<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><!-- generator="wordpress.com" -->
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	>

<channel>
	<title>acepto &amp;laquo; WordPress.com Tag Feed</title>
	<link>http://wordpress.com/tag/acepto/</link>
	<description>Feed of posts on WordPress.com tagged "acepto"</description>
	<pubDate>Fri, 05 Sep 2008 07:07:29 +0000</pubDate>

	<generator>http://wordpress.com/tags/</generator>
	<language>en</language>

<item>
<title><![CDATA[Haciendo la diferencia]]></title>
<link>http://webadicto.wordpress.com/?p=308</link>
<pubDate>Fri, 16 May 2008 23:48:17 +0000</pubDate>
<dc:creator>MargenZero</dc:creator>
<guid>http://webadicto.wordpress.com/?p=308</guid>
<description><![CDATA[
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se ha pronunciado a favor del atleta sudafricano Oscar Pis]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://webadicto.wordpress.com/files/2008/05/oscaspistorius.jpg"><img src="http://webadicto.wordpress.com/files/2008/05/oscaspistorius.jpg?w=300" alt="" width="300" height="225" class="alignnone size-medium wp-image-309" /></a><br />
El Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se ha pronunciado a favor del atleta sudafricano Oscar Pistorius, al que ha autorizado a competir en los Juegos Olímpicos de Pekín, pese a que la IAAF determinó que las prótesis que lleva en las piernas le dan ventaja sobre sus rivales.</p>
<p>Así lo ha anunciado la propia IAAF. Pistorius ha ganado la apelación que presentó ante el TAS y ahora está en disposición de competir en Pekín, siempre que obtenga la marca mínima que le pida la federación para su prueba, los 400 metros. En cambio, puede ser seleccionado para el relevo 4x400 cualquiera que sea su tiempo.</p>
<p>Pistorius solicitó la anulación de la sentencia que le impide competir con prótesis en las dos piernas en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.</p>
<p>Ha ganado la apelación que presentó ante el TAS y ahora puede competir en Pekín<br />
La Federación Internacional de Atletismo (IAAF) decidió denegar al velocista, amputado en las dos piernas, la participación en Pekín 2008 o en cualquier otra competición para deportistas 'aptos', argumentando que sus prótesis pueden darle una clara ventaja competitiva.</p>
<p>Pistorius, de 21 años, apeló el pasado día 13 de febrero esta resolución ante el TAS al entender que las prótesis que emplea no le conceden ventaja alguna.</p>
<p>"Este recurso no es sólo para mí, sino para todos los atletas discapacitados, que se merecen la oportunidad de competir al más alto nivel si nuestro cuerpo nos permite hacerlo", dijo Pistorius.</p>
<p>Finalmente, el TAS le ha dado la razón. La propia IAAF, a través de su presidente, el senegalés Lamine Diack, ha hecho público un comunicado en el que acepta la decisión del tribunal. "Oscar será bienvenido allí donde compita este verano. Es un hombre admirable y esperamos asombrarnos con sus éxitos en el futuro", agrega.</p>
]]></content:encoded>
</item>
<item>
<title><![CDATA[Epístola fraternal.]]></title>
<link>http://citizenkant.wordpress.com/?p=170</link>
<pubDate>Tue, 01 Apr 2008 15:52:25 +0000</pubDate>
<dc:creator>Book-Fu</dc:creator>
<guid>http://citizenkant.wordpress.com/?p=170</guid>
<description><![CDATA[
Hola,
esta carta no iría dirigida ni a mi peor enemigo, te lo juro. Un enemigo no merece el benefi]]></description>
<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align:center;"><img width="424" src="http://citizenkant.wordpress.com/files/2008/04/epistola-al-tonto.jpg" alt="epistola-al-tonto.jpg" height="257" /></div>
<div style="text-align:justify;">Hola,</div>
<p align="justify">esta carta no iría dirigida ni a mi peor enemigo, te lo juro. Un enemigo no merece el beneficio de mi honestidad brutal; mi opinión, aunque lapidante, sería para él de mi parte un regalo demasiado grandioso. En cambio, vaya paradoja, estas palabras tan crudas las dirijo a ti, uno al que en el fondo quiero, y lo hago con solo una idea en mente: arrancarte de la mediocridad en la que estás inmerso desde nomás mismo nacer.</p>
<p align="justify">Por tanto, lo primero es: mucha calma y atención a su lectura. Lo segundo: darte un consejo para, como con los medicamentos, una correcta asimilación. A saber: las palabras o frases que no se entienden, uno va y las busca en el diccionario, va y las consulta con un fulano que sepa. El estilo cutre que tienen ciertas personas como tú, de leer el pensamiento ajeno sólo hasta dónde les permite su reducidísimo vocabulario y dejando el resto de lado para más tarde abrir sobre lo leído un juicio pseudo-estético (“que pluma exquisita”, por ejemplo, pero no digo ni mú acerca de si lo entendí o no y sobre qué haré al respecto), esa forma de enfrentarse a las ideas ajenas tan Topeniano-Montepiano-Grisuolano es de cuarta, de pésima categoría, da vergüenza ajena, te delata como el ser que eres: ignorante y demasiado orgulloso como para decir “no entiendo”. Entonces: si respecto a algún tema deseas dialogar conmigo, esta postura barata, esta mediocridad de nuevo rico es el primer inconveniente heredado de tus papis que por tu parte deberás solucionar.</p>
<p align="justify">Esta carta (te lo aclaro porque si no igual te crees que es un cuento escrito especialmente para tu disfrute), mi pensamiento expresado por escrito, por momentos puede volverse complicado. Cuando una persona intenta tocar temas delicados precisa montar su pensamiento en palabras no profundas o graves sino precisas. Si de lo que hablamos es acerca del partido Boca-San Lorenzo o del <i>jingle</i> para las neveras <i>Patrick</i> te acepto vagar a gusto, pero si pensamos tocar temas vitales como el concepto de “Hermandad”, “Humanidad” “Amor”, “Deber”, “Maternidad” o “Paternidad” y toda esa larga lista de etcéteras que hace décadas nos ocupa, con la cháchara de entrecasa, querido, con el llanto y la cháchara de la abuela Conchi no vamos ni a la esquina.</p>
<p align="justify">Entonces, hasta aquí, haz de cuenta que esta carta ni siquiera comenzó. Y en todo caso, si ya vas pensando “éste quién se cree”, es decir, si estás leyéndola con los ojos abiertos y la mente oscura del nuevo rico que porque en su cabeza porta mil palabras se cree que piensa en todo lo que es posible pensar (caso Topena-Montepo-Grisuolo) más te valdría hacer de esta carta un puto bollo, arrojarla ahora mismo a la basura e irte al cine a ver la última de Tom Cruise. Yo con gusto perderé mi tiempo puliendo éste “espejo para un tonto” aunque seas un tonto tan tonto que ni siquiera atines a dudar de si lo eres.</p>
<p align="justify">Comencemos por lo primero. Así como para encontrarnos en el espacio usamos tres coordenadas <i>x, z, y</i>, es decir, nos sabemos en Kamchatka o en Jupiter (geografía básica del colegio secundario), para encontrarnos en el plano de las ideas se necesita contar también con un sistema sino infalible al menos muy preciso de posicionamiento; de otro modo, como contigo, será imposible <i>comunicar</i>. Antes que nada hace falta detectar en ambos lados una constancia, es decir, como cuando jugábamos a arrojarnos la pelota, primero debíamos ubicarnos en tal o cual posición. Sin ubicación fija no hay comunicación posible; sería como echar al buzón una carta sin dirección de destino.</p>
<p align="justify">Entonces yo te hablo desde aquí (un plano de cosas del que tú eres ignorante). Por el momento no debe interesarte mucho en qué plano estoy (porque puedo enviarte una carta sin remitente e igual llega y comunicamos). En cambio, yo debo estar segurísimo que tú te hallas en tal otro plano concreto. Y como desde aquí no te veo, lo que haré es dirigir mis palabras hacia el sitio en donde tu cháchara me indica que estás. <b>Caso práctico:</b> Me dices (como me dijiste hace poco al teléfono): “se que papá te va a ayudar desde el cielo; pídele”; yo enseguida, enseguidita te ubico en la <i>infancia</i>. Se que es un niño el que me habla, Magoo, el mimado de sus tíos que ha preguntado a su mamá por papá, ella le ha respondido: “papá está en el cielo” y él tan tranquilo viene y me lo repite.</p>
<p align="justify">De nuevo; el cutre que, como buen Topena-Montepo-Grisuolo te habita se molesta al escuchar que lo llaman <i>niño</i>; pero no perderá la compostura; más que nada porque es un reprimido. Lo que hará en cambio es dar por sentado que él tiene la razón, que cientos de millones de católicos alrededor del mundo lo avalan y que puede continuar considerándose un adulto pues, aunque aún crea en el lobo y los fantasmas, tiene treinta y pico de pirulos. Así, quien diga lo contrario (en éste caso yo) es un imbécil, un metido, un hombre de poca fe o está loco y no vale ni la pena contestar. Y si me responde es para decir que se meta su puta carta en el bolsillo, aunque eso no lo hará nunca pues dejaría de reprimirse. Y si se dice gran creyente dirá “te perdono”; aunque éste caso huelga, en nuestro grupo de parentesco la palabra perdón jamás se ha proferido que yo sepa y, entre paréntesis, aquí no habría nada que perdonar, te lo aseguro. Lo único que no hará este pedante ser de pacotilla que eres, éste imbécil de ignorancia abrumadora, es preguntar, como adulto, aquello que no le queda claro: ¿Qué oposición lógica existe entre creer que tu papá está en el cielo y ser hoy un adulto?</p>
<p align="justify">Esa sería una buena pregunta, adulta, una que vale la pena responder; y asumiendo que estás aún allí voy a intentarlo. Pues si quiero que entiendas si no todo <i>algo</i> de lo que tengo para decirte, para mí no hay nada primordial a <i>ubicarte</i> en la adultez. Partiendo de allí, quizás, contemos con una mínima chance de <i>comunicar.</i></p>
<p align="justify">Una psique adulta se caracteriza, entre muchas otras cualidades, por su capacidad <i>crítica</i>. Esta capacidad es troncal pues le permite interrogar y auto-interrogarse, expresar su parecer acerca de todos los fenómenos que componen su realidad. ¿Crees que existe una trinidad todopoderosa? Nadie la ha visto pero muchos dicen sentirla; se apoyan en un libro como podría ser “Los Tres Mosqueteros” sólo que en éste caso lo llaman “santo”, tienen <i>fe </i>en él. Y yo como adulto te pregunto: ¿Esa fe qué es; de dónde viene? Uno puede responder que es intrínseca, es una de las pruebas de la existencia del propio Dios. Digo: así como con la telepatía, ¿cómo estar medianamente seguros de que podemos considerarla también fuera de la psique individual?</p>
<p align="justify">Porque cualquier hombre sensato podría argumentar que tu cabeza machacada con la idea “ten fe en Dios”, “ten fe en Dios”, “ten fe en Dios” desde sus primeras fases de desarrollo no tuvo oportunidad de alcanzar una posición crítica al respecto de esta idea. Porque la idea “fe en dios” es ya “parte central de tu propia psique”. Es como el juego de las maderitas con que se construye una estructura para luego ir quitándolas una por una; si quitas esa de abajo que dice “fe en dios”, se te cae el edificio entero y pierdes.</p>
<p align="justify">¿Un ejemplo más terrenal? Te invito a recordar: ¿alguna vez deseaste irte a la cama con alguien de tu mismo sexo? A mí no se me pasó siquiera una vez por la cabeza y eso me suena de lo más extraño. Pareciera como si en mí hubiera un completo desinterés hacia el cuerpo de otros hombres. Hay quien dirá que eso es ser <i>heterosexual</i> (dirán “hijo de tigre”, en fin, esas memeces). Que eso es lo “normal”. Que suerte, Fulano, nunca se te paso por la cabeza porque eres normal; punto y aparte.</p>
<p align="justify">¿Pero por qué soy normal? ¿Por qué hay quienes son considerados a-normales respecto de éste asunto? ¿Podría yo, alguna vez, haber considerado la idea de tener una relación homosexual? Pues parece que no; y parece que no pues nacer como individuo en nuestra cultura comporta un adoctrinamiento que acostumbra condicionar la formación de tu psique como heterosexual (¿condición?) porque, como es obvio, esto facilita en gran medida la <i>reproducción</i>. La humanidad precisa crias; sin crias la humanidad se extingue. Es así de fácil. Entonces estas crias, si tienen palito serán siempre celestes como el cielo y si tienen agujerito serán rosas como una flor, desde el nacimiento, hasta la muerte. No vaya a ser, pobres, que se confundan.</p>
<p align="justify">En nuestra cultura la sexualidad no es de libre elección sino de una sutil imposición. Nos programan cariñosamente sólo para generar descendencia; para ello debemos ser héteros. Nada de andar por ahí desperdiciando inutilmente nuestro preciado semen en culos. ¿Pajas? No. Nada de andar desperdiciando nuestro preciado semen en Kleenex. ¿Condones? No. “Pero es para prevenir el sida”. No. Nada de andar desperdiciando nuestro preciado semen y punto. <em>¿Capisci?</em> Una mafia de la consciencia.</p>
<p align="justify">Éste interesante patrón cultural por supuesto no es nuevo; nos viene de una realidad ancestral. Se trata del ayer de unos seres humanos judíos que erraban por el desierto hace ya cincomil años; una tribu de nomades que a ojos de hoy serían niños desesperados a los que se les daba por pensar en ciertas cosas que <i>no se deberían hacer</i>. Era gente que no se permitía desperdiciar un solo polvo pues precisaba de todos los embarazos posibles para que su humanidad no se extinguiera, para que los niños nazcan y se conviertan en adultos a la vez reproductores, para criar una fuerza de trabajo que mantenga a los ancianos (los que pensaron el plan) hasta su muerte. Si a algo el ser humano historicamente ha temido no es tanto a la muerte sino a la indefensión atroz que comporta la vejez y eso lo comprende cualquier tonto, hasta tú.</p>
<p align="justify">A esta altura, pensar que aceptas sin empachos lo que te han dicho siempre acerca de todos esos cuentos chinos sin cotejar un mínimo otras fuentes históricas me avergüenza. De éste modo te expones a que la gente te use y te tire como a un condón; porque de crítico no tienes un pelo. De ese modo cualquier fulano se te mete en la cabeza sabe dios cómo, y te hace hacer y decir lo que le viene en gana. Intelectualmente, te veo como la marioneta de unos cuenta cuentos. Por eso te hablo de esta manera tan cruda, de la misma forma en que Melanie Klein le hablaba a sus niños, para despertar tu consciencia. ¿Qué cuernos sabes tú, de primera mano, acerca del fulano histórico llamado Jesús y de todos sus representantes vestidos con falda? ¿Cuáles eran las condiciones políticas en aquel entonces por las que, dicen, surgió éste personaje?</p>
<p align="justify">Mira, chico, estas dos últimas preguntas son, diría, lo de menos. Lo de más es que toda está parafernalia <i>vive en ti</i> como la prueba de la existencia de un algo todopoderoso, una trinidad, padre, hijo, espíritu santo y santa María virgen a quienes no se puede cuestionar siquiera una mísera tilde. Tu dios primero nos mata a todos, acaba con la humanidad entera, nos ahoga; después es bueno; despúes acaba con toda una ciudad por el asuntillo del semen, claro (porque en Sodoma y Gomorra si algo se hacía era “desperdiciar semen”); después era bueno; luego de la nada va y le pide a Abraham que mate a su propio hijo...</p>
<p align="justify">Éste es el supuesto mismo Dios que entregó las famosas tablas a un tal Moisés, otro judío errante que vagaba con su tribu por el desierto egipcio. ¿Te cuento sobre los diez mandamientos? Esas leyes no bajaron de una montaña grabadas en piedras que portaba el tal Moisés. Esas proposiciones son una mera remodelación de leyes que ya existían en época de los sumerios y que con ciertas modificaciones se evidencian ya en la escritura cuneiforme, momento en que el Hombre organizó sus primeras ciudades entre los rios Tigris y Éufrates, allí donde hoy ubicamos a Irak. No se trata de un invento judío.</p>
<p align="justify">Desde un punto de vista laico, esas diez leyes pueden considerarse excelentes como base para socializar a un grupo humano. Pero así, copadas como están por la religión, son la peste; y son la peste porque vienen presentadas como la palabra de algo omnipresente y todopoderso con quien no puede discutirse un punto ni una coma. Y así, con éste prólogo perverso, haciendo que la gente crea que estas leyes vienen directamente del cielo, técnicamente, lo que se logra es dispensar al creyente (o sea dispensarte a ti) de construir su propio aparato ético y moral.</p>
<p align="justify">¡Si en tu vida no hace falta pensar en ciertas cosas...! ¿Alguien mata?, no importa por qué: CULPABLE; ¿alguien miente?, no importa por qué: CULPABLE; ¿alguien roba?, no importa por qué: CULPABLE; ¿alguien no RESPETA a su PADRE y a su MADRE?, no importa por qué: CULPABLE. Y como al respecto de esta útima ley tu y yo hemos entrado en conflicto con tu tal dios (porque sabés que sobran los motivos para ser irrespetuoso a éste respecto), entonces, te has sedado, adormecido, intentas olvidar. De éste modo te ves seguro, en el cielo. Mira, si debo conocer a éste tal Dios por tu fidelidad a sus normas, ya digo que el tal dios es un maldito egoísta y tú su marioneta más fiel.</p>
<p align="justify">¿No te has dado cuenta que atendiendo ciegamente a sus leyes estás atado de pies y manos, y de pies y manos atas a todo aquel que dependiera alguna vez de ti? Aquí le hablo directamente al condenado ignorante Topena-Montepo-Grisuolo que está dentro tuyo: produce vergüenza ajena apreciar tu carencia de pensamiento crítico, tanto ético como moral. Y esto no es una elucubración mía sino el mero recuerdo de una frase de tu cosecha: “Yo no te voy a permitir que me pongas en un dilema moral”.</p>
<p align="justify">Y fíjate que tu actitud, como hermano, podría producirme odio pero no es así. Si supiese que lo haces a sabiendas vaya y pase; por el contrario, estoy tan al tanto de que se trata de la consecuencia de tu debilidad emocional que hablo sólo de <i>vergüenza</i>. ¿Dejar que tu religión (y una familia de ignorantes) te lo ponga así de fácil, hermano? Te lo digo yo porque si no está visto que no te lo dirá nadie. Desde que naciste vienen adoctrinándote en la mediocridad: te han enseñado que todo asunto moral o ético se resuleve en los diez mandamientos. Listo. A otra cosa. Los conflictos internos que éste pensamiento puedan acarrearle a quien con justicia no respete a sus padres se resolverán con <i>olvido</i>. De ese modo tu capacidad de pensar criticamente acerca de asuntos muy importantes de tu vida como “la moral y la ética que tus padres utilizaron y que tu madre continúa utilizando contigo” se anula en favor tanto del tal dios que por tí eligieron tus padres (qué conveniente), como a favor de tus propios padres que, beneficiados por la ley del tal dios, “siempre se han visto impunes”.</p>
<p align="justify">Entonces volvamos al tema de la <i>ubicación</i>. Hermano, mirá, te lo digo con una mano en el corazón y la otra en los huevos: lo lamento con el alma, hace rato largo (años) que no logramos comunicar y eso se debe, simplemente, a que estás más desubicado que un barco en el desierto. Si te colocaras un atuendo de payaso, te vería incluso menos ridículo. Y lo digo también por esto:</p>
<p align="justify">Hace por lo menos quince años que vengo oyendo de tus labios para conmigo la palabra <em>socio</em>. Yo pensé que nosotros éramos hermanos pero tú machacas y machacas con esto de <i>socios</i>, y al final no queda más remedio que dejarlo así. Aún así, y en tu favor, quisiera aclarar sólo una cosa. Éste “concepto” de socios (vamos a llamarlo así por respeto a los difuntos) no creo que sea de tu autoría; tienes todo el derecho del mundo (como has ejercido) a repetirlo hasta el hartazgo como buen loro de feria en que te han convertido las circunstancias; ahora sí, al menos, aunque más no fuese por mejorar un poquitín tu imagen, adjudica el galardón de su autoría a quien de veras lo haya pergeniado. Cualquier adulto te entenderá pues a los niños le da por repetir y repetir las palabras que oye de boca de sus padres, aunque fueran tonterías. En cambio si hay algo que en un niño se hace inaceptable es que a consciencia utilice una palabra en reemplazo de otra que no tiene un comino que ver. Sobre todo porque si lo dejas, de grande dirán que está <i>loco</i>.</p>
<p align="justify">Ahora bien, hace quince años que me vienes llamando descaradamente ex socio. Ahora que me necesitas dices que en realidad somos hermanos. ¿En qué quedamos? Menos mal que se trata de una pregunta retórica pues entiendo que se trata de infantilismo psíquico producto de un entorno familiar perverso.</p>
<p align="justify">Segunda señal de que estás desubicado: hace un tiempo atrás me dejé los muñones sobre el teclado escribiendo unas cartas. Se trataba de unas cartas muy importantes para mí. En ellas hice un esfuerzo por exponer lo más clara y concisamente posible la historia familiar que me ha tocado vivir y de la que tu has sido el principal testigo. Fueron dirigidas a María Adela y sus hijos. Dada mi patética condición de descendiente de una familia de nuevos ricos que desprecia el intelecto (¡vaya paradoja!), la experiencia de escribirlas, de ordenar los pensamientos de modo que se volvieran una historia y un alegato, fue para mi no sólo algo que podría calificarse de esfuerzo enorme: fue (al igual que esta carta) una acción sobrehumana. Estoy seguro (tanto como que las escribí yo) que leer aquellas cartas fue para ti una experiencia sorprendente. Y no tanto por su aspecto estético (que al final era lo de menos) sino porque venían de un tio que fue como tú, un fulano al que ni su padre ni su madre quisieron jamás que llegara a ningún sitio, y menos que menos a <i>Pensar</i>.</p>
<p align="justify">Aún así, tu condición de marioneta de los diez mandamientos pudo más. Por lo bajo me dijiste “qué pluma exquisita”, pero luego, a la hora de ratificar o desmentir (como te pedí claramente) esas palabras de manera fehaciente, corriste de nuevo bajo la falda de tu mamá y de la pequeña seguridad que a lo largo de tu vida te han brindado sus mentiras. (A que debajo de esa falda huele a máquina de parir cheques ¿o no?). Así me privaste de continuar embistiendo a favor de lo que ambos sabemos que es justo, porque me privaste del testigo principal que eras tú. Te hiciste humo. Desapareciste. Y lo hiciste de la manera más digna del ser que eres: con una carta escrita a golpe de New Age, exponiéndome (si se puede llamar a aquello una exposición) las delicias que a nuestro ánimo provee el olvido; recortes del “Suplemento Dominical” como tú mismo la llamaste. La consigna fue: Olvídate de todo, socio. Yo ya lo hice.</p>
<p align="justify">Muchacho, de nuevo, lo de veras vergonzoso no es tanto mantener hasta el fin un ideal equivocado sino ir por la vida como puta veleta. Puede entenderse hasta cierto punto que me niegues tu apoyo tajante ante un asunto que, por fuerza mayor, preferiste condenar al olvido; lo de veras inadmisible es que hagas siempre lo que te sale de los huevos y te sientas el amo de la memoria tanto tuya como ajena, me condenes a olvidar cuando te place y a recordar si te apetece. Luego de tamaña vergüenza de acto como fue negarme publicamente tu testimonio, no puedes..., te lo digo sinceramente, carece de toda lógica que me llames un día y me obligues a recordar historias que tú mismo me has condenado a olvidar. Te colgué el teléfono tal como me has colgado cada puta carta que te enviado. Volviste a llamar. Te dije <i>no quiero saberlo</i>. Aún así me forzaste a escuchar, porque esta vez te conviene a ti.</p>
<p align="justify">Que te quede bien claro; y como te dije al principio de la carta, la escribo porque te quiero, pues si fueras mi enemigo hago silencio, te olvido y que te hundas (lo que hiciste tú por mí). Yo no me voy a sentar contigo de por medio unos vinos para que me cuente las últimas horas de tu difunto padre. Esa es una historia entre él y tú; punto. A mi me importa un bledo. Lo que tú, atento a los diez mandamientos hayas decidido hacer frente a esta historia es asunto pura y exclusivamente tuyo y de su beneficiario. Te lo aclaro por si aún no has caído: éste mundo no lo inventé yo; en éste infierno árido, violento, solitario, salvaje y completamente désertico que es el Egipto de hace cincomil años en el que vagaban los judíos, el mundo en que tú, Topena, Montepo y Grisuolo viven y han condenado tanto por acción como por omisión tantos aspectos de nuestra vida, ese mundo de dioses invisibles y consejos nefastos acerca de que la única vida que vale la pena vivir es una después de muerto, en ese mundo en el que hasta ahora has vivido tan a tus anchas, cada cual, tio, cada cual se hace cargo de la consecuencia de sus decisiones: <i>sólo</i>. Así que arréglate.</p>
<p align="justify">Y en ese sentido, lo tuyo para mí es una decepción constante. Te juro, creí que al ser tú el directo testigo de mis años de soledad, de la inutilidad de mi reclamo, después de contemplar en carne cercana lo poco que en nuestra familia ha valido el amor, chico, pensé que con tanta experiencia no ibas a ser tan imberbe como para hacerte salpicar de éste modo a causa de la muerte de alguien que nunca te ha dado nada. Por enésima vez: vas desubicado; hay que virar el rumbo. Si quieres dialogar conmigo, haz el favor: <i>ponte en foco</i>. Esto que sigue, tómalo como un mandamiento que aprendí de la sociedad Topena, Montepo y Grisuolo:</p>
<p align="justify">Todas las deudas que hayas contraído como consecuencia de tu decisión son tuyas, sólo tuyas y nada más que tuyas. No importa qué clase de decisión hayas tomado ni por qué causa. Acá todo se mueve por mandamientos; frases que sean fáciles de interpretar apoyadas en un dios invisible. No les da la cabeza para más, chico; no vayas con dilemas morales porque sólo hallarás <em>silencio</em>.</p>
<p align="justify">Ojo, bicho; te lo dice alguien que sabe de primera mano lo que habla; abre las orejas y escucha. Ésta es la descripción de los escenarios posibles a partir de hoy:</p>
<blockquote>
<p align="justify">1) Tu madre y tus hermanastros, que podrían pues tienen un marido y padre que está forrado, te sacan de apuros demostrándole al mundo que tienen la cintura necesaria para quedar como el buen pastor al tiempo que me señalan como a la oveja negra.</p>
<p align="justify">2) Tu madre y tus hermanastros, que podrían pues tienen un marido y padre que está forrado, <em>no</em> te sacan de apuros, no sorprenden a nadie con su habitual automatismo y dejan que te hundas.</p>
<p align="justify">3) Tu padre te ayuda desde el cielo (te hace ganar la lotería, cosas de ese tipo).</p>
<p align="justify">4) La iglesia a la que tanto has ayudado ahora te ayuda (te doy ideas: una colecta por ejemplo, Cáritas, una carta a Benedicto).</p>
<p align="justify">5) Eliges hundirte.</p>
<p align="justify">6) Eliges reconciliarte conmigo, barremos al tal Dios de nuestro diálogo y yo acepto pensar si aún me interesa ayudarte. Es decir: <i>primero te pones en foco</i>. Eso no implica que yo vaya a quererte más sino sólo: <i>que vuelva a respetarte un mínimo</i> pues, hoy por hoy, para mí eres, como te dije, no más que una estúpida marioneta maniobrada por subnormales.</p>
</blockquote>
<p align="justify">Puede que otros escenarios sean posibles aunque no atino a imaginarlos. Cualquier aclaración ya sabes en qué plano encontrarme.</p>
<p align="justify">Un beso.</p>
]]></content:encoded>
</item>

</channel>
</rss>
