;">inspiradoras, como “el padre Abraham” o “yo tengo un gozo en mi alma”.</p>
<p style="margin-bottom:0;">mi familia no tardó en descubrir que tenía talento para cantar. la más entusiasmada con ésto fue mi mamá, que inmediatamente empezó a enseñarme las canciones de Pedrito Fernández, por las que ella, en su infancia, acompañada de mariachis, había sido apodada, “El Ruiseñor de La Loma”</p>
<p style="margin-bottom:0;">No había reunión o acto cultural en el que yo no cantara, para que mi madre se sintiera orgullosa, pero para mí no eran las rancheras el género en el que debía emplear mi talento; ¡Yo quería cantar misas! Como Clímaco, el negro aquel que cantaba en la misa de la tarde, con tanta devoción y al cual yo admiraba tanto.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Así que, convenciendo a todo el mundo con mi cara de niño inocente, y con mi vocesilla infantil, que cabalgaba rauda como una flauta por las notas de los cánticos sagrados, logré que me dejarán cantar frente al micrófono en las misas de Once.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Todas las señoras devotas me saludaban en la calle. Me veían en el guamo y me apretaban las mejillas con sus dedos arrugados, para luego decirme que cantaba como los ángeles; aunque yo no les creía, ¡yo no cantaba como los ángeles, cantaba como el mismísimo hijo de dios!</p>
<p style="margin-bottom:0;">El tiempo pasó, y yo era el niño de las misas. no había en La Loma persona más piadosa que yo. instruía sobre asuntos sagrados a mis compañeros de la escuela, y en los recreos, jugaba con ellos a la misa. poco después, manifestaría en mi casa que quería ser sacerdote, e irme a estudiar al seminario como el tío Hernán.</p>
<p style="margin-bottom:0;">A mi papá y a mi mamá a pesar de ser fervorosos católicos, no les gustó mucho la idea. al ser yo su  único hijo, si me hacía sacerdote se quedarían sin nietos, y sus raíces se extinguirían en pro de la iglesia.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Mis abuelas en cambio, que tenían otros nietos  que llevarían los apellidos en la frente, y los multiplicarían por el mundo, no les importó que yo, un niño tan espiritual, y tan entregado al señor, decidiera  entregarle mi vida a los misterios del cielo. Así, empecé a  ir cada tarde, a las seis, cuando ya empezaba a caer la noche, a la casa de mamita Tulia para rezar el rosario, luego del cual ella me adoctrinaba con maravillosas historias sobre las vidas sacrificadas y perfectas de santos ejemplares, como Santa lucía, a quién le sacaron los ojos por causa de su inmenso amor a Dios.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Luego, en las noches, entre mis sueños, o más bien, entre mis revelaciones divinas, me veia atado y maltratado por mi inmenso amor al señor. Entre mis mejores sueños estaban aquellos en los que yo era lanzado a los leones por el emperador Nerón, o esos en que era apedreado por predicar la venida del cristo; pero estaban también los otros sueños, unos que hasta me daban miedo: eran aquellos en los que yo me veía crucificado, a punto de morir para redimir al mundo.<!--more--></p>
<p style="margin-bottom:0;">Fue entonces cuando me dije a mi mismo que me estaba desperdiciando. Que cantar las misas de Once no estaba a mi altura.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Me hice monaguillo entonces, para así estar más cerca al sacerdote y al cuerpo de cristo, cuyas copas doradas yo tenía que limpiar después de cada eucaristía. Entre tanto, mi tío Hernán continuaba su carrera como misionero, y venía de vez en cuando a la loma, y allí, en una que otra misa, le ayudaba al sacerdote con los santos oficios. ¡Dos Araques con sotana en una sola celebración! ¡Qué orgullo!</p>
<p style="margin-bottom:0;">Desde luego, yo tenía bien claro cual de los dos era más importante ante los ojos del altísimo.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Mis sueños no se iban; me veia subir a los cielos, para luego sentarme glorioso a la diestra del padre. Pero en mis sueños, el hijo nunca estaba, solo yo y el espíritu santo.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Una enorme duda me invadio entonces, y comencé a preguntarme por mí persona ¿Quién era yo para que mi Dios me enviara semejantes sueños? Tendría doce años, cuando decidí alejarme de la iglesia para buscar respuestas. (Como cuando en las escrituras, Jesús, en quien yo empezaba a desconfiar, se fue a ayunar al desierto)</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Leía la biblia a diario, en especial el libro de Isaías, y sus profecías mesiánicas. ¿Y si los judíos tenían razón? ¿Y si el mesías no hubiera llegado todavía? ¿Y si yo fuera el mesías al que ellos esperaban?</p>
<p style="margin-bottom:0;">Después de todo, yo era el único hijo de una pareja humilde que vivía en un país asediado por la guerra; después de todo, yo había tenido esos sueños extraños durante toda la vida, después de todo, yo podía augurar cosas futuras, como el final de las películas que aún no terminaba de ver, después de todo, algo en mi interior me decía que yo era mucho mas grande que todas las demás personas.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">En mi búsqueda espiritual pasé por los cultos cristianos en la casa de doña Magola, por las reuniones en los salones del reino de los testigos de jehová, por las meditaciones de yoga en las comunidades hindúes, hasta que a mis dieciséis años, al no encontrar respuestas decidí que dejaría de buscar y me volví ateo.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Pasaron los meses, y yo, fingiendo ser un hombre sensato y canalizando mi inmenso ego me obligué a olvidar la esperanza en la vida eterna, a leer estúpidos libros de filosofía, y en un impulso extraño, al terminar el bachillerato, me metí a estudiar teatro.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">No volví a cantar. mi voz me recordaba mis frustradas esperanzas de divinidad. aparte del teatro, yo me distraía en otras cosas, en mi gusto por las tecnologías, en la lectura de libros... En fin.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Mis aspiraciones a salvador de los hombres tendrían que esperar un buen tiempo para volver. Una noche, en la que por cosas de la vida me encontraba yo acampando en la capital, en el evento tecnológico más importante en la historia de mi país, soñé con Gabriel, uno de mis compañeros de viaje. En mi sueño el me decía que yo era  más importante de lo que creía, y que todo dependía de mí.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Al despertar, pude interpretarlo claramente; la aparición de mi amigo en mi sueño, no era más que la manifestación de su Homónimo, San Gabriel Arcángel, el mensajero del cielo, quien me acababa de anunciar que el cielo me necesitaba. Fue entonces cuando me encaminé al cumplimiento de las profecías. comprendí todo con respecto a mi pasado en el reino de los cielos, y desde entonces, mi voz recuperó el tono profético de la infancia, similar al que usaba el actor Enrique Rambal en “El Martir del Calvario”; mis ojos se cubrieron de sabiduría y mi corazón de llenó de un amor al prójimo desinteresado, Lúbrico y feliz.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Al día siguiente amanecí con un presentimiento. había llegado la hora en que el hijo del hombre sería entregado a los hombres para redimir sus culpas, y volvería excelso a su padre, para gobernar el mundo por los siglos de los siglos.</p>
<p style="margin-bottom:0;">No quise angustiar a mis compañeros de viaje, mi muerte, se las anunciaría ésa noche, en la que habría de ser la última cena de mi vida terrenal.</p>
<p style="margin-bottom:0;">Las profecías se cumplieron una a una en mí ese día. mis amigos y yo disfrutamos al máximo de cada hora, como si en lo más hondo presintieran que no volverían a verme.</p>
<p style="margin-bottom:0;">A la hora de la cena, me senté en medio de la mesa de la panadería; les repartí los tamales boyacenses</p>
<p style="margin-bottom:0;">a los que amablemente Álvaro, uno de los doce, nos convidó, y luego partí el pan diciendo:</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Tomad y comed todos de el, porque éste es mi cuerpo, que será entregado por vosotros.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Todos me miraron como si estuviera loco, al ver que mi actitud no cambiaba, creyeron que estaba yo jugando.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Cuando el anciano que atendía en la panadería nos llevó la gaseosa Premio, la levandé y sintiendo cómo el espíritu santo de mi padre me invadía, exclamé en voz potente:</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de la alianza nueva y eterna con la que se perdonarán vuestros pecados. hacer ésto en mi memoria.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Los doce, quienes aún no habían recibido la visita del espíritu santo y no podían entender éstos misterios, seguían convencidos de que todo se trataba de una broma.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Un nuevo mandamiento os doy- dije al fin con voz oscura- amadme unos y otros, para que os ame yo .</p>
<p style="margin-bottom:0;">Cuando hubo terminado la cena, anuncié:</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Uno de vosotros me venderá ésta noche.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">A ninguno le importó saber quién sería el traidor. A mi tampoco. Luego nos levantamos de la mesa, y Álvaro, el más sabio entre los doce, pagó la cuenta. La profecía se cumplía; moriría yo en una ciudad lejana, cómo la biblia decía que Jesús había muerto en Jerusalén.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-¡Vamos - Miré hacia el cerro Monserrate, que a esahora y en la oscuridad helada se erigía como un gigante dormido sobre la ciudad, y exclamé;, mis queridos amigos. vamos al encuentro de quienes me acusan!</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">En ése momento no tenía yo ni idea de quién sería mi verdugo, pero supuse que el señor lo pondría en el camino, todo para que se cumpliese la escritura.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Al poco haber caminado, vi a un hombre muy pequeño, que venía hacia mí. me sentí decepcionado; yo esperaba un gran ejército. Se me acercó arrogante mirándome a los ojos, en una carícatura perfecta de Napoleón Bonaparte y me dijo:</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">¡¿Cómo se atreve usted a jugar con algo tan sagrado cómo las palabras de Dios?!</p>
<p style="margin-bottom:0;">¡Cómo es capaz de cometer semejante herejía!</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Yo, paloma solitaria, lirio del valle, con el corazón dispuesto a padecer por la humanidad en el más amoroso y piadoso sacrificio, escuchaba con alegría los reclamos de aquel hombre, pensando en mi próximo encuentro con el padre. El hombre continuó;</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Enséñeme cómo puede usted burlarse de algo tan santo.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Con los ojos inyectados de sangre, me miraba con el odio infinito que solo satanás, el alcohol, o la indignación infinita pueden provocar en un ser humano. yo, estrella mañanera, luz del mundo, intenté relajar mis sentimientos, y dejar que fuera el espíritu santo el que hablara por mí; las palabras salieron entonces suavemente de mi boca:</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">-Yo no podría enseñarte; eso es talento innato.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">En una satánica llamarada de furia, el diminuto, pero corpulento hombrecillo, se lanzó de cabeza hacia mi rostro, para golpearme con su frente brillante. En un impulso inconsciente mi cuerpo se fué hacia atrás, de modo que la enorme cabeza del agresor, solo me golpeó en el pecho. por un momento, todo fue difuso. cuando supe de mí, estaba en la otra esquina, con la respiración agitada, buscando en donde esconderme; mientras Carlos, uno de los doce, en la más perfecta interpretación de Pedro, se enfrentaba al agresor del mesías; y Álvaro, el Bartolomé de la noche, impedía que viniera hacia mí.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Los otros miraban perplejos, prestos a cualquier movimiento del impío.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Desde lejos, se me cayó el mundo. Aún estaba vivo, había huido del que pensaba era mi destino.</p>
<p style="margin-bottom:0;">como una rata había corrido llevado por un sentimiento tan imperfecto y humano como el miedo,</p>
<p style="margin-bottom:0;">y no había muerto por la redención del mundo. a lo lejos otros me defendían mientras yo, temblando y encogido buscaba donde esconderme.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">Después de todo, yo no era el mesías.</p>
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">
<p style="margin-bottom:0;">
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Grandes asesinatos de la Historia (I)]]></title>
<link>http://lapicaduradelmoskito.wordpress.com/?p=42</link>
<pubDate>Thu, 10 Apr 2008 08:40:41 +0000</pubDate>
<dc:creator>Javier</dc:creator>
<guid>http://lapicaduradelmoskito.com/2008/04/10/grandes-asesinatos-de-la-historia-i/</guid>
<description><![CDATA[Hacia 1352 a.C. es nombrado faraón el joven Amenhotep, ya que su hermano Thutmosis que era el primo]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Hacia 1352 a.C. es nombrado faraón el joven Amenhotep, ya que su hermano Thutmosis que era el primogénito, había muerto. Le había precedido su padre <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Amenhotep_III">Amenhotep III</a>, un faraón que había llegado al trono siendo niño y al que se recordaba como un incapaz, justo al contrario que su madre, la reina <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tiye">Tiy</a> que influyó muchísimo en el gobierno, sobre todo intentando deshacerse de la molestia de los sacerdotes del culto a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%B3n_(mitolog%C3%ADa)">Amón</a>, que gracias a las donaciones de su bisabuelo Thutmosis III amenazan con son su poder al faraón. Para evitar esta molestia su abuelo, Thutmosis IV, se había intentado alejar de la sede de Amón; Tebas, centrándose en el culto a Atón, el disco solar, aunque fue totalmente imposible vencer a esta importante casta sacerdotal.</p>
<p><img src="http://farm2.static.flickr.com/1075/696271099_9725a4671b.jpg?v=0" alt="" width="500" height="330" /></p>
<p><a href="http://www.flickr.com/photos/8449304@N04/696271099/">(Foto</a>:Akenatón y Nefertiti y las princesas reales)</p>
<p>Como heredero del Egipto unificado (Alto y Bajo Egipto) había heredado el harén real en el que se encontraba una mujer que destacaba en belleza y con la que rápidamente contrajo matrimonio, convirtiendo a esta en la Gran Esposa Real, reina consorte de Egipto, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nefertiti">Nefertiti</a>.</p>
<p>Desde muy pequeño había visto las luchas internas en el seno del palacio, aunque se había resignado en un principio por que no le correspondía reinar, el sabía cuál era la raíz del problema, y tenía un plan para remediarlo.</p>
<p>En el 1347 a.C., seis años desde el inicio de su reinado, se decide a dar el golpe mortal al sacerdocio de Amón. En una ceremonia solemne sorprendió a todos al declarar que las doctrinas de los sacerdotes eran erróneas, confiscó todos sus templos y todas sus tierras. Además afirmó que había un dios regente y todopoderoso: Atón. Como consecuencia de este nuevo culto, Amenhotep IV cambia su nombre por el de Akenatón ("el que agrada a Atón) y se marcha de Tebas para crear desde cero una nueva capital Akhetatón (el Horizonte de Atón) en la actual Tell El-Amarna. Se abre así un período conocido como <strong>La Crisis de Tell El-Amarna.</strong></p>
<p>Esta crisis supuso una crisis cultural en todos los sentidos. La religión no era una simple forma de creencia en Egipto, era la base de su sistema administrativo, de su sistema político y de su sistema vital; de golpe y porrazo todas estas influencias caen. Para intentar remediar esto Akenatón empieza a promover medidas para el pueblo: repartió muchas de las tierras confiscadas a los labradores, estableció que hombres y animales no debían dormir bajo el mismo techo, construyó vivienda para los más desfavorecidos... Esta política seguían las palabras del propio faraón que afirmaba que buscaba "convertir a los humildes en príncipes". En este mismo sentido de una política "pro-plebe" abolió la esclavitud, con lo que esto significa en una economía en la antigüedad.</p>
<p>Todas estas medidas no iban encaminadas a hacer un mundo mejor, simplemente era una manera de intentar crearse apoyos ante lo que se avecinaba. La sociedad profundamente conservadora e inmovilista (en toda la Historia de la humanidad, hasta el siglo XVIII, el progreso era interpretado como algo negativo, ya que las cosas son así porque funcionan y han sido creadas por la divinidad, son perfectas y no necesitan cambios) se levantó en masa contra el faraón, apoyada por el clero tebano de Amón. Todo Egipto se levanta en armas y se suceden los disturbios por todo el territorio.</p>
<p>Tras dieciséis años de tumultos, Egipto esta al borde del colapso y el clero de Tebas contacta con el médico de cabecera del faraón para que le administre veneno. De esta manera se termina con la cabeza de esta Revolución desde arriba. Le sucede un tiempo Nefertiti como regente, hasta que se nombra faraón a un joven, hijo de Akenatón y una esposa secundaria (o concubina): Thutankatón. Este restablece los antiguos cultos y vuelve a Tebas, reconciliándose así con el clero de Amón. Este faraón pasa a ser <a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_7077000/7077439.stm"></a>, al que todos conocemos ;).</p>
<div id="zemanta-pixie" style="width:100%;margin:5px 0;"><a id="zemanta-pixie-a" title="Zemified by Zemanta" href="http://www.zemanta.com/"><img style="border:medium none;float:right;" src="http://img.zemanta.com/pixie.png?x-id=361ba232-ebba-497e-8047-3aacd9b9ce58" alt="" /></a></div>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Recuerdos de infancia]]></title>
<link>http://caracteres.wordpress.com/1996/12/23/recuerdos-de-infancia/</link>
<pubDate>Mon, 23 Dec 1996 12:02:40 +0000</pubDate>
<dc:creator>neuer</dc:creator>
<guid>http://caracteres.wordpress.com/1996/12/23/recuerdos-de-infancia/</guid>
<description><![CDATA[Me han sorprendido algunas coincidencias entre mis aficiones y las de Feynman. La diferencia es que ]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p>Me han sorprendido algunas coincidencias entre mis aficiones y las de Feynman. La diferencia es que yo he pensado algunas de las cosas que él pensó (pero él, además, las desarrolló de una manera práctica).</p>
<p>Me<span style="background-color:#ffcccc;"></span> he hallado como él (supongo que como muchos otros niños) ante el problema de tener que apagar un pequeño incendio, consecuencia de jugar con fuego. Siempre me gustó hacer pequeñas fogatas en los ceniceros o en el suelo de mi habitación, aunque mi intención era observar cómo se quemaban los papeles, retorciéndose en la llama, añadiendo también en ocasiones soldaditos de plástico que se precipitaban en un pavoroso incendio en medio de la batalla.</p>
<p>Creo que también tuve una vez un problema bastante grave (en Barcelona) con un juego de química que me regaló mi padre.<br />
Hablando de juegos infantiles, recuerdo que en una ocasión decidí jugar a las canicas en mi habitación, de la misma manera que lo hacía en el patio del colegio. La cosa consistía en  meter las canicas en un agujero. Como el suelo de mi habitación no tenía agujeros, al principio intenté jugar lanzando las canicas hacia la abertura de un  vaso tendido horizontalmente (creo que se me ocurrió la idea al ver que así era como Rip Kirby jugaba al golf en su casa), pero lo cierto es que este sistema no me agradaba demasiado, así que decidí hacer un verdadero agujero. Cogí un cuchillo y empecé a rascar entre cuatro baldosas. No sé si esa misma noche o días después conseguí abrir un agujero bastante considerable a costa de estropear cuatro baldosas. No recuerdo muy bien cómo me las ingenié para ocultar el agujero a la vista de mi madre, pero sí sé que ella acabó descubriéndolo y mi juego de canicas acabó al poner una especie de parche de  yeso en el lugar que antes ocupaba (o no ocupaba) mi agujero.<br />
No son anécdotas divertidas como las de Feynman, pero me agrada recuperar hechos de esos años que creía haber olvidado (por alguna razón, que no me explico, me cuesta mucho recordar sucesos anteriores a mis catorce años,  aunque ese agujero en mi memoria también parece que está siendo rellenado en los últimos meses, quizá porque me esfuerzo en ello.<br />
A mí también me gustaban mucho las radios, y he perdido bastante tiempo intentando arreglarlas después de haberlas desmontado, aunque con escaso éxito, al contrario que Feynman. Ahora intentaré arreglar una que tengo totalmente destrozada (para ello necesitaré un soldador), animado por los relatos de Feynman).<br />
Recuerdo que también me sorprendió descubrir, en el curso de mis fracasadas reparaciones de radios, que al tocar el altavoz se oía el ruido del roce, pero nunca llegué a intuir la aplicacón de este descubrimiento para usar el altavoz como micrófono.<br />
Siguiendo con este pequeño recuerdo de sucesos de infancia: SP me contó una vez que und ía se encontró a mi padre y le preguntó:<br />
-¿Qué tal están tus hijos? (yo tenía unos dos años y mi hermana tres)<br />
- Bueno, la niña está muy bien.. pero Daniel me parece que ha salido algo retrasado.<br />
-¿Y eso?<br />
- Bueno tiene casi dos años y todavía no habla ni una palabra.</p>
<p>(Por cierto, para corregir este aparente retraso me dieron pastillas de fósforo o algo parecido).<br />
Quizá esta tardía incorporación al lenguaje hablado haya sido la causa de que hasta los veinte años fuese yo incapaz de pronunciar la "s", y de mi mala vocalización (que aún constituye uno de mis peores defectos, aunque espero corregirlo). Tal vez también influya en el hecho de que suele resultarme mucho más fácil y productivo expresarm<span style="background-color:#ffcccc;"></span>e por escrito que oralmente.<br />
También me han contado que una vez me encerradon junto a otro niño en una habitación llena de juguetes, para poder estar ellos, los mayores, tranquilos. Yo no soporté el encierro y empecé a lanzar desde la ventana uno tras otro todos los juguetes, hasta dejar la habitación vacía. Según alguna versión, tal vez <span style="background-color:#99ff99;"></span>exagerada, los adultos entraron en la habitación justo a tiempo de evitar que tirase por al ventana a mi compañero de juegos.<br />
Pero no era mi intención al empezar a escribir esto hablar de mí, o al menos no sólo de mí, sino de Feynman y de algunos rasgos caracteríales que compartimos. Lo anterior valdrá para cuando me decida a contar historias de mi infancia (entonces intentaré narrarlas de manera más divertida).<br />
Comparto con Feynman esa "especie de compulsión para resolver rompecabezas y acertijos"; quizá esa compulsión sea la causa de que se me den bien los tests de inteligencia, no porque yo sea más inteligente que quienes obtienen peores resultados, sino porque disfruto resolviendo problemas. Creo que he leído, o me han dicho, que una persona de 25, 30 o 40 años no puede superar la puntuación que obtuvo en un test de inteligencia a los 14 o a los 18 años. Yo no creo que sea así. Creo que lo que pasa es que la gente suele tener menos deseos de resolver acertijos cuando deja atrás la adolescencia, que su capacidad de resolver problemas decrece o se dirige hacia otro tipo de cuestiones. Estoy convencido de que puedo mejorar la puntuación que obtuve en aquel test que hice a los 14 o 15 años.<br />
Es curioso que, no sé si este año o el año pasado, se me ocurrió hacer lo que Feynman cuenta en las páginas 27-28: me propuse hallar por mí mismo y sin usar ningún tipo de ayuda, teoremas geométricos, reglas, relaciones, etcétera. Creo que también empecé con los triángulos, pero lo dejé tras hallar dos o tres resultados. La cosa consistía en dibujar, por ejemplo, un triángulo con los tres lados iguales y hallar maneras de calcular las distintas relaciones entre los ángulos, el área, etcétera. He de decir que mis conocimientos de geometría son practicamente inexistentes (por cierto, tengo que leer un artículo de Gardner en el que propone al lector hallar teoremas que sirvan para una geometría no euclidea; él  mismo describe cómo es esa geometría).<br />
también he sido y soy muy aficionado a inventar soluciones ingeniosas a pequeños problemas (en el libro de Feynman: páginas 28 a 35), aunque raramente las llevo a la práctica, y a hacer pequeñas investigaciones caseras. Durante algunos meses llevé a cabo una especie de experimento con lentejas, plantándolas en cajas de huevos y controlando rigurosamente, en una libreta que aún conservo, su crecimiento. Recuerdo que trazaba gráficos en los que cada ejemplar de lenteja era definido por un color y un nombre. Los nombres estaban sacados, si recuerdo bien, de la historia antigua: Asurbanipal, Akenaton, Alexander, etcétera.</p>
<h5>aq96</h5>
<p>(Este texto es un fragmento extraído de la ficha del libro de Feynman "¿Está usted de broma, señor Feynman?)</p>
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